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viernes, 3 de marzo de 2023

REFLEXIÓN SOBRE LA VIDA


Cuando uno va entrando en edades ya avanzadas y se hace consciente de que el tiempo vivido es mayor que el tiempo que le queda por vivir, tiende a reflexionar sobre su propia vida.

Y resulta, al menos difícil, reflexionar sobre la propia vida sin tener en cuenta los fracasos, derrotas o equivocaciones, pues aunque el hombre está dotado de una infinita capacidad de autojustificación y de una muy práctica memoria selectiva, cuando se sumerge profundamente en su propia conciencia, la sombra de aquellos aflora al mundo de los recuerdos inopinadamente.

Como nos cuenta Zweig, el poeta alemán Hölderlin era de los pocos hombres que no tenía el convencimiento de ser invulnerable a los dardos del destino, como Sigfrido; y de los pocos que no se consideraba victorioso o triunfante.

Pero es precisamente el recuerdo de los fracasos, las derrotas y las equivocaciones, lo que siempre da, en la lucha de la vida, una fuerza grandiosamente heroica.

En cualquier caso ya nos lo recuerda Chateaubriand en sus "Memorias de Ultratumba"

"Cuando se ha cometido alguna acción reprobable —y yo añado: cuando se han tenido fracasos y derrotas— el cielo nos impone como castigo a los testigos de las mismas; en vano los antiguos tiranos del pasado los hacían desaparecer, pues tras descender a los infiernos, esos testigos entraban en los cuerpos de las furias y retornaban"

       Hay dos momentos del día, los amaneceres y los atardeceres, que me emocionan, y que he disfrutado, siempre, como momentos mágicos.

Me encanta el amanecer, sobre todo en el campo, cuando la media luz naciente presagia la aurora y los colores conquistan el leve color de la mañana y permiten comenzar a distinguir las formas sin sombra de cada objeto.

Sin embargo los amaneceres son momentos que generalmente se disfrutan poco, pues habitualmente se viven como final de una noche que se extingue o como comienzo, laborioso, de un nuevo día.

El atardecer, por contra, es momento de paz, de reflexión, de resumen del día que se extingue, y su juego de luces, invirtiendo el ciclo de la mañana, difumina la imagen de los objetos, que poco a poco se disuelven en la oscuridad que va avanzando en el gris de la luz difuminada y se extasía con los colores rojos, amarillos, malvas o rosados con que se adornan la nubes impregnadas por la luz del sol que se extingue estremecidamente.

 Dijérase que el sol juega a ser decorador de nubes.

Generalmente el alma se adormece en estas situaciones placenteras pues como dice Oscar Wilde “los placeres sencillos son el último refugio de los hombres complicados”.

La vida está llena de amaneceres y atardeceres, pero no solamente los referidos al nacimiento y ocaso del día, sino también los que representan el nacimiento y la desaparición de experiencias, situaciones, sentimientos o realidades vividas, pues todas ellas nacen y se extinguen como el día, y todas recordamos en esas reflexiones postreras sobre nuestra vida.

Y transitamos por la historia de nuestra vida de dolor en dolor, de pequeña alegría en pequeña alegría, entre esfuerzos y anhelos; entre retos, triunfos y derrotas, para llegar al destino común a todos.

Al final, como nos dijo Montaigne, la filosofía consiste, tan solo, en aprender a morir, y nada sabríamos de la vida si no fuésemos conscientes de ese inevitable y doloroso final.

Por ello pienso que al final me iré como he venido, sin avisar, sin despedirme, como hojarasca de otoño recién caída.

Acierta así Gabriel Albiac cuando nos dice:

“No hay realidad humana sin la danza laberíntica y cruelmente hermosa del miedo y la esperanza. Lo demás es barbarie”

Y concluyamos, según nuestra costumbre, con un nuevo video musical: "Quando m'en vo", el Waltz de Musetta, de la ópera La Bohème de Puccini interpretada por Olga Kulchynska.


