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lunes, 13 de noviembre de 2023

EL ÁNGEL CUSTODIO DE ESPAÑA


He tenido siempre una especial debilidad y devoción hacia la figura del Ángel de la Guarda.
La idea de que Dios nos haya asignado un auxilio espiritual en forma de espíritu puro que vela por nosotros a lo largo de nuestra vida y que nos acompaña en el momento de nuestra muerte, me parece una auténtica delicia, y su fundamento se quiere encontrar en la biblia y muy concretamente en el libro del Éxodo:

«Yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te proteja en el camino y te conduzca hasta el lugar que te he preparado» [1]

Su culto surgió en España en el s.V, por ello no ha de extrañarnos que en la Iglesia de San José de Madrid, en la calle de Alcalá), exista una imagen que representa al “Angel Custodio de España”, co-patrón de nuestra Patria junto al Apóstol Santiago y La Inmaculada Concepción, por petición del Rey Fernando VII al Papa León XII.

Su imagen representa a un arcángel con coraza dorada que sostiene una espada en su mano derecha mientras que con la izquierda sujeta una corona real y el escudo de España, y que se cubre con una capa roja cuajada de flores de lis, mientras pisa la cabeza de una serpiente. Y se eleva sobre un altar adornado con los escudos de las distintas regiones españolas.

 El altar fue inaugurado el 12 de mayo 1920 por el rey Alfonso XIII acompañado por la familia real y por el Presidente del Consejo de Ministros Eduardo Dato.

Pese a que los antecedentes de esta devoción que se remontan a la edad media, lo cierto es que se ha ido perdiendo a lo largo de los años y actualmente es casi residual.

La imagen había sido trasladada desde el Cerro de los Ángeles, y se había proyectado como modelo para un gran monumento nacional, que extendiese esta devoción, hoy casi olvidada. Cuando, diez años después, estalló la persecución religiosa, las imágenes del Cerro fueron profanadas por los republicanos, y la del Ángel Custodio -que porta en su mano una corona, un escudo con blasones de los reinos de Castilla, León, Navarra y Aragón, y que luce más de cien borbónicas flores de lis en su capa; o sea, todo un desafío para los fieles de la República- se salvó de las llamas porque los milicianos respetaron la iglesia al estar dedicada a san José, «que era un obrero».

Pero la devoción al Ángel de España no nació el siglo pasado, sino que hunde sus raíces en las del nacimiento de la nación. Ya hay mención de ella durante la invasión de las tropas francas de Carlomagno, en el siglo VIII, y también en la victoria de Las Navas de Tolosa, en 1212, con la que comenzó el principio del fin de la Reconquista, y en la que un misterioso pastor guio a las tropas cristianas para emboscar a los moros, y luego desapareció. En 1624, la obra El Bernardo [2], que canta la Victoria de Roncesvalles, contra Carlomagno y los musulmanes, dice así:

«Los demonios, que tratan de destruir a España, muestran la insaciable sed que tienen de nuestra perdición, y con qué gusto y facilidad la harían, si el freno de la potencia divina no los detuviese, significada por el Ángel Custodio de España, que descubre cuan cortas fuerzas son las del infierno para ofender a los que el cielo tiene por amigos».

Tal era la confianza que nuestros antepasados tenían en su fiel protección, que Fernando VII, tras la guerra contra Napoleón y con el país desvencijado por la contienda, solicitó -y consiguió- que el Papa León XII nombrase a tan celestial protector co-patrón de España, junto a la Inmaculada Concepción y a Santiago Apóstol, y aprobase una fiesta litúrgica con oficio propio.


© 2023 JESÚS FERNÁNDEZ-MIRANDA Y LOZANA




[1] Éxodo 23, 20; Libreria Editrice Vaticana (7 de mayo de 2007). Otros ejemplos se hallan en el Libro de Daniel (6, 22; y 10, 13-20), en el Libro de los Salmos (34, 7; y 91, 11-12) y en el Evangelio de Mateo (18, 10).

[2]  El Bernardo: poema heroico / del doctor D. Bernardo de Balbuena (1568-1627) Biblioteca Virtual de las Letras Mexicanas; Madrid, Imprenta de Gaspar y Roig, 1852.

viernes, 10 de noviembre de 2023

EL BRILLO Y LA ENVIDIA

 Cuenta la leyenda, que una vez, una serpiente empezó a perseguir a una Luciérnaga; que huía rápido y con miedo de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir. 

Huyó un día y ella no desistía, dos días y nada. En el tercer día, ya sin fuerzas, la Luciérnaga paró y dijo a la serpiente:

- Puedo hacerte tres preguntas?

- No acostumbro dar éste privilegio a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar.

- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?

- No.

