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viernes, 19 de julio de 2024

PURO CANSANCIO

 


    Estoy cansado de que mi perrita “Trufa” esté desarrollando, con año y medio, su carácter Teckel y me castigue sin saludarme durante días cuando vuelve a Casa después de haber tenido que dejarla al cuidado de algún amigo por motivo de un viaje.

    Estoy cansado de que el guardia que me pone una multa de tráfico, además, me riña por la infracción cometida, como si la multa no fuera ya suficiente castigo infligido.

    Estoy cansado de que se venda como panacea de los problemas de este mundo la “alianza de civilizaciones”, hasta el punto de que el acto de entrega de los premios anuales de la cruz roja haya pasado a ser de la cruz y la media luna rojas, sin valorar que el Islam se encuentra en un proceso de radicalización peligroso.

    Estoy cansado de que no acabe de recuperar mi nivel de juego de Croquet anterior a mi crisis de salud, y no acabe de cogerle el aire a la puntería, pegando habitualmente en las columnas verticales de los aros, como si no fuera bastante penitencia, en si mismo,  el golpe mal dado.

    Estoy cansado de que, cada fin de semana los responsables de tráfico riñan a los conductores por las muertes ocurridas en las carreteras, como si esas muertes no fueran bastante castigo para la sociedad, mientras demuestran la ineficacia de las medidas adoptadas al respecto, y sin decirse que el lapso de tiempo de atención a los heridos en estos accidentes, en España, duplica al de la media europea, lo cual, sin duda, contribuye a incrementar nuestros índices de fallecimiento en carretera.

    Estoy cansado de que se tache de “políticamente incorrecta” la disensión respecto de los criterios de los partidos mayoritarios, sin recordar que el gran valor de la democracia está, precisamente, en la defensa de los derechos de las minorías, o de que se considere a la oposición antidemocrática por no respetar los deseos de la mayoría gobernante (también minoritaria), ocultando al ciudadano la verdadera dimensión de la democracia, en la que la oposición debe hacer eso, oponerse a los dictados del Gobierno y precisamente llevarle la contraria

    Estoy cansado de que nunca me toque ni el reintegro en la lotería primitiva, pese a que religiosamente haga mi apuesta semanal.

    Estoy cansado de que se alegue, frente a las críticas al Islam radical, que también los Cristianos hicimos las cruzadas y quemamos a pecadores en las hogueras con el fin de alcanzar el paraíso, sin decir que dejamos de hacerlo hace cuatrocientos años, mientras ellos continúan haciéndolo hoy en día.

    Estoy cansado de ver como los llamados “partidos progresistas” reinventan la historia y mienten descaradamente sobre nuestro pasado para justificar sus erráticas posiciones políticas.

    Estoy cansado de ver una situación política dominada por un gobierno demagógico de extrema izquierda marxista y populista y una oposición del PP incapaz de ilusionar.

    Estoy Cansado de ver como en Europa se desprecia el origen Cristiano de nuestra civilización, como si nada hubiera ocurrido en el Continente antes de la Revolución Francesa.

    Estoy cansado de ver las actuaciones, siempre partidistas, de la Sra. Armengol, Presidente del Congreso, o de su vicepresidente, otro impresentable sanchista como Gómez de Celis, contra los diputados de la oposición, entre las ordinarias risotadas de los miembros de los partidos que sostienen al Gobierno.

    Estoy cansado de tener que aceptar que lo bueno éticamente no sea, casi nunca, correcto políticamente.

    Estoy cansado de la doble moral pública y privada, que trata de mantener una frontera infranqueable entre los comportamientos privados y públicos, esencialmente de los políticos, pues me cuesta aceptar que quien sea un golfo en su esfera privada pueda ser un alma beatífica en el ámbito público.

