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lunes, 21 de marzo de 2016

EJERCITO, MUERTE Y RELIGIÓN

Este post lo escribí y publique hace años, pero creo que hoy su republicación viene al pelo



Desde instauración de la democracia, tras la aprobación de nuestra constitución los diversos partidos en el Gobierno han aplicado políticas muy restrictivas en relación con las fuerzas armadas.

Inicialmente tanto la UCD como el PSOE en poder, hicieron un gran esfuerzo por despojar al Ejercito de todo carácter de “amenaza” frente a las autoridades civiles, tratando de eliminar la tradición golpista que caracterizó a nuestras fuerzas armadas durante el s.XIX y la primera mitad del s.XX.




Siempre, y en todas partes hay algún imbécil

El empeño se incrementó en tiempos de Rodríguez Zapatero, que convirtió a nuestros ejércitos en una especie de ONG armada y sin objetivos claros con la inestimable ayuda del General Julio Rodriguez, Podemita elevado por Zapatero a la categoría de JEMAD.

Por ejemplo, Zapatero creó una división de intervención rápida militar para combatir los incendios forestales, en vez de incrementar los efectivos de protección civil, con equipos especializados, que hubiese sido lo normal.

De ahí la intervención en guerras internacionales como las de Afganistán o Irak, en las que los socialistas se esforzaron en reiterar que nuestro ejército actuaba en “misiones humanitarias” cuando lo cierto es que eran fuerzas armadas implicadas en acciones militares y que sufrieron casi cien bajas mortales en “acciones bélicas”.

Lo cierto es que si han existido, aunque disfrazadas, acciones verdaderamente militares desarrolladas por nuestras fuerzas armadas en estos últimos años, como las labores de apoyo a programas humanitarios en Afganistán o la escolta de barcos pesqueros en el índico por buques de la armada para su protección contra la piratería somalí.

Lamentablemente el panorama no ha cambiado mucho como consecuencia de los recortes presupuestarios necesarios para solventar nuestra crisis económica que aplicó el Gobierno del PP, con lo que nos encontramos con ser uno de los países de la unión que menor porcentaje de su PIB aplica a las inversiones militares.

El artículo 8º de nuestra Constitución dice en su párrafo 1:

“Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.”

Es decir, que sus funciones no son las humanitarias de las ONGs que les se les ha venido atribuyendo: desde los retenes anti incendios forestales a “labores humanitarias” en el tercer mundo, salvo que las mismas contribuyan, directamente o indirectamente, al cumplimiento de las que Constitucionalmente tienen atribuidas y que son:

1.- Garantizar la soberanía e independencia de España
2.- Defender la integridad territorial de España
3.- Defender el orden constitucional

Pero que duro resulta a la a la casta política aceptar esta declaración constitucional en donde los conceptos de “soberanía” e “independencia de España” y de “Integridad territorial” chirrían en las mentes dogmáticas de izquierda y llena de maricomplejines a la derecha.

La labor de la izquierda es constante, como una gota china, en este sentido. Hace poco el Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, afirmó ante los medios de comunicación, en respuesta a la pregunta “¿Qué ministerio suprimiría Vd. Si llegase al Gobierno?”, “El de Defensa”, aunque, claro, rectificó al poco tiempo.

Pero esa actitud antimilitarista a la izquierda le sale por los poros.

Gabriel Albiac se refería hace poco a las declaraciones de otro miembro de PSOE (un concejal madrileño) que se lamentaba porque se cantase una marcha sobre la muerte de contenido religioso en un acto de la Policía Municipal de Madrid.

Esa canción es el conocido “La muerte no es el final”, canción cristiana compuesta por el sacerdote español Cesáreo Gabaráin Azurmendi (1936-1991) y adaptada por Tomas Asiaín; su pasaje central fue elegido en 1981 como himno para honrar a los mártires de las fuerzas armadas españolas. Su letra adaptada a las ceremonias castrenses es:

Cuando la pena nos alcanza
por el hermano perdido,
cuando el adiós dolorido
busca en la Fe su esperanza.
En Tu palabra confiamos
con la certeza que Tú
ya le has devuelto a la vida,
ya le has llevado a la luz.
Ya le has devuelto a la vida,
ya le has llevado a la luz

Y es que el hombre de armas donde encuentra el consuelo frente al riesgo de la propia muerte o la de sus compañeros, es, precisamente en ese mundo, en el de la religión, y como nos dice Albiac en una reciente columna de ABC:

“El deseo de cantarla (a la muerte) es la más honda melancolía del humano”

Y lo es porque para el ser humano no basta con aceptar un final sin más en la muerte y busca su trascendencia.

Se escandalizan los progresistas por el hecho de que en el mundo militar exista una mitología de la muerte y de la trascendencia de lo humano, manifestada en los himnos de respeto a sus caídos.

La Muerte no es el Final, canta doliente el himno fúnebre castrense, y efectivamente no lo es, porque si lo fuera, si fuera el final, carecería de sentido el sacrificio de la propia vida y se ruega a un Dios protector por los compañeros abatidos.

