A diferencia de Chateaubriand hablo frecuentemente de mis intereses, de mis emociones, de mis trabajos, de mis ideas, de mis afectos, de mis alegrías, de mis tristezas, sin pensar en el profundo tedio que el francés temía causar a los demás hablandoles de si mismo.
lunes, 13 de noviembre de 2023
EL ÁNGEL CUSTODIO DE ESPAÑA
viernes, 10 de noviembre de 2023
EL BRILLO Y LA ENVIDIA
Cuenta la leyenda, que una vez, una serpiente empezó a perseguir a una Luciérnaga; que huía rápido y con miedo de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir.
Huyó un día y ella no desistía, dos días y nada. En el tercer día, ya sin fuerzas, la Luciérnaga paró y dijo a la serpiente:
- Puedo hacerte tres preguntas?
- No acostumbro dar éste privilegio a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar.
- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
- No.
- ¿Yo te hice algún mal?
- No.
- Entonces, ¿Porque quieres acabar conmigo?
- Porque no soporto verte brillar.
A veces nos encontramos con situaciones en las que personas nos hacen daño sin ninguna razon aparente, y nos preguntamos: "Que he hecho para merecer semejante trato? Que daño pude haberle hecho a fulano(a) para que me trate de esta manera?" Es sencillo.. Brillar. El hecho de que tu tengas exito, que seas feliz, que vivas tu vida, etc. no es bien visto por ojos envidiosos, y tratan de una u otra forma de destruirte.
Cuando esto nos pase, NO DEJEMOS DE BRILLAR, no dejemos de seguir siendo nosotros, de seguir haciendo lo mejor que sepamos hacer. De todas maneras, aunque nos hieran, no podrán tocarnos, porque nuestra luz seguirá intacta, nuestra esencia permanecerá, pase lo que pase!!
Y concluyo, como siempre, con una pieza musical, hoy el fado "Medo" interpretado por la gran cantante portuguesa Mariza.
lunes, 6 de noviembre de 2023
JON SOBRINO Y LA TEOLOGIA DE LA LIBERACION

Comprendo que desde una aproximación superficial y no puramente teológica a las doctrinas del jesuita “rebelde” Jon Sobrino 一pues sólo como rebeldía puede calificarse su carta al General de los Jesuitas padre Peter Hans Kolvenbach, en la que el padre Sobrino, a modo de contestación a la Notificatio, se despacha sin ambages contra la Congregación para la Doctrina de la Fe y contra el propio Ratzinger一 y que en atención a su amor a las “víctimas” y a los “desposeídos del mundo” trata de defenderse no ya su labor social, sino incluso sus posiciones teológicas.
Qué duda cabe que a cualquiera que tenga una mínima sensibilidad le emociona la labor de los religiosos repartidos por el mundo en su constante, desinteresado y ejemplar trabajo a favor de los pobre, los oprimidos o los sufrientes del mundo.
Que duda cabe que ayuda a incrementar nuestra fe el ejemplo abnegado de los miles de religiosos que se dejan la vida en la defensa de los pobres o los desamparados.
El problema radica en que el contacto permanente con la injusticia ha provocado, en algunos sectores de nuestra Iglesia, reacciones prácticas y formulaciones teológicas que se apartan de las enseñanzas del “Maestro Jesús" con el peligro de desvirtuar la verdadera fe de los cristianos.
La Iglesia hispanoamericana 一término que prefiero al de latinoamericana más propio de los movimientos liberacionistas o indigenistas, y acuñado como modo de ningunear la labor española en América一 muy influenciada por el contacto con la injusticia y los abusos del poder sobre una inmensa población marginada, buscó alternativas teóricas de acción que, por desgracia, han caído en aberraciones que no pueden calificarse sino de preocupantes desde la ortodoxia de las enseñanzas de la Iglesia Católica, con cuyos postulados de fe el padre Sobrino choca frontalmente, como lo hace el conjunto de la llamada “Teología de la liberación”
Voy a explicar las razones de estas “reflexiones heteróclitas” criticas hacia la “Teología de la Liberación”.
No es admisible que la fe se formule desde posiciones de metodología de clase, la de los “Pobres”, lo que no es sino una practica hermenéutica desviada hacia el materialismo dialéctico de la lucha de clases más propia del marxismo que del cristianismo.