    Estoy cansado de que los “cómicos”, la gente de la farándula, se hayan convertido en el referente cultural de nuestro tiempo mientras caen los índices de lectura y aumentan los del fracaso escolar. (Lo único sensato que he oído al respecto es la letra de una canción de Enrique Urquijo que dice “que le voy a hacer si me vuelvo vulgar al bajarme de cada escenario”)

    Estoy cansado de que se nos acuse a los hombres españoles de machistas alegando que la prueba está en los índices de maltrato a mujeres que se producen en España, dramáticos sin duda e intolerables,  pero sin que se nos diga que más de la mitad de las solicitudes de alejamiento fueron pedidas por mujeres inmigrantes contra sus parejas también inmigrantes.

    Estoy cansado de la permanente cantinela del cambio climático achacable a la irresponsabilidad de las sociedades desarrolladas, cuando las series estadísticas metereológicas no tienen más de 200 años y “Gaia”, La Madre Tierra, viene adaptando su clima a las circunstancias favorables o adversas de cada momento nada más y nada menos que durante los últimos 4.500 millones de años, cifra en la que los astrónomos fijan su edad.

  Estoy cansado, francamente cansado, así que voy a dejaros descansar durante unos días, en los que voy a dormirme una larga siesta.

        Y concluyamos conforme a nuestra costumbre, esta "Reflexión Heteróclita" con el aria "Pourquoi me Reiveller" de la ópera "Werthwer" de Massenett, interpretada por Pavarotti



©2024 JESÚS FERNÁNDEZMIRANDA LOZANA


miércoles, 17 de julio de 2024

LOS ARCANOS DE LA EXISTENCIA

 

Sala de los Misterios - Ciudad del Vaticano

A veces, aunque suelen ser pocas en la vida de un hombre, te planteas el porqué de tu propia existencia, de tu destino.

Ya lo decía León Bloy:

“No hay en la tierra un ser humano capaz de declarar quién es. Nadie sabe qué ha venido a hacer en este mundo”.

Y ante esta perspectiva podemos afirmar dos verdades que a la postre son indiscutibles.

Primero: El hecho de la propia existencia.

Segundo: La certeza de la propia muerte.

Sobre la realidad de la propia existencia, ha habido diversas posturas filosóficas a lo largo de la historia, hasta que Descartes las superó todas con su “Pienso, luego existo”.

En cuanto a la certeza de nuestro fin, de nuestra muerte, partimos de la experiencia que nos dice que nadie ha conseguido evitarla, ni tan siquiera el propio Dios hecho hombre, pues en el credo Cristiano, se afirma que tras encerrarse Dios en Cristo, fue crucificado, muerto y sepultado, aunque siendo como era Dios venció a la muerte, pues tras descender a los infiernos al tercer día de su muerte, resucitó de entre ellos.

En todo caso, y aceptando esa dual certeza, los pensadores occidentales han cavilado acerca de su esencia, de su razón, durante siglos, tratando de desvelar el porqué, la razón, de ambas realidades.

En relación con la propia existencia en el famoso debate. radiofónico, protagonizado en 1948 por el filósofo Cristiano Copleston y su compatriota y agnóstico declarado Bernard Rusel, Copleston afirmó;

“Si parto de la afirmación yo existo, y al tiempo llego a la conclusión de que no encuentro ninguna razón, de mi existencia que constituya una explicación de ella misma ¿Debo concluir que necesariamente un algo o un alguien se ha dado razón que justifique mi propia existencia? Siendo origen de todo, en cuya propia esencia está implícita la propia existencia, es decir que no lleva a nada ni a nadie, sino a su propia esencia, el hecho de su existencia”.

Y con todo y con mi destino predeterminado por los hados, me pregunto qué me deparará el futuro, pues nada más y nada menos que la muerte, otro de los arcanos de la existencia.

Y ello nos lleva a la pregunta ¿Por qué morimos? ¿Por qué hemos de venir a morir?

No perdamos nuestro tiempo en disquisiciones científicas que nos expliquen el mecanismo de envejecimiento y deterioro de las células de todo ser vivo que intrínsecamente conduce a la muerte.

Nuestro interés ha de ser exclusivamente metafísico, pues partimos de la creencia en un ser primigenio “Creador de Todo”, y podríamos, por qué no, pensar que si su deseo fuese que el hombre no muriese, lo había creado inmortal.