Sólo desde el amargo convivir con la muerte, como eventualidad siempre presente, puede entenderse la fe del combatiente ante su posible muerte y la necesidad de ampararse en esa profunda melancolía de la fe.

Y cuando el riesgo de muerte, el compromiso de derramar hasta la última gota de la propia sangre en la defensa de los compromisos honorablemente adquiridos, es parte consustancial de una actividad humana como es la castrense, negar al individuo poder aplicar un acento religioso a su concepción vital sería tan aterrador como negar a cualquiera la libertad de conciencia.

Pero claro, a la izquierda eso no le gusta, querría soldados ateos sin vocación, pasión ni honor, dispuestos a masacrar a su propio pueblo si no se atiene a las directrices del “aparatich” llegado el caso y sin hacer preguntas ni tener resquicios de índole moral.

En una gran y dura película llamada “Enemigo a las puertas” se refleja muy bien la actitud de los comisarios de guerra soviéticos ante las propias tropas rusas que cuando retrocedían ante el enemigo alemán eran ametralladas por esos mismos Comisarios, para evitar su repliegue.

Ahora el empeño se centra en negar a los miembros de las fuerzas armadas su participación secular en actos de la Semana Santa, lo que está produciendo conflictos en algunos ayuntamientos y que va a más.

En relación con ello solo un apunte, a ver quién es el podemita que se atreve a denegar a la Legión su homenaje a su Patrón el Cristo de la Buena Muerte de Mena… 

asumiendo las consecuencias que ello pudiera tener


YIHAD, REFUGIADOS, ISLAM Y UNA PANDA DE MERMAOS



Durante los últimos días, más bien semanas, hemos venido asistiendo no ya a un espectáculo lamentable, sino a una serie de acontecimientos, que pese a su complejidad, son gravísimos para Occidente, entendiendo por OCCIDENTE un modo de vida basado en la libertad, la tolerancia y la democracia, fruto de dos mil años de historia en la que se han fundido las influencias del imperio romano, las invasiones de los llamados bárbaros, la edad media, el Cristianismo ─aunque algunos personajes como Giscard Dèstayn se negaran a aceptar su mención en la definición de la esencia de la Unión Europea por puro apaciguamiento de los musulmanes instalados ya en Europa en su época─, la Reforma, la Contrarreforma y la Revolución francesa, que en su combinación e influencias mutuas ha dado lugar a lo que hoy en día es la Sociedad occidental, de raíz cristiana y democrática.

Frente a esta idea de vida nos encontramos con dos grandes amenazas muy reales, el islamismo radical, concretado en las acciones del terrorismo yihadista, y el populismo creciente, basado en el comunismo revanchista y resentido y que está poniendo en peligro la estabilidad y gobernabilidad de los países europeos, empezando por Grecia, siguiendo con Portugal y afincada ya en España.

La combinación de ambas fuerzas ya fue denunciada por la activista antisoviética de origen judío Nadiezda Mandelshtam ─que dedicó su vida, tras el encarcelamiento y muerte de su marido Ósip en un campo de concentración, a denunciar la degradación cultural y moral de la Unión Soviética─ con la siguiente reflexión:

"La atracción de los comunistas por el Islam no es casual. El determinismo, la disolución del individuo en la sagrada militancia, el orden que aplasta al individuo. Todo eso le atrae al comunismo más que la doctrina cristiana del libre albedrio y el valor de la personalidad humana."

Pues bien, ese mismo atractivo del comunismo hacia el islam se refuerza con la teoría de que el Islam será un poderoso aliado para la destrucción del Sistema Occidental, acobardado, relajado y dócil, como una reedición de las tesis del sionismo más feroz, que yo consideraba hoy en día superado, representado por EL PLAN KALERGI elaborado en 1923 por el político austriaco Richard Nikolaus Coudenhove-Kalergi  para destruir a Europa y exterminar a la raza blanca, mediante el fomento del multiculturalismo (el primer paso hacia la dictadura de un único estado mundial) y la inmigración masiva de negros, asiáticos, mestizos latinoamericanos, amerindios y musulmanes con el fin de mezclarlos racialmente, produciendo así, según sus propias expectativas, una raza mestiza pasiva, amansada, predecible y manipulable, de carácter e formación inferior sobre la cual pudiera gobernar eternamente la élite aristocrática judía, pues dicho carácter acomodaticio y su falta de preparación intelectual les impediría organizarse para rebelarse, e incluso darse cuenta de que están siendo dominados.

No creo que este PLAN KALERGI ─que para mayor INRI era un mestizo hijo de un austriaco y una japonesa─ esté hoy en día en la mente de ningún político europeo, pero sus conclusiones se acercan mucho a las de la multiculturalidad proislámica de la izquierda más radical, lo que no deja de aportar un elemento más de temor hacia sus posicionamientos políticos.

