Páginas

viernes, 10 de mayo de 2024

LA JUSTICIA


La justicia se representa en la iconografía clásica como una bella mujer, con una venda tapándole los ojos, ataviada con vestimentas grecorromanas y que sostiene con su mano izquierda una balanza y con su mano derecha una espada.

La representación iconográfica se explica considerando que su ceguera le impide ser influenciable por acontecimientos extraños a su esencia, mientras que la balanza es el signo del equilibrio, pues da a cada uno lo suyo y la espada su potestad sancionadora ejecutiva.

     Una de las cuestiones que más me llama la atención de los políticos es su permanente desprecio a la Justicia, a los órganos jurisdiccionales ya sus decisiones.

 Así es frecuente oírles hablando de la

“Desjudicialización de la política en Cataluña pues se considera «poco conveniente» que la Justicia entre en las decisiones de cariz político”.

     Sin embargo, el control de la legalidad de los actos del Gobierno y demás órganos de la Administración, es una de las grandes conquistas de la democracia, consecuencia del principio de separación de poderes y del de legalidad o sometimiento a la ley de todas las actuaciones de los poderes públicos.

    No obstante existe una tendencia reiterada de los políticos de la izquierda y nazionalistas a considerar “soberanas” las actuaciones del Gobierno, o incluso de los “gobiernos” autonómicos y consecuentemente, a no aceptar el control jurisdiccional de sus actos.

    Tal Consideración responde a la influencia de las doctrinas que podríamos llamar “asamblearias” de los revolucionarios franceses —que nada tienen que ver con los movimientos asamblearios de tipo anarquista y que se reproduce en toda dictadura de izquierdas— que consideraban que la soberanía residía en La Asamblea o Convención, y que todos los poderes del Estado emanaban de ella en forma de “Comités” y por tanto quedaban sometidos a sus decisiones, lo que en la práctica nos llevaría a una “dictadura parlamentaria” que se compadece poco con la idea de un sistema democrático y parlamentario constitucional.

    El riesgo es pues que la influencia de esa concepción “asamblearia”  llevase a considerar que el Gobierno es una especie de “Comité” emanado del Parlamento, cuyos actos, consecuentemente, gozan de la consideración de soberanos como si se tratase de actos emanados del propio Parlamento en el que el Gobierno encuentra su origen y fundamento, lo que supondría destruir el principio de legalidad y el de interdicción de la arbitrariedad del poder y dar un paso atrás en la democracia.

     La asunción de esta postura por nuestros políticos se desprende de las actuaciones del déspota Sánchez y su Gobierno socialcomunista.

    En puridad, solo los actos del poder legislativo tiene el carácter de “actos soberanos”, categoría que nunca alcanzaría a los actos del poder ejecutivo, ya procedan del Gobierno o de cualquier órgano de la Administración del Estado.

    Y ello es así porque nuestra Constitución establece claramente:

Art. 9: 1. Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico.

3. La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos.

    Por otra parte tampoco podemos olvidar su artículo 1 en relación con su artículo 66, conforme a los cuales:

Art. 1.2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.

Art. 66.1. Las Cortes Generales representan al pueblo español y están formadas por el Congreso de los Diputados y el Senado.

    Consecuentemente la “soberanía popular” se ejerce a través de las Cortes Generales y no del Gobierno.

    Mientras que en relación con el Gobierno la propia Constitución nos dice:

Art. 97 El Gobierno dirige la política interior y exterior, la Administración civil y militar y la defensa del Estado. Ejerce la función ejecutiva y la potestad reglamentaria de acuerdo con la Constitución y las leyes.

    Finalmente y en relación con la Justicia nuestra Carta Magna establece:

Art. 117.1. La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley.

    La conclusión, que deberían tener en cuenta todos los políticos, es que sus actos ejecutivos, los del Gobierno y de cualesquiera otros órganos del Estado, centrales o autonómicos, están sometidos a la Ley, y que la garantía del cumplimiento de la ley se encuentra en el control jurisdiccional de sus actos, de todos sus actos, ya políticos ya meramente técnicos.

    Incluso, aunque ello le desagrade a nuestros políticos, quedan sometidos a ese principio de legalidad los actos que pudieran llamarse “discrecionales”[1], es decir aquellos no reglamentados taxativamente por la ley, sino que pueden adoptar la forma, e incluir el contenido, que determine la autoridad competente en atención a sus criterios personales, pues desde el s.XIX existen en nuestra tradición jurídica las llamadas técnicas de “control de la discrecionalidad” a la que debe añadirse la doctrina de los “conceptos jurídicos indeterminados”, técnicas y doctrinas a través de las cuales se trata de evitar que la actuación del Poder Ejecutivo, siempre amparada en cierta capacidad de libre actuación en atención a los grandes principios inspiradores de nuestro Ordenamiento Jurídico,  se convierta en arbitraria, arbitrariedad proscrita expresamente en el artículo 9,3 de nuestra constitución.