    En cualquier caso, el alma oculta sus secretos movimientos, adoptando una apariencia contraria a su Estado. Triste bajo un semblante alegre, alegre bajo un semblante triste. Tal como dijo Petrarca.

    Así, todos los autores que se refieren a la muerte como fin de la existencia, lo hacen con expresiones cuajadas de seguridad y alegría, pero esconden su tristeza bajo un talante no abierto a la discusión; se mueven en el terreno de las verdades incontrovertibles.

    Por el contrario, los que se refieren a la muerte como el comienzo de una nueva vida, lo hacen con expresiones sombrías considerando la incertidumbre del destino positivo o negativo del alma humana, pero con un sentimiento alegre de esperanza; y, en las Sociedades Occidentales, con vocación misionera y de expansión de la buena nueva de la resurrección de Cristo.

    En relación, final , con la  Cuestión de los Arcanos de la Existencia, caben  dos respuestas contradictorias.

    La primera, que somos fruto de millones de carambolas seguidas,  y la última carambola nos hizo aparecer en la tierra.

    Una segunda es la creencia en un ser Preexistente, Todopoderoso y Creador del Universo.

    Y como siempre concluiremos esta “Reflexión Heteróclita" con una nueva pieza musical, hoy "La mamma e morta" de la Ópera Lucia de Lammermoor, interpretada por María Callas.




© 2024 JESÚS FERNÁNDEZ-MIRANDA Y LOZANA


lunes, 15 de julio de 2024

DOS CUESTI0NES DE ACTUALIDAD

 


       Encuentro esta curiosa fotografía, en la que aparece, al lado de Indalecio Prieto —uno de los líderes del frente populismo extremista de izquierdas en la España Republicana de los años 30 del siglo pasado— un tipo, el que lleva camisa negra que es igual que Pedro Sánchez.

        ¿Sera nuestro ultraizquierdista Presidente en una vida anterior? o simplemente es una curiosidad que nos recuerda el posicionamiento largocaballerista extremista de Sánchez, del que ya os he hablado en un Post anterior.


FESTIVAL EN EL CHIRINGUITO SANCHISTA


       Pero nuestro tiranuelo no es consciente de su posicionamiento el el lado frente polulista de extrema izquierda le ha provocado innumerables  problemas y vulneraciones constitucionales, entre las que podemos apuntar.

1.- La Ley de Amnistía

2.- La ilegal conversión del Tribunal Constitucional en un nuevo Tribunal de Apelación, contra sus propios estatutos.

3.- La conquista meramente partidista de numerosas instituciones del Estado y de distintas Empresas Públicas.

4.- La ocultación de la corrupción, tanto suya como de su esposa y su hermano, y toda clase de maniobras contra jueces y periodistas que intervienen en esa materia.

5.- El acoso personal contra Isabel Ayuso, que personifica el éxito de la derecha frente a su PSOE, con el fin de desgastar su prestigio con el fin de destruirla.

6.- La negación preelectoral de su intención de pactar con comunistas, separatistas y herederos de ETA, que tras las elecciones, incumpliendo esa promesa, se apoyó en ellos para lograr su investidura.

7.- Los indultos a sus socios, previos a la Ley de Amnistía.

8.- Los intentos de derribo del Estado de Derecho, el desmantelamiento de la independencia judicial y de la separación de poderes.

Etc.etc…

       Sin embargo Sánchez no solo oculta esos desmanes, sino que el sábado celebró, con toda su parafernalia demagógica populista, el décimo aniversario de la primera elección de Pedro Sánchez como secretario general del partido socialista haciendo un relato triunfalista de su gestión. En concreto, el partido conmemora la victoria de Sánchez en las primarias del 13 de julio de 2014, cuando sustituyó a Alfredo Pérez Rubalcaba.

La celebración ha omitido que Sánchez tuvo que dimitir tras ser derrotado por el Comité Federal del partido en 2016, cuando se eligió una gestora que estuvo dirigiendo el PSOE hasta 2017. El propio Sánchez ignoró este hecho en un tuit publicado este mismo sábado diciendo: «Gracias por estos 10 años. ¡A por la siguiente década!».