Efectivamente, en mi post Izquierda e islam, publicado en 2010 en mi BLOG REFLEXIONES HETERÓCLITAS, ya describía ese efecto de “inmigración-Invasión” que hoy estamos presenciando.

Se me llamará racista y xenófobo, pero el descontrol de ese proceso de inmigración constituye un verdadero peligro para nuestras sociedades democráticas.

Y las pruebas están siendo evidentes. Citemos sólo algunos ejemplos:

La detención del terrorista cerebro de los atentados de París,  Salah Abdelman, ha venido seguido de manifestaciones violentas de los residentes en el barrio belga de Molenbeeck, autentido Gheto islamista.

1Un 30% de los musulmanes nacidos de segunda o tercera generación en el reino unido afirman la prevalencia de la Sharía ( o ley coránica) sobre las leyes aprobadas por el Parlamento Británico.

  La oleada de violaciones de ciudadanas de esos países, ocurridas en Alemania, Dinamarca, Suecia y Noruega durante estas últimas semanas han sido protagonizadas por musulmanes refugiuados sirios.

3 El 90 % de los refugiados sirios que han invadido Europa son hombres entre 20 y 40 años que deberían estar en sus países defendiendo su fe y sus propiedades frente al ISIS.

4 Pese a los intentos de integración cultural en los países de acogida, los inmigrantes musulmanes han constituido sus ghetos culturales, religiosos e idiomáticos, con sus leyes propias, creando verdaderos Estados paralelos a los Estados de las Naciones de acogida. 

   La izquierda radical les hace el juego entre el buenismo, la corrección política y la complicidad antisistema. Recordemos que la alcaldesa de Madrid, la senil Carmena ya ha anunciado que del presupuesto municipal se dedicará idéntica partida a las celebraciones de la Semana Santa Católica, religión absolutamente mayoritaria en Madrid, y a las celebraciones del Ramadán musulmán y el año nuevo chino, propiciando el absurdo, casi de chiste, acoja un refugiado en su casa.

6  Los ataques a la Iglesia Católica y las profanaciones de sus templos por parte de los mermaos perroflautas es constante, pero no se ha producido ningún atentado contra mezquitas, madrasas, o centros islámicos.

7   Solamente Suiza y Croacia han prohibido la construcción de mezquitas en su territorio.

8   Los atentados islamistas en distintas ciudades de Europa son el pan nuestro de cada día.

Y la pregunta es ¿Hasta cuando los cristianos, y en general los occidentales,  tenemos que soportar pacíficamente esta situación?

El “apaciguamiento”, o pacto con el enemigo por miedo a su reacción, del que Chamberlain, primer ministro inglés fue ejemplo con los pactos de Munich firmados con Hitler, fue bien definido por Churchil:

“Se trata de dar de comer al cocodrilo sin darnos cuenta de que cuando haya crecido lo suficiente nos devorará a nosotros”

Hoy Europa está en la misma tesitura sobre la falacia de la “solidaridad” con los refugiados, no olvidemos que denunciada por algunas instancias de la Iglesia Católica como el principio de la “Tercera Guerra Mundial” y lo único que me inspira esta situación es el recuerdo del poema de Almafiera (Pedro Bonifacio):

¡Molto Più Avanti!

Los que vierten sus lágrimas amantes
sobre las penas que no son sus penas;
los que olvidan el son de sus cadenas
para limar las de los otros antes;

los que van por el mundo delirantes
repartiendo su amor a manos llenas,
caen, bajo el peso de sus obras buenas,
sucios, enfermos, trágicos, sobrantes.

¡Ah! Nunca quieras remediar entuertos;
nunca sigas impulsos compasivos;
ten los garfios del Odio siempre activos
y los ojos del juez siempre despiertos...

¡y al echarte en la caja de los muertos,
menosprecia los llantos de los vivos!


Aunque se me acuse de xenófobo o antisolidario.

La Caridad bien entendida empieza por uno mismo, y Europa tiene de por si suficientes problemas como para solucionar antes los de otros.

martes, 23 de febrero de 2016

LAS UTOPÍAS DE LA “NUEVA IZQUIERDA” NO VAN A RESOLVER NUESTROS PROBLEMAS


Para pode entender en su esencia este post les invito a leer previamente este otro tomado del Blog  DICCIONARIO PARA NAUFRAGOS de Claudio Martinez Möckel, que contiene definiciones interesantes de la NUEVA IZQUIERDA