- ¿Yo te hice algún mal?

- No.

- Entonces, ¿Porque quieres acabar conmigo?

- Porque no soporto verte brillar.

A veces nos encontramos con situaciones en las que personas nos hacen daño sin ninguna razon aparente, y nos preguntamos: "Que he hecho para merecer semejante trato? Que daño pude haberle hecho a fulano(a) para que me trate de esta manera?" Es sencillo.. Brillar. El hecho de que tu tengas exito, que seas feliz, que vivas tu vida, etc. no es bien visto por ojos envidiosos, y tratan de una u otra forma de destruirte.

Cuando esto nos pase, NO DEJEMOS DE BRILLAR, no dejemos de seguir siendo nosotros, de seguir haciendo lo mejor que sepamos hacer. De todas maneras, aunque nos hieran, no podrán tocarnos, porque nuestra luz seguirá intacta, nuestra esencia permanecerá, pase lo que pase!!

Y concluyo, como siempre, con una pieza musical, hoy el fado "Medo" interpretado por la gran cantante portuguesa Mariza.



©2023 JESUS FERNÁNDEZ-MIRANDA Y LOZANA


lunes, 6 de noviembre de 2023

JON SOBRINO Y LA TEOLOGIA DE LA LIBERACION


    El Sínodo recién concluido me provoca desazón y duda espiritual a cerca del papel que está jugando la Iglesia.

Las manifestaciones poco acertadas de algunos teólogos y miembros de la Curia vaticana, incluyendo a Bergoglio ―ecologista y anticapitalista con su arraigo a las doctrinas revolucionarias de su juventud, que se ha rodeado, en el Vaticano, de jesuitas argentinos tibios (cuando no defensores de) los postulados heréticos de la Teología de la liberación, quitándole importancia a sus graves errores doctrinales― me empujan a republicar este POST, en el que aporto elementos racionales que justifican la condena de la Iglesia a este movimiento, político más que religioso.

    Más concretamente se ha reabierto el asunto de la Notificatio dirigida por la Congregación para la Doctrina de la Fe al teólogo liberacionista Jon Sobrino.

    Lo grave del asunto es que muchos católicos practicantes se encuentran en la disyuntiva de justificar la posición de los teólogos liberacionistas sobre la base de considerar que es muy ejemplificadora su actitud de defensa y sacrificio a favor de los desheredados del mundo.

    Comprendo que desde una aproximación superficial y no puramente teológica a las doctrinas del jesuita “rebelde” Jon Sobrino 一pues sólo como rebeldía puede calificarse su carta al General de los Jesuitas padre Peter Hans Kolvenbach, en la que el padre Sobrino, a modo de contestación a la Notificatio, se despacha sin ambages contra la Congregación para la Doctrina de la Fe y contra el propio Ratzinger一 y que en atención a su amor a las “víctimas” y a los “desposeídos del mundo” trata de defenderse no ya su labor social, sino incluso sus posiciones teológicas.

    Qué duda cabe que a cualquiera que tenga una mínima sensibilidad le emociona la labor de los religiosos repartidos por el mundo en su constante, desinteresado y ejemplar trabajo a favor de los pobre, los oprimidos o los sufrientes del mundo.

    Que duda cabe que ayuda a incrementar nuestra fe el ejemplo abnegado de los miles de religiosos que se dejan la vida en la defensa de los pobres o los desamparados.

    El problema radica en que el contacto permanente con la injusticia ha provocado, en algunos sectores de nuestra Iglesia, reacciones prácticas y formulaciones teológicas que se apartan de las enseñanzas del “Maestro Jesús" con el peligro de desvirtuar la verdadera fe de los cristianos.

    La Iglesia hispanoamericana 一término que prefiero al de latinoamericana más propio de los movimientos liberacionistas o indigenistas, y acuñado como modo de ningunear la labor española en América一 muy influenciada por el contacto con la injusticia y los abusos del poder sobre una inmensa población marginada, buscó alternativas teóricas de acción que, por desgracia, han caído en aberraciones que no pueden calificarse sino de preocupantes desde la ortodoxia de las enseñanzas de la Iglesia Católica, con cuyos postulados de fe el padre Sobrino choca frontalmente, como lo hace el conjunto de la llamada “Teología de la liberación”

    Voy a explicar las razones de estas “reflexiones heteróclitas” criticas hacia la “Teología de la Liberación”.

    No es admisible que la fe se formule desde posiciones de metodología de clase, la de los “Pobres”, lo que no es sino una practica hermenéutica desviada hacia el materialismo dialéctico de la lucha de clases más propia del marxismo que del cristianismo.