El partido socialista intenta tapar con este relato triunfalista y engañoso los seis años del Gobierno de Sánchez, que han sido una carrea de polémicas, falsedades y traiciones a la palabra dada, y la corrupción en que han incurrido él mismo, su esposa Begoña y su hermano, amén de infinitos cargos y carguitos socialistas.

Esta celebración ha producido numerosas reacciones en las que se recuerdan los episodios más oscuros del PSOE en estos diez años, como la supuesta manipulación de las urnas en el Congreso que dio la victoria a Sánchez en el partido o la intervención de Koldo García en la custodia de los avales.

La «celebración» también ha producido numerosas críticas a Sánchez por haber acabado haciendo —permanentemente— lo contrario de lo que prometió.

En esta celebración el PSOE —con la desfachatez que le es propia— ha construido un relato completamente alejado de la realidad, en el que se atribuye logros como haber ampliado el estado del bienestar, reducido la desigualdad o haber aumentado la justicia social. O la ya esperpéntica mentira de que los socialistas fueron los creadores del Sistema Nacional de Salud.

 

LA POSICIÓN DE VOX


Otra cuestión de actualidad se centra en la pregunta ¿Por qué ha roto Abascal con el PP? ¿Ha hecho bien?

En Vox, los simpatizantes más comprometidos con el partido aplauden con énfasis la decisión y creen que es un ejemplo de que «Vox es un partido de principios».

Consideran también que la inmigración irregular está fuera de control —lo cual es cierto, pues el Gobierno se esconde tras su AGITPROP— y que los llamados 'menas' están creando serios problemas de delincuencia en muchas localidades («no vamos a ser cómplices de las violaciones, robos y machetazos», ha llegado a decir uno de los comunicados de Vox).

 Por lo tanto, era necesario dar un sonoro puñetazo sobre la mesa, incluso a riesgo de romperla. La explicación pública de Abascal es que Feijóo –«una estafa», según Vox– ha roto los acuerdos entre ambos partidos y fomenta una política de fronteras abiertas.

Parece ser que en la decisión de VOX ha pesado, y mucho, que el partido se sentía maltratado por el PP en los gobiernos de coalición, «ninguneado en todos sus proyectos».

Hay otras hipótesis que manejan los periodistas “politólogos”

1.-Vox estaría convencido de que puede haber un adelanto de las generales, por lo que desearía reforzar su perfil propio.

2 La irrupción Alvise con su “Se Acabó la Fiesta”, que pesca sus votos en el tradicional espectro social de Vox, que haría necesario reafirmar su contundencia ideológica.

3.-Vox habría reparado en que la historia demuestra que, en las coaliciones el partido mayor suele fagotizar a los más pequeños. Así que mejor cortar ya y no correr el riesgo de sucumbir en brazos del PP.

4.-Puede que se haya mirado el ejemplo de Francia, donde el partido de Le Pen ha creído de modo espectacular, sobre todo por la preocupación por la inseguridad provocada por los inmigrantes.

5.-La última hipótesis, es la de los que dicen que Vox está en el «cuanto peor, mejor». pues necesitarían que la crisis política que sufre ya España se agudizase todavía más, hasta llegar a una situación límite en la que Vox aglutinaría por fin todo el voto de protesta de la derecha, como ha hecho el lepenismo en Francia.

Supongo que la realidad será una mezcla, con matices, de esas interpretaciones y otras más desconocidas

¿Le saldrá bien la jugada a Vox?

Una gran mayoría de los votantes de derechas querrían que los dos partidos colaborasen lealmente para afrontar la urgencia mayor: echar a Sánchez.

Pero el desprecio, los ninguneos y la incapacidad de negociación y pacto que Feijoo y su PP han demostrado hacia VOX, así como su ambigüedad política, propia de la socialdemocracia, demostrada en sus acuerdos con el PSOE —como ocurre en materia de inmigración, por ejemplo— creo que no permite despejar la duda de «a quién votar», que afectaría, de un lado, a VOX por su excesiva beligerancia, o llevar a los votantes más conservadores, y por lo tanto más desapegados del PP de Feijoo, a no votar a este partido por estar, hoy en día, dominado por su ala socialdemócrata, tan cercana a los socialistas.