    Comprendo que los políticos no sean expertos en Derecho Constitucional, pero lo que ya no creo que sea admisible es que su aparente ignorancia responda a intereses espurios, como lo es su interés de ampliar su campo de libre acción sin control jurisdiccional y se pasen la ley por el arco del triunfo.

    Esperemos que la sensatez, o nuestro propio sistema Constitucional, logren atajar estas tentaciones, aunque el sesgo partidista que se quiere dar a la composición del Tribunal Constitucional vaya a dificultarlo en el futuro.

    Es esa otra costumbre jurídica muy del gusto de los políticos que nos gobiernan:

    ¿Qué el tribunal constitucional no es favorable a sus tesis? Pues se cambia su composición y ya está.

    A ello parece responder la propuesta de modificación de la composición del Tribunal Constitucional presentada por el PSOE y que será aprobada con la aquiescencia de sus socios de izquierdas y nacionalistas y filoterroristas.

    La intención es que los cuatro magistrados del Tribunal Constitucional que han de nombrarse lo sean saltándose la ley mediante su torticera modificación al gusto de los intereses del Gobierno.

    Y ahí, precisamente, está el riesgo de que nuestra Democracia acabe siendo un sistema en manos de populistas, al estilo chavista o cubano.

Y todo lo empeora Sánchez con su pretensión de controlar y someter a la Justicia, junto con los medios de comunicación discrepantes con su política, tras cinco días de meditación que le han inspirado responder a las consignas frente populistas y guerracivilista propias del socialista bolchevique Largo Caballero.

    Y concluyo, como siempre con un nuevo video musical, en esta ocasión “La ci dsre la mano" de Don Giovanni de Mozart.





 © 2024 Jesús Fernández-Miranda y Lozana


[1] DRAE: Discrecional: Que se hace libremente, que se deja al criterio de la persona o autoridad que puede regularlo.


 



martes, 7 de mayo de 2024

DON OPAS



En las montañas asturianas se muestra petrificada una leyenda de obispos, emires, generales, reyes y 'la Santina', la Virgen de Covadonga.

En un recodo de la carretera de Cangas de Onís a Covadonga existe una piedra que semeja la estatua de un obispo en posición sedente con su mitra sobre la cabeza. La leyenda cuenta que se trata de don Opas petrificado, obispo arriano de Sevilla al servicio del emir de Córdoba, que convocó allá por el siglo VIII una reunión con el caudillo Pelayo para tratar de convencerle de que abandonara su rebelión y se sometiera a la autoridad del gobernador musulmán de Gijón, Munuza.

Finalizada su entrevista con don Pelayo en la cueva de Covadonga, don Opas ordenó al general Al Qama, lugarteniente del gobernador Munuza, que se aprestase a atacar la cueva, puesto que si no era con la fuerza de la espada no lograrían acabar con el líder visigodo. Con una cruz de roble por estandarte, remedo de la que se le apareció en el cielo con la leyenda "Hoc signo vincitur inimicus" (Con este signo vencerás a los enemigos) —hoy conocida como la Cruz de la Victoria, recubierta de oro y piedras preciosas por los sucesivos reyes de la dinastía asturiana, y custodiada en la catedral de Oviedo— las tropas de don Pelayo ganaron la batalla que inició una larga reconquista de casi ochocientos años, hasta la toma de Granada por los Reyes Católicos en 1492.

El nombre de don Opas pasó así a la Historia como sinónimo de traición y su memoria continúa presente en las montañas
asturianas, donde se ve su 'cuerpo' convertido en piedra por la Santina', La Virgen de Covadonga, cuando huía del lugar de la batalla y como castigo a su felonía.

COMO LLEGAR: Desde Cangas de Onís, a unos 70 km de Oviedo, tomar la AS-1 14 hasta enlazar con la AS-262 en dirección a Covadonga. En el km 2 de esta carretera provincial está don Opas.