“La Nueva Izquierda surgida tras la caída del Muro y la Gran Recesión de 2008 se aglutina ideológicamente en torno a dos polos. Uno de ellos son los movimientos antiglobalización. Están totalmente en contra del Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversión (TTIP en Inglés), porque liberaliza más aún el comercio de mercancías y capitales entre EEUU y la UE, pero no exige la igualdad de derechos sociales y salariales, ni de controles medioambientales, pero sigue bloqueando la libre circulación de mano de obra entre los dos bloques. Es otro tratado más que aumenta la globalización y el dumping social. Seguimos profundizando en el modelo “iPhone”: se fabrican en Taiwan con gente que trabaja 12 horas al día, se diseñan en California con ingenieros con sueldos elevados, mientras el beneficio se queda guardado en paraísos fiscales. Este modelo provoca cada vez más desequilibrios financieros, sociales y medioambientales. 
El otro polo en torno al cual se aglutinan es la defensa de las culturas locales y tradicionales. Es una izquierda que protege el patrimonio, el folclore, las formas de vida rurales. Cuando gobierna, prohibe nuevas autopistas, bloquea planes urbanísticos, niega licencias hoteleras. Están en contra de la llegada del AVE (por ejemplo Bildu y Nafarroa Bai votaron en contra de una resolución que apoyaba la llegada del AVE a Pamplona). Es un movimiento cultural, de ahí su fuerza, que se asienta sobre todo en las lenguas vernáculas locales, usadas para construir un muro de contención que proteja el mundo rural  del pasado frente a la cultura globalizada anglo-americana. Por último, a estos ingredientes se le añade uno fundamental:  la Ideología de Género, un  neomarxismo donde el motor de la historia ya no es la lucha de clases entre proletarios y capitalistas, sino entre hombre y mujer, donde el varón es la clase explotadora que durante milenios ha sometido a la mujer. Ese varón machista, violento, debe ser sustituido por un matriarcado sin hijos, una arcadia rural  con un abuelito-dime-tú y vacas, lejos del asqueroso Mc Donalds. Por tanto, el fenómeno de las Mareas, Compromis, Nafarroa Bai, etc, no es algo casual, aislado. Y Pablo Iglesias sabe perfectamente donde se cruzan los caminos del nuevo nacionalismo de izquierdas rural y la izquierda tradicional: en Podemos que no es un partido, sino un movimiento. Han llegado para quedarse. Los únicos que se han opuesto con un relato bien construido, son Ciudadanos, que como su nombre indica, son chicos de ciudad, poliglotas, que saben muy bien de que pasta está hecho este nuevo movimiento antiglobal y nacionalista de nuevo cuño. A la derecha de Ciudadanos, sólo se dedican a hacerle palmas al jefe, creyendo que sus votos están seguros en su mayoría porque la gente no tiene a quien votar. Pero el edificio social se mueve. El PP va a sufrir un shock, y como sigan así, una larga temporada en la reserva.
Claudio Martínez Möckel”

Pues bien, cierto es que la llamada Nueva Izquierda, aunque de nueva tiene poco, pues tan sólo ha cambiado sus objetivos de luchan ─pero no su finalidad de destrucción del mundo “burgués” para la creación del “hombre nuevo” esa utopía cuasi infantil que la izquierda no ha logrado en sus múltiples experimentos─ continuando siendo los mismos sus fundamentos ideológicos marxistas, su carácter revolucionario y asambleario, y su inexistente respeto al diferente, al disidente, que es tachado automáticamente de “fascista” y perseguido ya violentamente ya mediante su desautorización con las técnicas de la “elusión de la crítica” propias de las corrientes de la corrección política.

Efectivamente está bien traída esa diferencia entre la “Nueva Izquierda antiglobalización”, lo que podríamos llamar “Nueva izquierda Identitaria Romántica” pues románticos fueron los orígenes de la lucha identitaria de las Naciones y los pueblos, y la “Nueva Izquierda de Identidad de Género” de fundamentos existencialmente feministas.

El primero de estos núcleos de acción se centra como dice el Post que comentamos, en:

“(La lucha) contra del Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversión (TTIP en Inglés), que liberaliza el comercio de mercancías y capitales entre EEUU y la UE”

Y explica que esa lucha se basa en el hecho de que dicho tratado:

“no exige la igualdad de derechos sociales y salariales, ni de controles medioambientales, pero sigue bloqueando la libre circulación de mano de obra entre los dos bloques. Es otro tratado más que aumenta la globalización y el dumping social. Seguimos profundizando en el modelo “iPhone”: se fabrican en Taiwan con gente que trabaja 12 horas al día, se diseñan en California con ingenieros con sueldos elevados, mientras el beneficio se queda guardado en paraísos fiscales. Este modelo provoca cada vez más desequilibrios financieros, sociales y medioambientales.”

No sé si el autor del Post defiende estos argumentos, pero son fácilmente critables:

1.- No exige igualdad de derechos sociales y salariales ni de controles medioambientales pero sigue bloqueando la libre circulación de mano de obra entre los dos bloques, nos dice, como si ello fuera un pecado, cuando de lo que se trata es de mantener el equilibrio de fuerza laboral y productividad en los países implicados.