Y concluyamos esta “Reflexión” como es mi costumbre, con una nueva pieza musical.

Hoy “Brucia La Terra” de la banda sonora de la película EL PADRINO, apodo que le viene de miedo a nuestro aprendiz de tirano y líder del sanchismo



©2024 JESÚS FERNÁNDEZ-MIRANDA Y LOZANA

viernes, 12 de julio de 2024

¿HAN SIDO MANIPULADOS LOS FRANCESES?



    Lamentable espectáculo de Macron y sus adláteres apoyando a la ultraizquierda comunista y frente popular de Mélenchon, para evitar el triunfo de la Derecha de RN de Le Pen.

    Ahora va a resultar que los asesinos comunistas son más respetados por esa derecha socialdemócrata, que la derecha nacionalista.

    El líder de la izquierda dura argumentó que los resultados «confirman la derrota del presidente y de su coalición» y le pidió que «no intente escapar de esa derrota con subterfugios».

    Jean-Luc Mélenchon, no se había visto en otra en su vida, ha quedado como primero en las elecciones y eso le permite apretar a Macron para reclamar su pedazo de poder aunque no tenga mayoría absoluta, pues su partido ha obtenido 182 escaños, aunque tan solo con el 28,1 de los votos, mientras que Reagrupamiento Nacional de Le Pen obtuvo el 33,5 % de los votos, más de un millón y medio de votos por encima del Frente Popular de ultraizquierda, aunque el absurdo sistema electoral francés la penalizó, y finalmente Macrón con tan solo el 20,7% de los votos

    Mélenchon le exigió a Macrón el nombramiento de un primer ministro de la alianza de izquierdas que, según los sondeos, se impuso en las elecciones legislatvas, aunque sólo tenga el 31,7% de los escaños del parlamento, frente al 24,7 de escaños de RN.

    Ante estos resultados, y con la soberbia y osadía propia de la izquierda revolucionaria, su líder Mélenchon aseguró que el jefe de Gobierno tiene que ser del Nuevo Frente Popular, la coalición de izquierdas que su partido, la radical "La Francia Insumisa", formó con socialistas, comunistas y ecologistas.

    Añadiendo que «Tiene que aplicar su programa y solo su programa», y rechazando entrar en negociaciones con la coalición de Macron.

    Además, consideró que el nuevo Ejecutivo tiene que aplicar su programa «por decreto», con medidas como la derogación de la reforma de las pensiones aprobada el año pasado por Macron, introducir el bloqueo de los precios de algunos productos y subir el salario mínimo.

    Sí, es verdad, el «frente republicano», versión francesa del cordón sanitario, es decir la coalición de contrarios improvisada para cerrar el acceso al poder a la RN, ha alcanzado su objetivo: los resultados de la segunda vuelta de las legislativa anticipadas han dejado al partido de Marine Le Pen y Jordan Bardella muy por debajo de sus expectativas, con algunos picotazos muy hirientes, como la derrota, en un distrito de la provincia de la Sarthe -capital: Le Mans- de Marie-Caroline Le Pen, hermana mayor de Marine, por un puñado de votos, a manos del candidato del Nuevo Frente Popular

    Sin embargo, Le Pen, Bardella y los suyos no son los principales derrotados de esta jornada electoral. El gran derrotado de la noche reside en el Palacio del Elíseo -en principio hasta 2027, pero la incertidumbre se acelera a partir de hoy- se llama Emmanuel Macron. Ha sido el único responsable de que una coalición, encabezada por la izquierda más radical, en cuyo seno Jean-Luc Mélenchon sostiene la sartén por el mango, se haya convertido en la principal fuerza de la nueva Asamblea Nacional.

    En junio de 1997, con motivo de otra desafortunada e innecesaria disolución que trajo al poder a una coalición moderada de izquierdas cuyo líder era Lionel Jospin, el diputado gaullista Patrick Devedjian, hizo uso de su humor agudo al aseverar que «Estábamos en un piso con un escape de gas y Chirac [impulsor de aquella disolución] encendió una cerilla para ver qué pasaba».