El padre Sobrino define a los pobres 一únicos miembros legítimos, según él, de la Iglesia de Jesús一 al afirmar en su obra “Jesucristo Libertador”, recurriendo a las definiciones elaboradas por el padre Ellacuría, que:
“Pobres son, en primer lugar, los "materialmente pobres", "las grandes mayorías del Tercer Mundo". En segundo lugar, "los empobrecidos, los oprimidos". Luego, los que toman conciencia de su situación individual y colectivamente. Enseguida, "son los que convierten esa toma de conciencia en organización popular y en praxis". Por último, "pobres son los que viven su materialidad, su toma de conciencia y su praxis con espíritu, con gratuidad, con esperanza, con misericordia, con fortaleza en la persecución, con amor y con el mayor amor de dar la vida por la liberación"
añadiendo que:
"Los pobres cuestionan dentro de la comunidad la fe cristológica y le ofrecen su dirección fundamental"; la "Iglesia de los pobres es […] el lugar eclesial de la cristología, por ser una realidad configurada por los pobres"
Es más. El propio Benedicto XVI, en su etapa como Cardenal Ratzinger manifestó, como el propio Sobrino recuerda en su carta al General de los Jesuitas, que:
"El concepto fundamental de la predicación de Jesús es el "Reino de Dios". Este concepto se encuentra también en el núcleo de las teologías de la liberación, pero leído sobre el trasfondo de la hermenéutica marxista. Así, Según J. Sobrino el reino no debe comprenderse de modo espiritualista, ni universalista, sino que debe ser entendido en forma partidista y orientado hacia la praxis. Sólo a partir de la praxis de Jesús, y no teóricamente, se puede definir lo que significa el reino: trabajar con la realidad histórica que nos rodea para transformarla en el Reino"
Pero el padre Sobrino no se limita a definir a los “pobres” y utilizar el concepto como concepto de “Clase” en una muestra de retórica puramente marxista, sino que va más allá y en la misma obra nos dice que la visión de Cristo sólo es válida si se acepta la idea de una:
“... nueva imagen de Cristo liberadora porque tiene "capacidad de liberar de la diversidad de esclavitudes que afligen a los pobres del continente, de otorgar dirección a esa liberación y de animar a los creyentes a ser sujetos activos de ella" (114). La nueva fe en Cristo liberador se opone a la fe en un Cristo de quien se puede esperar una salvación trascendente pero no histórica”
Es decir que la fe en Cristo Liberador de los pobres que operaría así la Salvación Histórica, sería opuesta (y por lo tanto incompatible) a la fe en el Cristo autor de nuestra Salvación Trascendente.
En relación con tale afirmaciones la Notificatio de la Congregación para la Doctrina de la Fe de 13 de octubre de 2006 remitida al padre Sobrino nos dice explícitamente que:
“(En los textos del padre Sobrino) se afirma que no hay datos para pensar que Jesús otorgara un sentido absoluto trascendente a su propia muerte. Se dice sólo que va a la muerte con confianza y le atribuye un valor de ejemplo motivante para otros.
De esta manera no se toman debidamente en consideración los pasajes evangélicos en los que Jesús atribuye a su muerte un significado en orden a la salvación.
Pero el problema no se reduce a la conciencia con la que Jesús habría afrontado su muerte y al significado que él le habría dado. El P. Sobrino expone también su punto de vista respecto al significado soteriológico que se debe atribuir a la muerte de Cristo:"Lo salvífico consiste en que ha aparecido sobre la tierra lo que Dios quiere que sea el ser humano […]. El Jesús fiel hasta la cruz es salvación, entonces, al menos en este sentido: es revelación del homo verus, es decir, de un ser humano en el que resultaría que se cumplen tácticamente las características de una verdadera naturaleza humana […].Por supuesto, hay que conceder todo su valor a la eficacia del ejemplo de Cristo, que el Nuevo Testamento menciona explícitamente, pero no se puede reducir la eficacia de la muerte de Jesús al ejemplo.La redención se reduce, así, al moralismo.Las afirmaciones del Nuevo Testamento y de la Tradición y el Magisterio de la Iglesia sobre la eficacia de la redención y de la salvación operadas por Cristo no pueden reducirse al buen ejemplo que éste nos ha dado. El misterio de la encarnación, muerte y resurrección de Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, es la fuente única e inagotable de la redención de la humanidad, que se hace eficaz en la Iglesia mediante los sacramentos
De esta manera no se toman debidamente en consideración los pasajes evangélicos en los que Jesús atribuye a su muerte un significado en orden a la salvación.”
En definitiva, los liberacionistas entienden que la fe ha de vivirse como instrumento materialista de liberación terrenal de los pobres y oprimidos con olvido de su trascendentalidad.
La conclusión de estas ideas presentes en la obra de Jon Sobrino, es que, pese a partir de la sana idea de analizar nuestra fe desde la perspectiva de las víctimas, se cae en formulaciones no ya teológicas sino políticas desde mi punto de vista intolerables.
Así, en su ensayo “Espiritualidad del anti-imperialismo” el padre Sobrino, partiendo de formulaciones muy aceptables en cuanto a la necesidad de oposición al carácter marcadamente materialista y hedonista del tipo de sociedad que América ambiciona implantar en el mundo, siguiendo el modelo de la “American way of life”, acaba incurriendo en formulaciones políticas a mi juicio reprobables.