         © 2023 Jesús Fernández-Miranda y Lozana


viernes, 24 de febrero de 2023

HOLOMODOR, EL HOLOCAUSTO OLVIDADO

 



    Ahora, que se cumple un año del inicio de la Guerra de Ucrania, provocado por la injustificada invasión rusa, pese a que Putin culpa a Ucrania y a la OTAN, vemos que en algunos medios de comunicación se habla, aunque tangencialmente, del HOLOMODOR, es decir del holocausto por hambruna de la población ucraniana cometido por Stalin en la década de los años 30 del s. XX
    Creo que este trágico acontecimiento merece una explicación detallada para su mejor conocimiento por todos los ciudadanos occidentales, y especialmente por las izquierdas radicales que defienden al presidente ruso Putin.
    Y ello porque mientras occidente es plenamente conocedor del holocausto judío cometido por los nazis, la historia del holocausto ucraniano cometido por los comunistas —con más víctimas que el Judío— ha sido sistemáticamente omitido e ignorado.

    En 1932, el líder soviético Stalin decidió forzar a millones de agricultores independientes de Ucrania a que adoptaran la agricultura soviética colectivizada, y aplastar, al mismo tiempo, el creciente espíritu nacionalista de Ucrania.
    Ante la resistencia a la colectivización, Stalin, desató el terror y envío 25.000 jóvenes fanáticos militantes del partido en Moscú para forzar a 10 millones de campesinos ucranianos a que se organizaran en granjas colectivas. Y así comenzaron ejecuciones selectivas de los agricultores recalcitrantes.
    Dado que los guardias rojos de Stalin no tuvieron mucho éxito entre el inmenso número de los agricultores ucranianos afectados, Stalin ordeno comenzar las ejecuciones en masa.
    Pero simplemente no había suficientes sicarios comunistas para matar a tanta gente, por lo que Stalin decidió sustituir las balas por un medio mucho más barato para matar: el hambre.
    Todas las reservas de semillas, grano y forraje para los animales fueron confiscadas de las granjas de Ucrania.
  Agentes del OGPU o Directorio Político Unificado del Estado —que fue la policía secreta de la URSS hasta 1934— y soldados del Ejército Rojo sellaron todas las carreteras y líneas de ferrocarril.
    Nada entró o salió de Ucrania. Se realizaron búsquedas en las explotaciones agrícolas y se confiscaron alimentos y combustible.
    Los Ucranianos rápidamente comenzaron a morir de hambre, frío y enfermedades.
    Cuando el OGPU fracasó en el cumplimiento de las cuotas semanales de ejecución, Stalin envió a Lazar Kaganovitch para destruir la resistencia ucraniana.
    Kaganovitch ―el Eichmann soviético― cumplió las cuotas, asesinando a más de 10.000 ucranianos semanalmente. El ochenta por ciento de los intelectuales ucranianos fueron ejecutados. Un miembro del partido comunista ruso llamado Nikita Khruschchev ayudó a supervisar la masacre.
 Durante el amargo invierno de 1932-33, la hambruna creada por Khruschchev, Kaganovitch y el OGPU estaba en pleno vigor.
 Gran Bretaña, los EE.UU. y Canadá eran plenamente conscientes del genocidio ucraniano de Stalin de los años 30 que se convirtió en aliado contra Hitler en los años 40.
 El número preciso de los ucranianos asesinados por Stalin con la hambruna provocada y los escuadrones de la OGPU, según la labor reciente de historiadores rusos, indica que por lo menos se produjeron siete millones de muertos.
 Los historiadores ucranianos creen que murieron al menos nueve millones de personas.
 El veinticinco por ciento de la población de Ucrania fue exterminado.
 Stalin le dijo a Winston Churchill que había liquidado a 10 millones de campesinos durante la década de 1930. Hay que añadir las ejecuciones en masa por la OGPU la propia Rusia, así como en en Estonia, Lituania y Letonia, el genocidio de tres millones de musulmanes, las matanzas de cosacos y alemanes del Volga…