    Una frase que, por analogía, podría aplicarse al Macron de 2024. Aunque con una gran diferencia: el incendio de ahora no se limita ya al «piso», sino que asola a todo el edificio. Al edificio llamado Francia.

    Llama la atención el desconcierto del macronismo nada más conocerse los resultados. Por ejemplo, Stéphane Séjourné, actual ministro de Asuntos Exteriores y fundador del partido presidencial Renacimiento, ha estimado oportuno ilustrarse con un comentario propio de un tertuliano: «Mélenchon no puede gobernar Francia». ¿Solo porque él acorralado, lo diga? Por su parte, el todavía primer ministro Gabriel Attal, nombrado en enero, presentará mañana su dimisión, si bien ha avisado que «permanecerá en su puesto mientras el deber lo exija». Ya se verá.

    El único, dentro de la mayoría saliente, qué ha hecho, hasta el momento, gala de lucidez, ha sido Édouard Philippe, primer ministro entre 2017 y 2020, en los inicios de la era Macron: ha pedido un Gobierno «en que no participen ni La Francia Insumisa [componente más radical del Nuevo Frente Popular] ni la Agrupación Nacional». Philippe lleva tiempo marcando distancias con el jefe del Estado. Todo está dicho: hoy empieza un nuevo ciclo político en Francia. Con un Macron acorralado.

    Silenciar problemas e insultar a quienes los padecen solo sirve para distanciarse de la política y buscar soluciones en otros consultorios

    Hasta aquí los hechos, así que pasemos ahora al análisis de lo sucedido.

    Es inconcebible que decenas de millones de europeos en Hungría, Polonia, la República Checa, Francia, Alemania, Finlandia, los Países Bajos, Italia o España puedan de repente volverse fascistas y que para lograr definirlos como tales sólo se tenga en cuenta el sentido de su voto, y no por razones ideológicas, sino meramente por la real amenaza que suponen para los partidos conservadores de tinte socialdemócrata, o socialistas extremos que hoy gobiernan en la UE y en la mayoría de los países que la conforman.

    El ascenso de Le Pen, al fin y al cabo, de Meloni, Orbán, Farage y Abascal, que no se parecen ni siquiera entre sí, hace que los políticos y los medios de comunicación de izquierda los meten en el mismo saco para crear una dialéctica que los devalúe y justifique la antidemocrática costumbre de formar frente a ellos un llamado “Cordón Sanitario” convirtiéndoles en “Odiados y Peligrosos Enemigos”.

    Esta pelea se centra en impedir que esa derecha nacionalista pueda decidir en tres cuestiones de las que el poder establecido huye como focas de los osos blancos: la inseguridad, la inmigración ilegal y la identidad nacional, y cuestiones que afectan a cada una de ellas.

    Hoy en día, el ciudadano europeo medio, sin importar fronteras, recibe, entre otras cosas, del catálogo de joyas del "club de los puros", la ideología de la ecología, los hábitos de consumo o la igualdad de género.

    Por ello los ciudadanos europeos se sienten acusados y criticados, cuando no directamente condenados, por ser responsables de males que ellos no han causado o que no existen en la dimensión a la que fueron reducidos para justificar la penitencia financiera, moral o política que se le impone, como si todavía estuvieran endeudados y marcados por un pecado original que no recuerdan haber cometido y del que nunca serán redimidos.

    Pero nadie les explica por qué el barrio en el que viven se ha deteriorado hasta un punto insoportable, y por qué tienen que convivir con la afluencia de inmigrantes cuyos proyectos de vida se limitan a la “supervivencia” y no a la “existencia digna laboral y moralmente” y que siendo su origen musulmán difícilmente se integran a nuestras sociedades y sus principios.

    Sólo los valores europeos básicos de libertad, igualdad y fraternidad se imponen a quienes ya los poseen, como excusa para instaurar en su nombre una especie de doctrina aburrida que nunca será perfeccionada.