2.- Es puramente demagógico y falso que el TTIP sea otro tratado más que aumenta la globalización y el dumping social. Seguimos profundizando en el modelo “iPhone”: se fabrican en Taiwan con gente que trabaja 12 horas al día, se diseñan en California con ingenieros con sueldos elevados, mientras el beneficio se queda guardado en paraísos fiscales. Este modelo provoca cada vez más desequilibrios financieros, sociales y medioambientales. 

TALES MANIFESTACIONES SON ABSOLUTAMENTE FALSAS, sesgadas e intencionadas, tratando de demostrar que la globalización económica es mala cuando hay estudios que demuestran lo contrario, y de los que traemos tres a colación:

a.- A nivel mundial, el alcance de la pobreza ha pasado de los niveles del 80-90% que se registraban en 1820 a las tasas inferiores al 20% en las que nos movemos en la actualidad, de acuerdo con los estudios del Banco Mundial y de los economistas Bourguingnon y Morrison.

b.- Estos avances socioeconómicos permiten que el número de horas trabajadas vaya a menos. De modo que mientras en los años 50 el empleado medio pasaba 2.250 horas al año en su puesto de trabajo; la media global mundial actual ronda las 1.800 horas. Datos de la OMT:


c.- A pesar del crecimiento continuado de la población, la caída de la pobreza se mantiene incluso en términos absolutos. Esto significa que no solamente hay menos pobreza "relativa": también si contamos el número de personas con un ingreso inferior a los umbrales de miseria comprobamos que la incidencia ha ido a menos desde 1970. Lo vemos en la siguiente gráfica de Xavier Sala i Martín, no sospechoso de ser economista de derechas. 


Al final el ejemplo es muy fácil, es menos pobre y tiene mayor acceso a un mayor nivel de vida el Tahilandes o Vietnamita que ha pasado de ganar 1 $ diario cultivando arroz, con trabajo de sol a sol, que el que ha sido empleado por una multinacional y trabaja por 4$ al día en jornada normalizada.

Y por cierto, los abusos horarios y la explotación infantil no la protagonizan las grandes multinacionales con su deslocalización industrial, sino procesos laborales consentidos políticamente en países subdesarrollados como los africanos o Bolivia por poner algún ejemplo.
 




El segundo núcleo de la “Nueva Izquierda” el que hemos venido en llamar “Nueva izquierda Identitaria Romántica” pues románticos fueron los orígenes de la lucha identitaria de las Naciones y los pueblos.

Según el Blog que comentamos:

(En ella) se aglutinan la defensa de las culturas locales y tradicionales. Es una izquierda que protege el patrimonio, el folclore, las formas de vida rurales. Cuando gobierna, prohíbe nuevas autopistas, bloquea planes urbanísticos, niega licencias hoteleras. Están en contra de la llegada del AVE (por ejemplo Bildu y Nafarroa Bai votaron en contra de una resolución que apoyaba la llegada del AVE a Pamplona). Es un movimiento cultural, de ahí su fuerza, que se asienta sobre todo en las lenguas vernáculas locales, usadas para construir un muro de contención que proteja el mundo rural del pasado frente a la cultura globalizada anglo-americana.

En el fondo es una izquierda de contenido puramente “proteccionista” como lo fueran los liberales y conservadores del s.XIX al grito de “lo mío que no me lo toquen”

Es, cuando menos pretencioso, decir que es una “Izquierda Cultural”, pues si la cultura consiste en defender los espectáculos de lanzamiento de troncos (Escocia) o de levantamiento de piedras (vascongadas) frente al conocimiento cultural universal (Baroja, Shakespeare, Cervantes, Chateaubriand, Ortega, Proust, Dickens, etc, etc… (englobado todo en la expresión poco afortunada de cultura globalizada anglo-americana) apaga y vámonos.

Hemos pasado de una izquierda internacionalista a una izquierda ombliguista. Y además lo han hecho a base del asesinato, el terrorismo y la coacción social.

Lo que está claro es que la defensa a ultranza y excluyente de las lenguas vernáculas, unido al freno al desarrollo industrial y de infraestructuras, con el fin de mantener “el santuario” virgen, no hará sino empobrecer a sus partidarios, reducir su bienestar y aislarlos física, moral, intelectual y económicamente. 

A ellos y a sus vecinos, aunque no compartan la utopía, pues volvemos a encontrarnos con el populismo totalitario como eje de actuación de esta “Nueva Izquierda”, vieja como las Ciudades Estado griegas y condenadas, como ellas, a su extinción.

Y vamos, por último a referirnos al último núcleo de esta “Nueva Izquierda” que no lo es tanto, y que no es si no el defensor de la “Identidad de Genero”

un  neomarxismo donde el motor de la historia ya no es la lucha de clases entre proletarios y capitalistas, sino entre hombre y mujer, donde el varón es la clase explotadora que durante milenios ha sometido a la mujer. Ese varón machista, violento, debe ser sustituido por un matriarcado sin hijos, una arcadia rural  con un abuelito-dime-tú y vacas, lejos del asqueroso Mc Donalds.