 El genocidio de Ucrania ocurrió entre ocho y nueve años antes de que Hitler comenzara el Holocausto Judío y fue cometido, a diferencia de los crímenes nazis, ante la mirada del mundo.
  Pero el asesinato de millones de personas por Stalin fue simplemente negado u ocultado por una conspiración izquierdista de silencio que continúa hasta el día de hoy. En la extraña geometría moral de los asesinatos en masa, sólo son culpables los nazis.
  Izquierdistas ilustres como Bernard Shaw, Sidney y Beatrice Webb y el Premier Edouard Herriot de Francia, durante una gira por Ucrania entre 1932-33 proclamaron que los informes de la hambruna eran falsos.

  Ninguno de los asesinos soviéticos que cometieron el genocidio fue llevado ante la justicia.
   Lazar Kaganovitch murió pacíficamente en Moscú hace unos años, todavía conservaba la Orden de la Unión Soviética y disfrutaba de una generosa pensión del Estado.

   Y las izquierdas comunistas occidentales no entienden que Ucrania quisiera ser una nación independiente como consecuencia de la desintegración de la Unión Soviética.
    El 24 de agosto de 1.991 el parlamento ucraniano declaró la independencia, que fue ratificada el 1 de diciembre de 1991 mediante un referéndum.
     En el año 1994, Ucrania cedió todo su arsenal de armas nucleares a Rusia a cambio del reconocimiento por parte de Rusia de la Soberanía e Independencia de Ucrania.
    Sin embargo el presidente ruso Putin no respetó ese reconocimiento con la anexión a Rusia de la península de Crimea en 2014, el posterior reconocimiento de los movimientos independentistas de los territorios ruso parlantes ucranianos de Donetsk y Luhansk, y la posterior invasión rusa de Ucrania con la disculpa de apoyar a los rusos de dichos territorios y de “desnazificar” Ucrania.
    Sin embargo el pueblo ucraniano ha respondido con una ferocidad no esperada por unas tropas rusas mal equipadas, mal entrenadas y desmoralizadas, y además está recibiendo ayuda militar occidental y apoyo logístico desde la sombra por parte de la OTAN, lo que ha hecho que Rusia haya perdido ya el 40% de sus carros de combate, con cuyo uso pretendía una corta guerra, y más de 200.000 soldados.
        El desenlace de la Guerra está aún por ver, pero el gran riesgo de una derrota ucraniana estaría en la amenaza rusa sobre las repúblicas bálticas exsoviéticas, Polonia y, en definitiva, sobre los países de la OTAN, que si se ven atacados desencadenarían una guerra global contra Rusia.

        Y concluyamos, como es nuestra costumbre, con un nuevo video musical, en esta ocasión del compositor Sergey Prokofiev, el “Vals” de la ópera “La Guerra y la Paz”


© 2023 Jesús Fernández-Miranda y Lozana

martes, 21 de febrero de 2023

EL INDIVIDUO EN SU CUEVA

 


    ¿Qué es lo que nos retiene en nuestro propio ambiente, en nuestro hogar, en nuestro refugio, en nuestra cueva, y nos impide, a la mayoría, no alejarnos mucho tiempo de ella?

    Nietzsche afirma que:
“Todo hombre selecto aspira instintivamente a favor de un castillo. Un escondite donde quedar redimido de la multitud, de los muchos, de la mayoría, donde tener derecho a olvidar”. [1]

    Sin embargo, Blaise Pascal afirma:

“La infelicidad del hombre se basa sólo en una cosa: que es incapaz de quedarse quieto en su habitación”. [2]

    El hombre es, por naturaleza, un animal gregario, que necesita su guarida y a su “manada” que, superado el animal que somos, ha transformado en familia.