Así se refleja en la expresión contenida en ese ensayo:
“Contra el hay que luchar de diversas maneras, y los cristianos no deben rehuir ni el desarrollo de teorías antiimperialistas, ni la creación de fuerzas sociales y políticas que se le opongan o que lo minen poco a poco, ni siquiera la participación en revoluciones justas, como ha ocurrido a lo largo de la historia”.
lo que justificaría peligrosamente una actitud de relativismo moral en el que “todo vale” contra la opresión y la injusticia, incluso la violencia y el terrorismo, como se intuye de las palabras contenidas en el mismo ensayo:
“No hay que dejarse imponer la definición (desde los imperialistas) de lo que es terrorismo y paz”
Como puede verse, existen motivos doctrinales teológicos de calado para poner en tela de juicio las conclusiones doctrinales del padre Sobrino y del conjunto todo de la llamada “Teología de la Liberación”, tal y como se desprende de la opinión fundamentada de los teólogos que conforman la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Podrá o no estarse de acuerdo con ellos, pero lo cierto y verdad es que la Iglesia Católica, como Institución, y a través de sus órganos competentes, ha manifestado sin dobleces que las formulaciones teóricas de Sobrino se apartan de la verdadera fe cristiana, tal y como esta está formulada por el “Magisterio de la Iglesia”.
La reflexión daría para mucho más, pues las discrepancias de Sobrino con las doctrinas aceptadas por la Iglesia se extienden, conforme al contenido de la Notificatio a aspectos no sólo metodológicos o relativos al efecto salvífico del sacrificio de Jesús, sino a otros aspectos como por ejemplo la encarnación de Dios, la divinidad de Cristo o la idea de “Reino de Dios” en Jesucristo.
En cualquier caso y para acabar, siento de verdad tener la sensación de que poco bueno dice a favor del padre Sobrino la sombra de soberbia que se intuye en el contenido en su carta al padre Kolvenbach, con expresiones como:
“No acepto la Notificatio porque varios teólogos han leído mis obras antes de la publicación de la Notificatio de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Todos ellos son buenos conocedores del tema cristológico, al nivel teológico y doctrinal. Son personas responsables. Se han fijado explícitamente en posibles errores doctrinales míos. Son respetuosos de la Iglesia. Y no han hallado errores doctrinales ni afirmaciones peligrosas. Entonces no puedo comprender cómo la Notificatio lee mis textos de manera tan distinta y aun contraria. En conclusión "no me siento representado en absoluto en el juicio global de la Notificatio". Por ello no me parece honrado suscribirla. Y además, sería una falta de respeto a los teólogos mencionados.” ---¿Quienes son esos teólogos? ¿Otros defensores de la Teología de la Liberación?
o la frase:
“Sí siento que la Notificatio producirá algún sufrimiento. Por decirlo con sencillez, algo sufrirán mis amigos y familiares, y una hermana que tengo, muy cercana a Monseñor Romero y a los mártires...”
Vamos, que al padre Sobrino la Notificatio recibida a cerca del contenido de sus obras no le produce, con gran cinismo, ni frío ni calor, pues el sufrimiento que la misma pudiera ocasionar sólo afectaría a otros, pero no a él.
Ten piedad de mí, oh Dios,
conforme a tu misericordia:
Conforme a la multitud de tus piedades
borra mis rebeliones
Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado
viernes, 3 de noviembre de 2023
LOCURAS DE AMOR - OFELIA
©2023 JESÚS FERNÁNDEZ-MIRANDA
viernes, 27 de octubre de 2023
LA RISA
La risa es la
reacción biológica de los humanos a momentos o situaciones de humor o de
tensión: una expresión externa de diversión o de descompresión emocional.
Por su parte, la
sonrisa se pude considerar como una forma suave y silenciosa de risa.
El filósofo John
Morreall sostiene que el origen biológico de la risa humana puede estar en una
expresión compartida de alivio tras pasar un peligro.
La laxitud que
sentimos tras reírnos puede ayudar a inhibir la respuesta agresiva con la que
nos enfrentamos a los peligros, convirtiendo la risa en un signo de conducta
que indica la confianza en los compañeros y la desaparición del estrés nervioso
provocado por la excitación previa.
Algunas teorías
médicas atribuyen a la risa efectos beneficiosos para la salud y el bienestar,
dado que libera endorfinas. Un estudio demostró que algunos indicadores
relacionados con el estrés disminuyen durante los episodios de risa, lo que
apoya la teoría de que el humor alivia el estrés.
La risa, sin
embargo, no está restringida a los humanos, lo que conectaría con las
explicaciones mencionadas anteriormente.
Efectivamente, y
según un estudio publicado en la revista “Science” por Jaak Panksepp, existe la
risa animal, y no sólo en los primates, pues estudió perros y ratas y encontró
que en sus juegos emitían sonidos muy similares a las risas de los humanos.
En parte se puede
deber a que el sistema límbico, que maneja la risa, es una de las partes menos
evolucionadas del cerebro humano que compartimos en buena medida con animales
inferiores.
Platón y los
aristotélicos no apreciaban mucho la risa, pues el espíritu irreverente de su
época se oponía al concepto de mundo ideal que pretendían encontrar.
Así Aristóteles
afirmaba que:
“
Esa
reticencia hacia la risa se ha mantenido a lo largo de muchos siglos, hasta
llegar a nuestros días en que la risa es considerada como uno de los grandes
tesoros de la humanidad.
Tal
vez esta reticencia clásica hacia la risa está reflejada con genialidad en la
escena que os copio de “El nombre de la Rosa”