Y yo me pregunto: ¿Dónde está la novedad en estas posiciones antipatrialcales y de liberación sexual de la mujer? Ya en el Manifiesto comunista, publicado en 1848, está presente esta idea de acabar con el patriarcado, abolir la familia y pretender sustituir la situación de la mujer, hipócrita y aparentemente recatada, por una colectivización oficial, franca y abierta. Por lo demás, ─continúa el propio manifiesto─ es fácil comprender, que al abolirse el actual sistema de producción, desaparecerá con él la comunidad de las mujeres que se engendra, por ejemplo, con la prostitución oficial y la encubierta ─matrimonio─.

Por lo tanto no nos encontramos ante algo nuevo, sino ante una nueva explosión de las posiciones feministas marxistas, que ya estalló durante el mayo del 68 y que ya entonces fracasó.

Las gentes tradicionales y bienpensantes se escandalizan, pero como dice Eduardo Aquevedo en el Blog “CIENCIAS SOCIALES HOY”

Haz el amor y no la guerra". El mayo francés se encargó de amplificar esa consigna hippy con efectos insospechados. La revuelta contestataria del 68, contra la burguesía y el capitalismo o los totalitarismos, permitió blandir la bandera de la libertad, empezando por la del propio cuerpo. La sexualidad debía ser libre o no ser, aunque para ello hubiera que abrazar la promiscuidad, tragarse los celos con quinina o participar en orgías con más o menos estupefacción. ¿Lo disfrutaron? Seguro. Pero cuarenta años después de aquella primavera del amor libre – "una locura", recuerdan algunos-, las relaciones de pareja siguen marcadas por las formas tradicionales, los celos se cobran víctimas, la juventud basa las relaciones en la posesión y el sexo de pago está en su mayor apogeo. ¿Qué fracasó en aquella revolución sexual más allá de la irrupción del sida?

A mi juicio su inconsistencia con la esencia de las relaciones de pareja, que van más allá de las ideologías.


jueves, 28 de enero de 2016

MUERTES COTIDIANAS

Tumba de santa Cecilia, Catacumbas de San Calixto, Roma


Para vivir un año es ne­ce­sa­rio
mo­rir­se mu­chas veces mucho.
    Ángel González

Lo cierto es que la vida son muchas pequeñas muertes cotidianas. Mueren los sentimientos, las ilusiones, las decepciones, las alegrías, las desgracias.

Van muriendo nuestros recuerdos, nuestras sensaciones nuestros amigos y parientes, nuestras ambiciones.

Hasta el máximo placer es llamado “la petite mort” por nuestros vecinos franceses, como si experimentarlo matase parte de nuestro ser.

Solo falta que muramos, del todo, nosotros mismos para alcanzar la plenitud de esa muerte que vivimos cada instante.

Según Albiac:
“… el fin del mundo no sucede un día, a una hora, en un instante; el fin del mundo es cada instante en el cual el mundo existe, porque jamás podremos remontar el flujo herácliteo del tiempo, y ese mundo que fue se extingue en el acto mismo de nombrarlo. Y, con él, nosotros. (…………) La muerte, como el fin del mundo, sucede en cada partícula del tiempo, es el tiempo. Y así lo supo San Agustín, ásperamente empeñado en ser griego en cristiano: «¿Qué es el tiempo? Si nadie me lo pregunta lo sé; pero si quiero explicarlo al que me lo pregunta no lo sé... Porque los dos tiempos de pretérito y futuro, ¿cómo pueden ser, si el pretérito ya no es él y el futuro todavía no es? Y en cuanto al presente, si fuese siempre presente y no pasase a ser pretérito, ya no sería tiempo, sino eternidad».”

Y a tal tránsito del tiempo, inexplicable, acomete otro Grande, Quevedo en su verso “soy un fue y un será y un es cansado”

Esa fuga inescrutable del tiempo, ha inspirado a todo escritor desde el nacimiento de la filosofía en la Grecia Clásica hasta nuestros días.

Pero nada lo altera, y tras múltiples pequeñas muertes, todo se disolverá y no dejará rastro, y llegará el dormir postrero.


¡Morir, dormir, dormir… tal vez soñar!

martes, 13 de octubre de 2015

QUEVEDO, GENIO IMPERTINENTE


De todos es conocida la lengua feraz y afilada de Don Francisco de Quevedo y Villegas (1580 – 1645),  del que son famosas muchas de sus obras satíricas, como los poemas “Erase un hombre a una nariz pegado”, “Gracias y desgracias del ojo de culo”, “Poema de un orate en el infierno”, etc…

Sin embargo el Quevedo más jacarandoso y provocador aparece retratado en las anécdotas que se le atribuyen  ─ muchas y no sé si todas ciertas ─  que dieron con sus huesos maltrechos en el destierro o la cárcel en no pocas ocasiones.