    Por eso las doctrinas ideológicas que consideran que las verdades de la vida del hombre no son más que pura convención social, como Mouffe, y los post comunistas como Gramsci, olvidan la esencia de lo humano, que no es sino la imbricación intelectual del animal que llevamos en nuestro interior, con nuestra vida en sociedad, que no es sino permanente conflicto.

    Pues conflicto es ser “individuo”, es decir ser individual y único, en el marasmo de la masa.

    Este concepto del “ser”, intrínsecamente liberal, es el que dota al ser humano de su absoluta e indiscutible “dignidad y libertad”, que constituyen su “esencia”.

    Marx trató de dinamitar tal concepto clásico de la esencia humana, afirmando que

“La esencia humana no es algo abstracto e inmanente a cada individuo. Es, en su realidad, el conjunto de las relaciones sociales.” [3]

    Sin embargo, creo que nadie está predestinado en su “esencia” por las relaciones sociales que se hayan tejido en su entorno existencial durante su vida, pues sobre ellas primarán, siempre, su libertad y su dignidad.

    En cualquier caso, los actuales postcomunistas mantienen sin fisuras, y sobre la base de la idea marxista de la esencia social del ser humano, la contraposición de los conceptos de libertad e igualdad, y defienden con vehemencia el igualitarismo en detrimento de la libertad, como única vía para lo que ellos llaman “desalienación” de los individuos, que en la práctica no es más que el deseo de desvincular a los “individuos” de todos los principios propios de las democracias liberales, en los que se fundamenta su libertad y que se oponen al igualitarismo.

    Y para ello, con su discurso populista, nos hablan de la "Luz de la igualdad" y las "Tinieblas egoístas de la libertad individual".

    No obstante, el filósofo ruso cristiano Nikolái Berdiáyev, no comparte esa visión sesgada de la Luz y las Tinieblas, de la noche y el día, cuando nos dice:
“La noche no es menos maravillosa que el día, no es menos de Dios y el resplandor de las estrellas la ilumina. La noche tiene revelaciones que el día ignora. Tiene más afinidad con los misterios de los orígenes que el día. El “abismo” no se abre más que con la noche” [4]
entendiendo por “abismo” el conjunto de los insondables arcanos de la sabiduría.

    Por todo ello me gustaría recordar a las bandas socialistas, comunistas, separatistas, filoterroristas y localistas extremas que hoy nos gobiernan, que habrían de ser conscientes de que han alcanzado el poder navegando en una réplica del “Inconstant”, y que su destino, tarde o temprano, será el mismo que el del más ilustre viajero de aquella nave. [5]

Como dijera Terencio: Soy humano, y nada de lo que es humano me es ajeno [6], por lo que he querido deleitarme en ese “aviso a navegantes”.

    Y concluyamos nuevamente con un video musical, hoy “Nessun Dorma” (Nadie duerma) de la opera Turandot de Puccini, cantada por Pavarotti



© 2023 Jesús Fernández-Miranda y Lozana



[1] - Frederick Nietzsche : Más allá del Bien y del Mal

[2] - Blaise Pascal:  Pensamientos (1670)

[3] - Marx:  Tesis sobre Feuerbach, tesis n° 6 pag. 667

[4]  - Nikolái Berdiáyev – Una nueva Edad Media - Traducción de la versión francesa por Ramón Alcalde. Buenos Aires: Carlos Lohlé, 1979. p. 54-7

[5] - El “Inconstant” fue el barco que llevó a Napoleón desde la Isla de Elba a Francia para iniciar sus últimos “100 días”

[6] - Publio Terencio Africano en su comedia ”Heautontimorumenos” (El enemigo de sí mismo) del año 165 a. C.


viernes, 17 de febrero de 2023

LAS FEMINISTAS Y BELFAGOR ARCIDIAVOLO

 

Lo cierto es que las feministas woke son culpables de muchos de los males que castigan a los hombres, tanto en la tierra como en el infierno, y la solución a esta realidad no está, desde luego, en las medidas que sobre vida y milagros de los seres humanos aplican quienes se han acreditado como unas ignorantes descerebradas.