    Esto, a ojos de ese poder intervencionista, justificaría la adopción de medidas, cada vez más estrictas, encaminadas a destruir la libertad individual y la autonomía en la expresión y manifestación de sus principios y a fortalecer su poder político cada vez más invasivo, volátil e intervencionista.

    Ésta es la reacción política de los países que controlan la Unión Europea, que no quieren verse expulsados de este poder intervencionista por partidos nacionalistas de derecha que los amenazan con cada vez más fuerza.

    Convertir a las víctimas en agresores y luego negarse a investigar y tomar medidas contra quienes en realidad pueden ser agresores, no hace más que criminalizar y radicalizar injustamente a la gente común y corriente, que, cuando se enfrenta a rituales que borran y afirman sus sentimientos, abraza a quienes lo hacen.

    Pero el nacionalismo identitario se está fortaleciendo en respuesta a la extrema izquierda cada vez más corrupta y extrema, que también está respondiendo a una agitación global que requiere respuestas distintas a las habituales, a través del silencio o los gritos.

    Mientras los políticos en el poder no den  solucionen ak los problemas de los ciudadanos, y su acción política sea reemplazada por insultos baratos y un abandono generalizado, los "fascistas" seguirán creciendo y no les importará mucho cómo los llamen aquellos políticos.

    Y concluyamos esta "Reflexión Heteróclita" con una nueva pieza musical, hoy "¿Oyes al pueblo cantar?" de la banda sonora de la película "Los Miserables"



©2024 JESÚS FERNÁNDEZ-MIRANDA Y LOZANA











miércoles, 10 de julio de 2024

NO ES QUE YO SEA DIFERENTE, ES QUE SE PRETENDE QUE TODOS SEAMOS ABSURDAMENTE IGUALES

 

Vivimos en una sociedad absolutamente igualitaria, que valora a los sujetos por responder a un estereotipo identitario “políticamente correcto”.

Ya Schopenhauer nos decía que 

"Lo que más odia el rebaño es aquel que piensa de modo distinto, no es tanto su opinión en si, como la osadía de querer pensar por si mismo, algo que ellos no saben hacer"

Ser diferente no es solamente un atentado al uniformismo ideal creado por la mayoría política, si no que se califica, incluso, de antidemocrático.

    Por eso de lo que se trata —ya que no podemos hacer a los hombres iguales— es de perseguir no la diferencia, sino el trato distinto a los diferentes.

    Ya comenté, en otro de mis post, las palabras de Tomas Jefferson al respecto, quien advertía —en 1781—que:

“Reiterados intentos de establecer uniformidad —ideológica, material o de ambos tipos— han atormentado a incontables seres humanos desde el principio de los tiempos. El resultado ha sido hacer de una mitad del mundo estúpidos, y de la otra mitad hipócritas; pedir otra igualdad distinta de la “Igualdad ante la Ley” tan solo conduce al lecho de Procusto[1], pues como hay peligro de que los hombres grandes ganen a los pequeños hágase a todos del mismo tamaño, estirando a los segundos y cortando a los primeros”.

    Así pues, partiendo de esa imposibilidad de igualar a los hombres, los “progresistas dogmáticos intolerantes” que conforman la secta que tiene secuestrado al PSOE, pretenden proscribir la diferencia de trato a los distintos.

  A esto responde La Ley de Igualdad de Trato que prepara el Gobierno para evitar seis tipos de discriminación por razón de: sexo, religión, edad, discapacidad, orientación sexual y origen étnico, aunque un estudio de la Fundación Socialista Ideas Para el Progreso propone al Gobierno que la nueva Ley dé un golpe de efecto ampliando los aspectos susceptibles de discriminación a otras cinco barreras: características genéticas, apariencia física, patrimonio, origen nacional y lengua.

     La pretensión del gobierno no deja de ser “utópica”, otra muestra más del Pensamiento Alicia del Sr. Rodríguez, inspirada en ese “buenismo antropológico” que se trata de imponer a los ciudadanos legislativamente.

    En el mundo real tan solo merece la pena la defensa de la libertad sobre la base del principio de igualdad ante la ley, pues solo ella permitirá al hombre su completo y feliz desarrollo.