La carrera política de Quevedo, cuyo padre ya había disfrutado de un Oficio Real en la Secretaría del Rey, se inicia con su estrecha amistad con el, por entonces, influyente Pedro Téllez-Girón, el Gran Duque de Osuna, al que acompañará como secretario a Italia en 1613, desempeñando diversas comisiones para él que le llevaron a Niza, Venecia y finalmente de vuelta a Madrid, donde se integrará en el entorno del Duque de Lerma, siempre con el propósito de conseguir a su amigo el Duque de Osuna el nombramiento de virrey de Nápoles, lo que este al fin logrará en 1616.

Vuelto a Italia de nuevo con el Duque, éste le encargó dirigir y organizar la Hacienda del Virreinato en Nápoles, desempeñando otras misiones, algunas relacionadas con el espionaje a la República de Venecia, aunque no directamente como se ha creído hasta hace poco, y obtiene en recompensa el hábito de Santiago en 1618.

Caído el grande Osuna, Quevedo es arrastrado también como uno de sus hombres de confianza y se le destierra en 1620 a la Torre de Juan Abad (Ciudad Real), cuyo señorío había comprado su madre con todos sus ahorros para él antes de fallecer.

La llegada al trono de Felipe IV, supuso para Quevedo el levantamiento del castigo de destierro, y su acercamiento a la Corte, de tal modo que Quevedo cercano al valimiento del Conde Duque de Olivares, acompañó al joven Monarca en viajes por Andalucía y Aragón, y le permitió disfrutar del tan ansiado Oficio Real en la Secretaría del Rey, con quien protagonizó algunas de sus más divertidas anécdotas.

LA DISCULPA

La primera de estas anécdotas atribuidas al poeta y político Quevedo, es la referente a la polémica que mantuvo con el Rey Felipe IV, en cuya Secretaría ya mantenía Oficio, a cerca del valor de las disculpas.

El monarca sostenía que cualquier ofensa queda lavada por una disculpa.
El escritor alegaba que una disculpa deshonesta, cínica o mal planteada puede resultar más ofensiva que el hecho por el que se pide perdón.

El rey retó a Quevedo a ofenderlo y encontrar una disculpa que resultase peor que el propio agravio.

Apenas el Rey se dio la vuelta, el poeta le puso las manos en las nalgas, y antes de que el Rey dijese nada, aún no repuesto de la sorpresa, Quevedo le dijo:
“Perdón, señor, pensé que era la reina.”

SU MAJESTAD ES COJA

Otra anécdota, no por conocida menos atrevida, es la que nació en una taberna en la que el poeta se encontraba sacando punta a los cotilleos y habladurías de la corte, que acabaron señalando a la reina Mariana de Austria, segunda esposa de Felipe IV, que sufría de cierta cojera indisimulable, apostando con sus amigos que él sería capaz de llamar "coja" a la Reina en su propia cara sin que la reina se ofendiese ni él mismo incurriese en grave desacato.

Al parecer, el monto de la apuesta ascendió a "Mil dineros a los que el Marqués de Calatrava, añadiría otros mil si el de Santiago llegaba a tener éxito en su empresa.

Allá fue, pues, nuestro ínclito personaje a cumplir su apuesta:

Llegado el día decidido se presentó Quevedo ante la soberana portando en su diestra una rosa y un clavel en la siniestra.

Ahí estaba toda la corte reunida y ante público tan noble, a modo de testigos, mostró ambas flores a la reina para que admirara su textura y gozara de su aroma y entonces haciendo una reverencia le declaró:

"Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja"

Cuentas además que la Reina, haciendo de tripas corazón, y aguzando su ingenio, contestó al poeta:

“Que soy coja ya lo sé, y la rosa escogeré”

Dejando al poeta desairado aunque ganador de su apuesta.


EL HERRADOR

En otra ocasión se relata que el Rey Felipe IV, a quien divertían, cuando no irritaban, las chanzas de Quevedo, le solicitó que compusiera sobre la marcha unos versos improvisados para los que tenía gran habilidad.

Quevedo, queriendo agradar a su Monarca, le pidió que le indicara sobre que quería los versos, y ello con la expresión:

“Dadme pie Majestad”

A lo que Felipe IV, suponemos que como gracieta, en lugar de darle a alguna idea estiró la pierna hacia él.

Quevedo al parecer se arrodilló, tomo en sus manos el pie del Rey y recito estos versos:
“Adoptando esta postura


Me dais a entender, señor,
Que yo soy el herrador
Y vos la cabalgadura.”



Sutil manera de llamar équido, mula o acémila a su Rey.

AL REY SE LE ABREN TODAS LAS PUERTAS

En otra ocasión en la que Quevedo acompañaba al Rey subiendo las escaleras de Palacio, se le desató el cordón de un zapato, y al agacharse a atárselo, como se le puso el culo en pompa, le dio el rey un manotazo en el culo para que siguiera andando, a lo que el poeta contestó con una sonora flatulencia.

Ante tal afrenta el Rey le dijo irritado

“Hombre, Quevedo….”