En la Tierra tales castigos se concretan en la eliminación, respecto de ellos, de la constitucional presunción de inocencia, la implantación de penas agravadas a los hombres frente a las más benignas a las mujeres por los mismos delitos, o las cuotas reforzadas —discriminación positiva— en favor de las mujeres en el acceso a puestos de trabajo en la Administración, situaciones contrarias al constitucional principio de igualdad ante la Ley, etc.

    En cuanto a los castigos en el infierno, traigo un resumen de la única obra literaria que se conoce de Maquiavelo, su “Belfagor Arcidiavolo”, fábula satírica que recoge los tópicos medievales de la misoginia y el del «diablo burlado» y de la que os traigo una sinopsis

“Las infinitas almas de los míseros mortales que morían en desgracia de Dios, iban a parar al infierno, y todos los hombres condenados, o la mayor parte de ellos, se quejaban de que se habían condenado a las penas infernales por culpa de las mujeres. Ante tales quejas los príncipes del Infierno decidieron que era preciso mandar al mundo a alguien que, bajo forma de hombre, conociera personalmente esta verdad y Belfagor, arcidiavolo, antes de su caída del cielo, Arcángel, fue el designado para tal misión.

De vuelta en el infierno, Belfagor dio fe de los males que a los hombres producía la mujer.”

        Fábula que podéis leer completa pinchando en este enlace "BELFAGOR ARCIDIAVOLO"

    Sin embargo he de llegar a la conclusión de que la culpa no es de modo genérico de “las mujeres”, sino de algunas de ellas, concretamente de las feministas perroflautas o podemoguers a quienes ya he definido como “ignorantes descerebradas”, a quienes, desde luego, ya no respetan ni las más aguerridas feministas que podríamos llamar “clásicas” o “racionales”, de izquierdas y de derechas, pues en todo el espectro político las hay de uno u otro cariz.

    Y todas aquellas “feministas woke”, encabezadas por jóvenes e incultas ministras, sin poso cultural alguno y carentes de toda experiencia profesional ni  laboral, son las que están montando un autentico desaguisado con sus pretensiones incluidas en la dichosa Ley del “SI es SI”, las leyes de equiparación de genero en donde se mezclan sin pudor beneficios tan solo para quienes no sean heterosexuales, que son la mayoría de los ciudadanos, o los proyectos de legislación de la transexualidad, cuyos negativos efectos de desequilibrio psicológico han sido denunciados por la inmensa mayoría de los especialistas en la materia, o las leyes de protección a la infancia que transitan entre el aborto y la grosera manipulación educativa, hasta el adoctrinamiento sexual, político y social de nuestros niños.

    Lo malo es que estas “feministas woke” constituyen el núcleo duro de las “pijoprogres de la cuhipandi woke”, que van a hacer inmenso daño a nuestra sociedad con iniciativas que van desde la de protección de los animales, que podría llevarlos a su extinción por los caprichos de animalistas urbanitas, desconocedores de la realidad del campo —que solo pisan en sus escapadas de “finde ecosostenible”—, en donde la aplicación de sus mantras progres puede ser demoledora, hasta la legislación sobre la “desmemoria Histórica”, el continuo ataque a los ricos, a los empresarios, los profesionales que quieran ampararse en su libertad de conciencia, a sus críticos o a sus oponentes, a todos los cuales aplican tajantemente su “cultura de la eliminación”, que no es sino censura pura y dura.