    Sin embargo la pretensión no es fácil, y tal vez por ello el proyecto cuenta con el máximo secretismo por parte del Ejecutivo, que ha venido retrasando su presentación una y otra vez sin explicación alguna.

    La mayor dificultad aparece en relación con la exclusión por apariencia física. Son casos difíciles de demostrar ante un tribunal, cuya protección jurídica no resulta del todo efectiva y que socialmente pueden conllevar un alto grado de desgaste psicológico.

    No se trata de que no haya gordos, feos, bajos o personas que no sepan hablar castellano, sino que cualquiera de ellos no sea discriminado por razón de serlo.

    En cualquier caso no me parece mal la pretensión, pero solo en tanto y cuanto que lo que se trate de evitar sea la discriminación legal, es decir que por cualquiera de aquellas razones se vulnere el principio de “igualdad ante la Ley” de un ciudadano.

    Y que además impere el sentido común en su aplicación, lo cual no es sencillo.

    Imaginémonos algunos supuestos:

    En Londres, y como consecuencia de la violación de varias mujeres por taxistas, se creó una compañía de coches de alquiler con conductor, “Pink Taxi”, conducidos exclusivamente por mujeres con la finalidad de minimizar aquel riesgo. ¿Podría un varón considerar que es discriminado por la referida compañía como consecuencia de su sexo al no ser contratado como conductor precisamente por ser hombre?

    “Victoria Secret” una de las firmas más famosas de lencería del mundo selecciona cada otoño a las modelos que participan en su famoso desfile anual, y este año ha rechazado contratar a algunas candidatas por su obesidad.

    ¿Existe discriminación a las gorditas o mero sentido comercial en tal actuación?

    Lo cierto es que siempre habrá seres humanos altos y bajos, gordos y delgados, guapos y feos, calvos y peludos, atractivos y repelentes, y no por tratar de evitar que nos refiramos a su existencia, van a dejar de existir, o tener mejores alternativas vitales, ni ser mejor o peor aceptados por el resto de sus semejantes.

    Pero eso parece que no les basta a nuestro Gobierno, Dios me libre de que la discordancia pueda ser considerada también discriminatoria en tanto y cuanto no sea conforme a la “opinión mayoritaria” de la Sociedad según el criterio, claro está, de nuestro gobernantes en precario.

En cualquier caso si grave es tener que establecer el “igualitarismo” por ley, más lo es desde el punto de vista técnico jurídico, la inversión de la carga de la prueba que establece el Artículo 28 del anteproyecto de Ley, al establecer que:

 

De acuerdo con lo previsto en las leyes procesales y reguladoras de los procedimientos administrativos, cuando la parte actora o el interesado alegue discriminación y aporte un principio de prueba sobre su existencia, corresponderá a la parte demandada o a quien se impute la situación discriminatoria la aportación de una justificación objetiva y razonable, suficientemente acreditada, de las medidas adoptadas y de su proporcionalidad.

 

    Es decir que el discriminado tan solo con alegar la existencia de una “presunción razonable” o mero “principio de prueba” de la existencia de una discriminación el perjudicado no está obligado a su prueba, sino que el acusado debe probar que no ha existido discriminación frente a la presunta víctima.

El mundo al revés.



[1] En la mitología griega, Procusto era un hermoso bandido y posadero del Ática que invitaba a los viajeros solitarios a tumbarse en una cama de hierro donde, mientras el viajero dormía, lo amordazaba y ataba a las cuatro esquinas del lecho. Si la víctima era alta, Procusto la acostaba en una cama corta y procedía a serrar las partes de su cuerpo que sobresalían: los pies y las manos o la cabeza. Si por el contrario era más baja, la invitaba a acostarse en una cama larga, donde también la maniataba y descoyuntaba a martillazos hasta estirarle. 

     Y concluyamos, como siempre, con una nueva pieza musical, hoy "Prosa pro mortis: Dies Irae I" de Giovanni Legrenza 



© 2024 JESÚS FERNÁNDEZ-MIRANDA Y LOZANA