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viernes, 7 de octubre de 2022

LA ARAUCARIA

 

Desde hace años adoro el pasaje de “El Lobo Estepario” de Hermann Hess, relatando como Karl Heller contemplaba el vestíbulo del primer piso del edificio en cuya buhardilla vivía. 

Y entonces pasó junto a la araucaria.

 “En efecto, en el primer piso de esta casa desemboca la escalera en el pequeño vestíbulo de una vivienda, que sin duda fue en el pasado más impecable, más limpia y más lustrosa que las demás, pues este modesto vestíbulo relucía, por un cuidado sobrehumano, como un brillante y pequeño templo del orden. Sobre el suelo de parqué, que uno no se atrevía a pisar, había dos elegantes taburetes, y sobre cada taburete una gran maceta; en una una azalea, en la otra una araucaria bastante magnífica, un árbol infantil sano y recto, de la mayor perfección. Hoy, sin embargo, el suelo no brilla ya, como si la cera que lo cubría se hubiese apelmazado por falta de cuidado y está cubierto de las flores secas de la última floración de la azalea y de las secas hojas aciculares de la araucaria, que ya no es aquel árbol gallardo que recordaba, sino una raspa de ramas secas y olvidadas.  A veces, cuando me creía inobservado, usaba este lugar como templo, me sentaba en un escalón sobre la araucaria, descansando un poco, juntando las manos y mirando con devoción hacia abajo a aquel jardín del orden, cuyo aspecto emotivo y ridícula soledad me conmovían el alma de un modo extraño. Detrás de este vestíbulo, por decirlo así, en la sombra sagrada de la araucaria, había una vivienda llena de caoba reluciente, una vida llena de decencia y de salud, de levantarse temprano y cumplimiento del deber, fiestas familiares alegres con moderación, visitas a la iglesia los domingos y acostarse a primera hora. Hoy todo eso aparece abandonado, como si el transcurso de la vida se hubiese llevado lejos a sus moradores, como si la desgracia y la infelicidad se hubiesen adueñado de ese mágico espacio.”

     Al final, llego siempre a la misma conclusión, el tiempo pasa, las emociones pasan, la vida pasada es un mero recuerdo de momentos pasados e inmaculados que se han ajado.

 ¿Cómo no habría yo de ser un lobo estepario y un pobre anacoreta en medio de este mundo, ninguno de cuyos fines comparto ya, ninguno de cuyos placeres me llama ya la atención?

 Al fin y al cabo, al igual que nos dice el Marqués de Bradomín en la Sonata de Primavera de Valle Inclán

 

Yo, calumniado y mal comprendido, nunca fui otra cosa que un místico galante, como San Juan de la Cruz…

 

Pues, en ocasiones, la vida no es más que una caja de amargas magdalenas.

        Da igual que muchos no me comprendan.

     Yo soy un individuo, y lo que tengo que hacer es lo que me gusta como individuo, no lo que los demás hacen o quieren que yo haga. Eso sería como vulnerar la propia vida. La vida tiene que ser plenamente individual, valga o no valga para los demás.

    Ya lo decía Cicerón:

"Mi conciencia tiene, para mi, más peso que la opinión de todo el mundo".

        Por eso mis reflexiones son puramente subjetivas, posiblemente más allá de la opinión del común de los mortales, pero es, precisamente eso, lo que me inspira a seguir por este camino.

        Tal y como me dice un buen amigo en un comentario a mi  POST de “LAS MUSAS”


        Está muy bien lo de Reflexiones Heteróclitas, ir contra la corriente, o por decirlo de alguna manera, ir contra el espíritu del tiempo o de los tiempos; contra el Zeitgeist por decirlo en palabras de Heidegeer.

    Pero ¿en qué consiste este espíritu del tiempo?

      El psícologo suizo Carl. G. Jung lo definía así: el espíritu del tiempo escapa a las categorías de la razón humana.
Es un "penchant", una inclinación sentimental que, por motivos desconocidos, obra con fuerza de sugestión soberana sobre todos los espíritus débiles y los arrastra. Pensar de modo distinto a como se piensa hoy en general ha tenido siempre un tufo de ilegitimidad intempestiva, de aguafiestas; también casi de incorrecto, de enfermizo o de blasfematorio, no desprovisto de graves peligros sociales para aquel que nada, así de modo absurdo, contra la corriente.

        Y no quiero caer en lo que Oscar Wild considera “la mayoría” al decirnos:

Vivir es lo más extraño y maravilloso del mundo. La mayoría de la gente solo existe. Eso es todo.

        Yo, quiero vivir como Montaigne, con la sola inquietud de ser feliz en mi vida, a mi manera, a mi suerte, con mis gentes queridas y mis pequeñas manías 一como la de escribir一 con mis escasas leves virtudes y mis muchos graves defectos.

        Y al final, espero que dentro de mucho tiempo 一y como dice Juan Ramón Jiménez一 Yo me iré y se quedarán los pájaros cantando, y descansaré en paz y, como creyente, espero encontrar sosiego y recompensa más allá del frío de mi última morada.

    Concluyamos, así, nuestra reflexión, como es mi costumbre, con una pieza musical. Hoy Joie De Vivre de Frederic Francois Chopin





1 comentario:

  1. Como sabes me gusta darte la razón llevándote la contraria asi te diré que no es tanto el tiempo pasado y el vivir el que te lleva a esa reflexión sino sin duda la sabiduría, que si bien es cierto que suele ir acompañada de la madurez no siempre van asociadas en binomio, pero si casi siempre .. Es una pena no llegar a esa conclusión antes en la juventud.
    Quizás por que el objetivo de la manada donde nacemos sea precisamente domar el lobo estepario que todos llevamos dentro, y ese lobo primigenio sin atemperar y suelto no sabría otra manera de salir de esa misma manada que destruyendola para reafirmarse y la manada acabaría destruyendolo a él. Al lobo viejo no le quedan fuerzas para eso, pero si llega a la madurez lo suficientemente entero, sabio y con fuerzas todavía puede derrotar ese otro lobo interior domesticado que le impide ser el mismo. Alégrate de tu estado y disfruta de él, nunca serás tan tú como lo eres ahora...Y nunca estarás tan cerca de "Dios" como ahora, como dijo el lobo estepario "...Llegar a ser dios quiere decir: haber ensanchado tanto el alma que pueda volver a comprender nuevamente al todo..."...
    Y lo que los demás piensen de ti en este instante el lobo estepario les vuelve a responder por ti "...Que discutan los inteligentes acerca de si era en realidad un lobo, si en alguna ocasión, acaso antes de su nacimiento ya, había sido convertido por arte de encantamiento de lobo en hombre, o si había nacido desde luego hombre, pero dotado del alma de un lobo..." Al fin y al cabo es su problema.

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