    Desengañémonos, ―ya lo he dicho en una reflexión anterior― a la izquierda marxista no le interesa la “CULTURA” entendida como el conjunto de modos de vida, costumbres, conocimiento y grado de desarrollo artístico, científico o industrial en una época, grupo social, territorio, etc.…

    Lo que realmente le interesa al neo marxismo, es el uso de esa “CULTURA” como instrumento político al servicio de la meta de alcanzar la “Supremacía” gramsciana, en definitiva “EL PODER”.

    Por eso, frente a esa actitud, hablo de “Guerra Cultural”, consistente en argumentar con sentido frente a esa utilización torticera de la “Cultura”, que se materializa en ocasiones con meras estupideces sin sentido, como la última gansada de Ione Belarra de decir que “la obligación de usar sujetador es otra imposición del heteropatriarcado que constituye, también, una forma de violencia de género”.

Tontería a la que ya he contestado con este mensaje de Twiter con una foto de sus pezones marcados en su jersey: 

“No Juana Hierba

Con su imagen queda claro que lo del sujetador no es una obligación impuesta por el heteropatriarcado, sino por la estética y el buen gusto.

Aunque la fea se vista de seda fea se queda”

     Insistamos pues el la rebeldía frente a la "estupidez institucionalizada" siendo Rebeldes en el sentido definido por Camús:


¿Qué es un hombre rebelde? Un hombre que dice "no" ... y ese "no" afirma la existencia de una frontera ... opone al orden que oprime una especie de derecho a no ser oprimido más allá de lo que puede admitir ... planta cara ... opone lo que es preferible frente a lo que no lo es".

    Y para concluir os traigo otro video musical, creo que adecuado para esta “Reflexión” “El Trino del Diablo” de Giuseppe Tartini - Violin Sonata in G Minor.

 


© 2023 Jesús Fernández-Miranda y Lozana

 


martes, 14 de febrero de 2023

PUTREFACCIÓN TOTALITARIA

 


¡Più Avanti!


No te des por vencido, ni aún vencido
No te sientas esclavo, ni aún esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y acomete feroz, ya mal herido.
Pedro Bonifacio Palacios “Almafiera”

    Podemos —máxima manifestación en España de la infección del totalitarismo— ha encontrado con su incorporación al Gobierno Socialcomunista de Antonio Frankenstein —a quien tienen abducido—, el vehículo perfecto para que aquella infección totalitaria esté provocando una putrefacción tiránica en todo el Estado.

   Es evidente que esa situación está provocando que nuestro Gobierno no quiera ser sólo Gobierno, sino que extienda la contaminación socialcomunista hacia las funciones del resto de los poderes del Estado y de la Sociedad.

    Solo la “guerra cultural” que mantenemos algunos —con el espíritu de resistencia que nos relata “Almafiera” en su poema ¡Piú Avanti! que encabeza esta reflexión—, nos permitirá librarnos de la grave amenaza del peligroso comunismo/fascismo de izquierdas que infecta al Estado desde un Gobierno surgido de una impresentable coalición parlamentaria de socialistas, comunistas, separatistas, filoetarras y localistas extremos como Coalición Canaria y Teruel Existe.

    El Gobierno ha aumentado de forma notable su poder a base de imposiciones arbitrarias y de dudosa legalidad a los ciudadanos y al resto de instituciones del Estado

    La legitimidad de un sistema democrático no radica sólo en que gobiernen aquellos que hayan obtenido la mayoría tras unas elecciones, sino que requiere de unas instituciones independientes y neutrales, que hagan de contrapeso y límite del poder del Ejecutivo, instituciones que el sanchismo ha destruido poco a poco.

    Ese sistema de “contrapesos” es justo lo opuesto a la “hegemonía excluyente” propugnada por Gramsci, Laclau y Mouffe, que tanto gusta al populismo comunista/peronista de podemos.