Y concluyó. Siguiendo mi costumbre, con un nuevo video musical.
Hoy "Viento del norte" de Nando Agüero


© 2024 JESÚS FERNÁNDEZ-MIRANDA Y LOZANA

sábado, 4 de mayo de 2024

YA HABLAREMOS DE CAPITULACIÓN DESPUES DE MUERTOS

 La frase que encabeza este POST fue pronunciada por Francisco de Bobadilla – maestre de campo del tercio viejo de Zamora en 1585, ante la petición de rendición formulada por los franceses

ALFEREZ DE LOS TERCIOS - DALMAU CODINA

  

“Bien sé a cuantos contradigo y reconozco a los que se han de armar contra mi; más no fuera yo español si no buscara peligros, despreciándolos antes, para vencerlos después.”

Francisco de Quevedo

 Somos altaneros, farrucos y valientes hasta la inconsciencia, y ello nos ha arrastrado a tensiones no comparables a las vividas por otros pueblos; nos afanamos en dañarnos y renegar de nosotros mismos, pero al apercibirnos de la más ligera osadía del extranjero, el alma española no duda en ponerle las peras al cuarto -buena cuenta pudo dar Napoleón de ello cuando derrotamos a sus invencibles tropas y echamos a cajas destempladas a "Pepe Botella" y sus bárbaros, lo que llevó al Emperador a reconocer que "A los españoles les gusta renegar de su país y de sus instituciones, pero no permiten que lo hagan los extranjeros"-.

 Es consustancial a nuestra idiosincrasia: que vengan problemas, los que sean, que ya les daremos su merecido: ¿qué importa a quien hayamos ofendido, si damos por sentado que nos batiremos en duelo o guerrearemos, en la seguridad, bravucona y pendenciera, de que los venceremos llegado su momento?

 Pero la realidad es tozuda y de vez en cuando nos envía derrotas como las de los Tercios de Felipe IV, el desastre del 98, las permanentes guerras civiles padecidas desde principios del S.XIX hasta mediados del S.XX, o el desatino —y sus nefastas consecuencias— de las bravatas de un gobierno enrocado en la mentira y la demagogia como son, más recientemente, los gobiernos de Sánchez y su partido, el PSOE.

 Válganos Dios de tamaña necedad, pero más consigue el necio, por tozudo y contumaz, que por sus razones, y, quién sabe, si algunos piensan que la demagogia populista y entresombrada sanchista tiene más tirón electoral que el que nos imaginamos y que su figura conspiradora y jacobina. que sigue sufriendo un imparable desgaste electoral, insiste a favor de las tesis bolcheviques de los comunistas, con riesgo evidente para las posiciones socialdemócratas, pese a que crea el PSOE y su montaraz líder Sánchez, que le resultan rentables para desgastar, desde la calle, al PP y pese a que los extremismos puedan llevar a la ruptura de un sistema que es el más largo en paz que nunca hayamos vivido.

Pero es que lo grave del asunto es que los españoles, desmemoriados y poco reflexivos, volverían a votar a Sánchez, que con su retiro de 5 días, ha jugado la baza sentimental del electorado, con tal de mantener el poder a toda costa.

 Tenemos el alma dura y la memoria blanda, y nos gusta renegar de los políticos de turno en el poder, sean quienes sean y lo hagan bien o mal, máxime si son de la derecha, en cuyo caso EL AGITPROP de la izquierda montaraz tratará de deslegitimar, con movimientos callejeros, la legitimidad crítica de la oposición, tratando de imponer el “Pensamiento Único”.

Lo hizo el PSOE de Largo Caballero en 1934, lo hacen los convergentes catalanes o el PNV vasco —de derechas pero nacionalistas— en este momento y lo hará la izquierda toda como hasta el momento.

 Y lo hace especialmente el PSOE, que confunde “Democracia” con la ideología guerracivilista, frentepopulista y en vías de la Dictadura, de Sánchez, que amenaza expresamente a la independencia de Jueces y Magistrados, y a la libertad de Prensa, tratando de imponer un pensamiento único bolivariano chavista, que solo puede desembocar en el totalitarismo de izquierdas.

 Ya lo decía José Luis Borges:

“España es una tierra donde hay pocas cosas, pero donde cada una parece estar de un modo sustantivo y eterno.”

Y entre esas cosas sustantivas y eternas, están —además de nuestro espíritu altanero, valiente y bravucón— nuestro afán de considerar enemigo a quien piensa diferente de nosotros, la envidia ante el triunfador —que es propia de los países de cultura católico/marxista y no de los protestantes/capitalistas— y el resentimiento, propio de cierta izquierda, que no acaba de aceptar su derrota en la guerra civil 1934-39.