A lo que el poeta contestó, aplacando el enojo del Monarca:

“¿Acaso hay alguna puerta a la que llame el rey que no le respondan?».

¡QUE SIGA LA RUEDA!

Para asombrarse es, también, la siguiente hazaña, recogida en el anecdotario popular, que de ser cierta supuso un nivel de desparpajo difícilmente igualable en las monarquías todopoderosas de aquel periodo.

Se dice que estando un día Quevedo en palacio sentado a la mesa real, en compañía de numerosos miembros de la nobleza, ocurrió que en mitad del banquete el poeta volcó accidentalmente su plato sobre su compañero de mesa.

La víctima, viendo sus ropas cubiertas de salsa, no pudo contenerse y propinó un sonoro bofetón en el rostro del poeta, el cual no tuvo más ocurrencia que girarse a su vez y darle un guantazo al comensal del otro lado, que no era otro que el mismo Rey.

Los rostros palidecieron y la sala entera cayó en un silencio sepulcral mientras todos miraban al monarca, tieso como un mástil y con uno de sus mofletes colorado. Pero de forma increíble Quevedo salió al paso con su habitual ingenio, y tras sobreponerse de la sorpresa dijo:

 “¡Que siga la rueda!”

provocando la carcajada general que deshizo la tensión.

NO ESTOY EN TIERRA ESPAÑOLA MAJESTAD

La última anécdota con los Monarcas que voy a relatar es aquella en que por algún tipo de agravio que se desconoce, tal vez alguna impertinencia mal recibida por el Rey, este desterró a Quevedo fuera de España diciéndole:

“Quevedo, me tenéis harto, os destierro; No volváis a pisar tierra española hasta que se os levante la pena”

El poeta se fue a Portugal y allí cargó, con dos testigos, un carro con tierra portuguesa, y volvió a Madrid.

Al llegar a palacio, y sin descender del carro solicitó que el Monarca saliese a una ventana para rogarle el perdón.

El Rey, indignado le soltó una reprimenda diciéndole:

“Pero como os atrevéis Quevedo a presentaros ante mí, cuando tenéis prohibido pisar tierra española”

A lo que el poeta contestó:

“Señor no os parezca mal
Que venga a pedir perdón
Y os lo haga en el balcón.
Y es tierra de Portugal”

Afirmó señalando la tierra que había en el carro

Al parecer la chanza hizo gracia al Rey, que levantó el castigo.

Hay más anécdotas que reflejan el carácter del poeta, ajenas ya a la Corte, entre ellas traigamos estas:

EL MARIDO VENGATIVO

Se cuenta que uno de tantos maridos agraviados por el poeta se presentó en la casa de este con un permiso real firmado, por el cual el rey autorizaba a que ese hombre se cagase en la gran alfombra del salón. El poeta pidió leer el permiso real antes de que le ensuciasen la alfombra y, a continuación le dijo al marido agraviado: “No puedo oponerme a la voluntad del rey, pero ved que aquí no dice nada de orinar. De manera que permitiré que cague pero, si echa un mínimo chorro de orina en mi alfombra, llamaré al alguacil para que lo pongan a buen recaudo mientras solicito del juez una indemnización por su acción”


HASTA POR EL CULO ME CONOCEN

En cierta ocasión estaba Quevedo cagando en una esquina, cuando pasó una madre con su hija, y muy fina la señora, dijo al ver a un señor con el culo al aire “qué vedo”, y Quevedo, sorprendido, dijo:

 “Joder, hasta por el culo me conocen”.


DONDE HAY UNA CRUZ NO SE MEA

Ante la extendida costumbre de la época de Quevedo, de orinar en cualquier esquina, los vecinos solían colocar cruces en esos lugares para evitarlo. En cierta ocasión, y no pudiendo contenerse Quevedo orinó en una de esas esquinas señaladas con una cruz, a lo que un vecino le recriminó

“Donde se pone una cruz no se mea”

A lo que el poeta contestó

“Donde se mea no se pone una cruz”

Pero este carácter irritante, por impertinente, prodigó a Quevedo venganzas, castigos y enemigos, y así, en  1639, con motivo de un memorial aparecido bajo la servilleta del Rey “Sacra, católica, real Majestad...”, donde se denuncia la política del Conde-Duque, se le detuvo como presunto autor de la misiva, se confiscaron sus libros y fue llevado al frío Convento de San Marcos de León, donde estuvo encarcelado cuatro años, hasta la caída del valido Olivares y su retirada a su Palacio de Loeches en 1643.

Ya en ese año de 1643, achacoso y muy enfermo, Quevedo recobra la libertad, pero renuncia a su Servicio en la Corte, para retirarse definitivamente en la Torre de Juan Abad, y en sus cercanías, y tras escribir en su última carta que «hay cosas que sólo son un nombre y una figura», fallece en el convento de los padres dominicos de Villanueva de los Infantes, el 8 de septiembre de 1645.

Acabaron así sus 65 años de genialidad impertinente.