    En nuestros días, las revoluciones políticas ya no son actos violentos, —salvo para Pablo Iglesias que en su primera clase en la Universidad, desde su nuevo empleo, ha defendido la lucha violenta como elemento esencial de las revoluciones— sino que comienzan con cuestiones semánticas —de cambio de lenguaje— y la consecuencia inmediata de esta manipulación del lenguaje es que la verdad o la mentira pierden, sistemáticamente, su significado, de modo que la gravedad y condena por los abusos ilegales y delitos, ya sean violentos o no, que de aquellas mentiras se derivan, han dejado de depender de los hechos cometidos, para centrarse en la identidad del autor o de la víctima, con especial atención a su raza, su sexo, su ideología, o su comunión con cualquier “causa fragmentaria”, que no son sino el conjunto de los objetivos incongruentes, demagógicos e irracionales de las tribus progresistas antisistema radicales de la izquierda identitaria posmoderna, con los que quieren socavar los fundamentos de las democracias liberales occidentales.

    Nos enfrentamos así al totalitarismo, que empieza en el plano semántico pero que acaba en una gangrena putrefacta y destructiva de los cimientos mismos de las democracias liberales.

    Hitler alcanzó el poder con mayoría absoluta en las elecciones de 1933 con la promesa de volver a hacer grande a Alemania, a la que acabó destruyendo.

    El PSOE ha preferido formar su mayoría de investidura con un pacto “Frankenstein” con nacionalistas, separatistas, etarras y comunistas y aquellos localismos extremos antes citados, que están destruyendo España y los derechos y bienestar de los españoles.

   Y ello nos lleva a la conclusión de que el efecto ha sido el mismo en uno y otro caso: la subversión de la democracia liberal en beneficio del totalitarismo fascista o comunista, pues ambos son la misma cosa.

 Y otra de las manifestaciones de ese fascismo comunista es el empleo de la “Doble vara de medir” cuando lo criticable ha sido cometido por un miembro de la banda gobernante o por un discrepante.

    El ejemplo más reciente ha sido el acoso y amenazas, incluso físicas, y con insultos de honda gravedad, sufridos por la Presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Diaz Ayuso en la Universidad Complutense cuando fue a recoger su distinción como “Alumna Ilustre” de dicha Universidad.

    Pocas fechas antes, Irene Montero consideraba públicamente que las críticas y los ataque que estaba sufriendo por el desastre de los efectos de su Ley del “Si es Si”, eran “violencia política” y pedía su persecución penal como “Delitos de Odio”

    Sin embargo ante los ataques sufridos por Ayuso, la propia Montero, junto a varios Ministros y personalidades vinculadas al Gobierno Socialcomunista, decían que eso le pasaba “por haber ido a la Complutense a provocar”; vamos, que han hecho suya aquella inventada crítica que afirmaba que el “heteropatriarcado” despreciaba y humillaba a las víctimas de violencia sexual al decir que la culpa era de ellas por “ir provocando a sus agresores con sus minifaldas”.

    Otro ejemplo es el del reciente asesinato de un sacristán en su iglesia de Algeciras por un yihadista marroquí de 25 años, que la izquierda ya califica de “trastornado mental”, tratando de blanquearle por ser musulmán —solo les ha faltado repetir la cantinela de que “hay que respetarle porque son sus costumbres”— tras hablar de fallecimiento y no de asesinato y decirnos que la culpa no es de los inmigrantes musulmanes —en su mayoría ilegales respecto de los que solo se ejecuta el 5% de las órdenes de expulsión decretadas— sino de unos pocos exaltados, cuando la avalancha de descontrolada inmigración ilegal no cumple el mínimo de control exigible en la situación de alerta antiterrorista que en España está declarada en el nivel 4 sobre 5.

    Incluso una conocida presentadora de televisión ha tenido la desvergüenza de afirmar en su programa que “a lo mejor el presunto yihadista estaba molesto por que pudo haber acudido a la Iglesia en busca de ayuda que no le prestaron”.