 Y concluyo como siempre con un nuevo video musical, hoy “A LAS BARRICADAS”, grito guerracivilista del frente popular ante el asedio a Madrid por los Nacionales, aunque pasaron hasta las trastiendas y las cocinas.

                               

© 2024 JESÚS FERNÁNDEZ-MIRANDA Y LOZANA

miércoles, 1 de mayo de 2024

LASCIA CH'IO PIANGA

 

  

Sánchez Castejón, presidente del gobierno español, con influencias venezolanas ha hecho la pirueta que muchos sospechábamos y, tras pedirnos 5 días para que le dejásemos llorar, en una clara manipulación emocional de las masas, se mantiene en la Presidencia del Gobierno, con la perversa intención, según sus propias palabras, de ”Regenerar la política luchando contra la funesta influencia de la ultraderecha”.

Lo que no dice Sánchez, es que él gobierna con la extrema izquierda conformada por comunistas, puros o en sus variedades de Sumar ,ERC o Bildu (no solo ultraizquierda sino herederos de los asesinos de ETA) todos ellos verdaderamente antidemocráticos.

Y ello no le altera, no le preocupe, ni exige sus reflexiones sabáticas, pues ya avisó de que su política quería ser reproducción de la de Largo Caballero, bolchevique que deseaba imponer la dictadura del proletariado, pues despreciaba y no respetaba la democracia, como expresamente manifestó en sus mítines previos s la revolución de Asturias de 1934 o la guerra civil de 1936.

Y Sánchez y sus mamporreros del PSOE, manejan sin pudor la consigna del frente popular “NO PASARÁN”, aunque lo cierto es que pasaron hasta la cocina y proponen acabar con lo que ellos llaman la cueva ultraderechista, formada por los auténticos demócratas que se le oponen, ya sean jueces, periodista, partidos políticos o meros ciudadanos de a pie, pues esta radical izquierda desea imponer el pensamiento único.

Esta situación venezolana/bolivariana, constituirá un intento de dictadura, mediante autogolpe de Estado, en donde el cesar se sentirá confortable con su banda amparándole.

La única esperanza que nos queda ante los tics guerracivilistas de esta izquierda montaraz, es la verdadera movilización de las mayorías sociales, que Sánchez vio reflejada en una manifestación-fracaso de la izquierda ante la sede de Ferraz, que no superó los diez mil participantes, con olvido del rechazo que socialmente provoca.

Sin que podamos olvidar el freno que a sus veleidades dictatoriales supondrán aquellos mismos a quienes quiere destruir, comenzando con la Magistratura, la prensa libre, y el último recurso que es Europa, que presumiblemente no permitirá una deriva antidemocrática en España.

Y concluyamos como empezamos, con el  “Lascia ch'io pianga” de Handel, un canto al llanto.

 


©  2024 JESÚS FERNÁNDEZ-MIRANDA Y LOZANA

martes, 30 de abril de 2024

RECUPERANDO LA INSPIRACIÓN

 


A veces me deslizo por derroteros íntimamente personalistas. No sé si ello satisface o no a mis lectores, pero a mí me sirve de desahogo para mis sufrimientos emocionales y físico.

Hace tiempo que las Musas no me acompañan, y no me iluminan con su inspiración ni su sagrada influencia.

Y lo más grave es que, de momento, ni están ni se las espera.

Por eso hace tiempo que no se me enciende la luz profunda, brillante, de la inspiración, y a ello seguramente hayan contribuido los hados de la larga enfermedad que he padecido y el desánimo que dichos hados de tristeza afectan a mi espíritu, de modo que mis sentimientos, mis ideas, mis recuerdos, se ocultan en la oscuridad de lo más recóndito de mi alma.

La lectura ha sido siempre una de mis fuentes de inspiración. Pero durante mi última estancia en mi “castillo” ni siquiera esto me ha provocado la necesaria capacidad de escribir, bastándome con sobrevivir y tratar de ir superando las consecuencias de la grave enfermedad recientemente sufrida y que me ha tenido cinco meses en dique seco.

Sin embargo, hoy, parece que mis recuerdos comienzan a fluir con más presteza y ello me invita a coger la pluma y emborronar mis papeles.

Para ello he tenido que abandonar el encierro en mi castillo, y salir a respirar el aire libre y disfrutar con el sol que empieza a calentar entre días de frío, cambios propios de la primavera.

Al final, después de meses con la inspiración bloqueada, estoy empezando a despertar a mis Musas, mis fuentes y mis recuerdos, con la intención de retomar, con mayor constancia, mis “reflexiones heteróclitas”.