     Y no podemos olvidar ―para quienes piensen que la situación nunca llegaría a afectarles personalmente― la persecución sufrida por el profesor de Biología, de 1º de la ESO, Jesús Luis Barrón, que fue suspendido de empleo y sueldo por afirmar que biológicamente tan sólo existen dos géneros, masculino y femenino, con genes XY y XX respectivamente, lo que la inspección educativa de Madrid-Este consideró expresiones "homófobas, sexistas y tránsfobas", pero Barrón defiende su derecho fundamental de los profesores a la libertad de enseñanza, así como la concreción específica de la libertad de expresión, que supone la posibilidad que tienen los docentes de exponer la materia que deben impartir con arreglo a sus propias convicciones —siempre con cumplimiento de los programas establecidos— y ese es el eje central que esgrime Barrón para negar la mala praxis que se le imputa.

     Y eso, si no lo logramos evitar, irá ocurriendo con todos y cada uno de quienes no comulguemos con las ruedas de molino del pensamiento socialcomunista woke de la izquierda extrema.


    Pero todo esto no solo ocurre en España, como declaró en su intervención en el Parlamento la eurodiputada conservadora húngara Enikó Gyóri, que denunció los ataques al Estado de Derecho que comete el Gobierno Socialcomunista de España, lamentando que la UE no sancione a España por estos motivos al estar gobernada por un partido de izquierdas y si lo haya hecho, por motivos parecidos, a Hungría donde gobiernan los conservadores; denuncia que ha reiterado el eurodiputado portugués pablo Rangel, también conservador, que criticó a las instituciones europeas por aplicar diferentes varas de medir en las sanciones por violación de los estándares europeos de Estado de Derecho a los países miembros gobernados por las izquierdas o los conservadores.

    Lo que pone de manifiesto la sospecha de que la UE, contaminada por esa tentación de totalitarismo izquierdista que afecta ya a sus instituciones, discrimina a sus miembros con Gobiernos conservadores, frente a los gobernados por las izquierdas.

    También en Estados Unidos la infección se extiende como muestra de una cultura woke infantilizada que ha hecho de la “corrección política” y la “cultura de la cancelación” —en definitiva de la censura al discrepante— sus banderas progresistas contra la libertad de los ciudadanos.

    Los ejemplos más evidentes se están dando en el ámbito universitario donde no podemos evitar referirnos a la prestigiosa Universidad de Harvard, que ha publicado una relación de palabras y conceptos prohibidos por incorrectos políticamente, o la de Minnesota, que acaba de declarar que “es más importante no ofender a los musulmanes que la libertad académica”, en otras palabras, que es más importante aceptar la intolerancia musulmana que defender la libertad de pensamiento y cátedra.

  Y es tan descorazonadora toda esta situación que, en ocasiones, me tienta la flaqueza y hago mías las palabras de Cicerón: Saepe ne utile quidem est scire quid futurum sit (A veces es mejor no saber lo que pasará).

   Aunque inmediatamente me repongo y vuelvo a la pelea como en los versos de Almafiera

Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas:
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.

    Finalmente quiero hacer una aclaración.

  Se me ha criticado, por alguno de mis lectores, que hable de "GUERRA CULTURAL" pues consideran que, a lo que me refiero, no es una cuestión de cultura sino de idiocia, incapacidad y pueril obsesión ideológica woke.

   Efectivamente, a la izquierda woke no le interesa la “CULTURA” entendida como el conjunto de modos de vida, costumbres, conocimiento y grado de desarrollo artístico, científico o industrial en una época, grupo social, territorio, etc.… 

   Lo que realmente le interesa al neo marxismo, es el uso de esa “CULTURA” como instrumento político al servicio de la meta de alcanzar la “Supremacía” gramsciana, en definitiva “EL PODER” y es esa utilización bastarda de la "cultura" lo que queremos combatir.

    Y concluyo esta reflexión con un nuevo video, con la mítica "Resistiré" del Dúo Dinámico



© 2023 Jesús Fernández-Miranda y Lozana