Y me he impuesto la tarea de seguir escribiendo de política, de filosofía, de Teología, así como hacer intentos literarios o de divulgación científica.

¿En cuántos lugares he comenzado a escribir estas reflexiones, en cuantos las continuaré, en qué lugar las terminaré? ¿Cuánto tiempo me pasearé por el lindero de los bosques, o asomado a las barbacanas de mi castillo, escribiendo, sin prever un final aproximado?

En mi castillo convivo con la soledad, y como nos dijera Jung, "La soledad es peligrosísima, Es adictiva. Una vez que te das cuenta de cuanta Paz hay en ella, ya no quieres lidiar con la gente" 

Mis pensamientos no serán sino sentimientos: surgirán con dificultad de mi alma; pero cuando consiga expresarlos, no habrá nada que se les pueda comparar, y responderán al posicionamiento del príncipe danés, pues vivir ya no será más que morir, dormir, tal vez soñar.

Y serán esos sueños el reflejo de mi existencia, de mis anhelos, de mis vicios, de mis virtudes

Llegados a este punto, mis reflexiones quiero que sean positivas, la vida es un don precioso que transitamos con todas nuestras esperanzas y todos nuestros anhelos como objetivo, y la muerte, esa realidad inevitable, no será sino la culminación de nuestra existencia.

Y mientras aquí nos encontremos deberemos tratar de lograr que aquellos anhelos, esos deseos, lleguen a concretarse.

No obstante voy recuperando las sensaciones que me permitan conectar con los demás, y he recuperado la escritura y el juego de croquet, actividades que alivian mis limitaciones intelectuales y físicas.

En cualquier caso no abandonaré por siempre la soledad de mi “castillo”, pues, al fin y al cabo, con mi edad y mi salud he de sustituir por otras las actividades que desarrollaba en el pasado como cazar, montar a caballo, esquiar, o disfrutar del vino y la buena esa.

Y no quiero olvidar tampoco, mi origen vernáculo, mezcla de asturiano y madrileño.

Ambos imprimen carácter, pero el asturiano me resulta más “atopadizamente prestosu” (confortablemente ilusionante), de modo que siempre recordaré que los asturianos, sean hombres de mar o de tierra adentro, comparten su leguaje de modo que el marinero cuando la mar está picado con pequeñas olas rematadas por un mechón de espuma, dicen que se forman borregos en las olas, mientras que el hombre de interior habla de las olas que provoca el viento en la hierba de verano durante la siega de la “pación”, cuyo olor es absolutamente embriagador y dio lugar al intento de su captación en los jabones de “Heno de Pravia”.

Todos esos recuerdos, hoy, me emocionan y abruman.

Nunca había sido consciente de que la “Parca” está ahí, esperando a darte su último golpe con su guadaña en cualquier momento.

Y sientes que Dios está ahí, colmándote con una inmensa paz de espíritu.

Lo cierto es que a esa paz de espíritu contribuye no tenerle miedo a la muerte, considerando que si después de ella existe la salvación seremos eternamente felices.

Mientras que si lo que nos encontramos es la nada, nada habremos de temer, pues nada sufriremos, nada añoraremos, nada nos agobiará ni entristecerá…Siempre pensé que la certeza de la propia muerte me produciría un absoluto terror, y sin embargo me ha congraciado con el destino de una profunda sensación de aceptación y paz.

Muchos me dirán: Eso es porque eres creyente.

Sin embargo no es eso, pues como dijera Montaigne, la filosofía tan sólo consiste en aprender a morir. Pues, según Albiac, nada hay en relación con la muerte sino la danza laberíntica del miedo y la esperanza.

Me admiran aquellas personas que tiene un pie sobre el borde de su tumba y mantienen el otro sobre una cáscara de plátano y aun así son capaces de no alterarse al sentir el aliento caliente de un toro en el cogote, y cuando la muerte afecta a sus seres queridos, empieza a valorar las cosas de otra manera.

De todos modos, si no consigo los objetivos enunciados en este POST, habré de consolarte con la frase del poeta argentino Almafiera, que nos dice:

“Todos los incurables tienen cura cinco segundos antes de su muerte.”

Y así termino, no sin antes seguir mi costumbre de incluiros un nuevo video musical, en esta ocasión el “Canon in D Major para 2 Trompetas, Organo y Orqueesta” de Johann Pachelbel:

 


© 2024 JESÚS FERNÁNDEZ-MIRANDA Y LOZANA