    El padre Sobrino define a los pobres 一únicos miembros legítimos, según él, de la Iglesia de Jesús一 al afirmar en su obra “Jesucristo Libertador”, recurriendo a las definiciones elaboradas por el padre Ellacuría, que:

“Pobres son, en primer lugar, los "materialmente pobres", "las grandes mayorías del Tercer Mundo". En segundo lugar, "los empobrecidos, los oprimidos". Luego, los que toman conciencia de su situación individual y colectivamente. Enseguida, "son los que convierten esa toma de conciencia en organización popular y en praxis". Por último, "pobres son los que viven su materialidad, su toma de conciencia y su praxis con espíritu, con gratuidad, con esperanza, con misericordia, con fortaleza en la persecución, con amor y con el mayor amor de dar la vida por la liberación"

añadiendo que:

"Los pobres cuestionan dentro de la comunidad la fe cristológica y le ofrecen su dirección fundamental"; la "Iglesia de los pobres es […] el lugar eclesial de la cristología, por ser una realidad configurada por los pobres"

    Lo que, según el autor inglés Samuel Gregg, constituye la formulación de una teología de clase, una “teología de la Iglesia de los Pobres” 一pues aplican al catolicismo el tipo de análisis que lo reduce todo a la clase, conforme a los esquemas metodológicos del marxismo一 que cree que la teología sólo puede hacerse desde el punto de vista de esa "Iglesia de los pobres", entendiendo por "pobres", como hemos señalado, no a los "pobres de espíritu" del Evangelio 一esto es, cualquiera, ya sea materialmente rico o pobre, que necesite encontrar a Jesucristo一 sino a aquellos que sufren privaciones materiales, de tal modo que para los “liberacionistas” con el Padre Sobrino a su cabeza, la "verdadera Iglesia” ha de encontrarse en los que son materialmente pobres, en lugar de en aquellos que se adhieren a la fe católica y apostólica transmitida de generación en generación.

    Es más. El propio Benedicto XVI, en su etapa como Cardenal Ratzinger manifestó, como el propio Sobrino recuerda en su carta al General de los Jesuitas, que:

"El concepto fundamental de la predicación de Jesús es el "Reino de Dios". Este concepto se encuentra también en el núcleo de las teologías de la liberación, pero leído sobre el trasfondo de la hermenéutica marxista. Así, Según J. Sobrino el reino no debe comprenderse de modo espiritualista, ni universalista, sino que debe ser entendido en forma partidista y orientado hacia la praxis. Sólo a partir de la praxis de Jesús, y no teóricamente, se puede definir lo que significa el reino: trabajar con la realidad histórica que nos rodea para transformarla en el Reino"

Pero el padre Sobrino no se limita a definir a los “pobres” y utilizar el concepto como concepto de “Clase” en una muestra de retórica puramente marxista, sino que va más allá y en la misma obra nos dice que la visión de Cristo sólo es válida si se acepta la idea de una:

“... nueva imagen de Cristo liberadora porque tiene "capacidad de liberar de la diversidad de esclavitudes que afligen a los pobres del continente, de otorgar dirección a esa liberación y de animar a los creyentes a ser sujetos activos de ella" (114). La nueva fe en Cristo liberador se opone a la fe en un Cristo de quien se puede esperar una salvación trascendente pero no histórica”

    Es decir que la fe en Cristo Liberador de los pobres que operaría así la Salvación Histórica, sería opuesta (y por lo tanto incompatible) a la fe en el Cristo autor de nuestra Salvación Trascendente.

    En relación con tale afirmaciones la Notificatio de la Congregación para la Doctrina de la Fe de 13 de octubre de 2006 remitida al padre Sobrino nos dice explícitamente que:

“(En los textos del padre Sobrino) se afirma que no hay datos para pensar que Jesús otorgara un sentido absoluto trascendente a su propia muerte. Se dice sólo que va a la muerte con confianza y le atribuye un valor de ejemplo motivante para otros.
De esta manera no se toman debidamente en consideración los pasajes evangélicos en los que Jesús atribuye a su muerte un significado en orden a la salvación.
Pero el problema no se reduce a la conciencia con la que Jesús habría afrontado su muerte y al significado que él le habría dado. El P. Sobrino expone también su punto de vista respecto al significado soteriológico que se debe atribuir a la muerte de Cristo:

"Lo salvífico consiste en que ha aparecido sobre la tierra lo que Dios quiere que sea el ser humano […]. El Jesús fiel hasta la cruz es salvación, entonces, al menos en este sentido: es revelación del homo verus, es decir, de un ser humano en el que resultaría que se cumplen tácticamente las características de una verdadera naturaleza humana […].
Por supuesto, hay que conceder todo su valor a la eficacia del ejemplo de Cristo, que el Nuevo Testamento menciona explícitamente, pero no se puede reducir la eficacia de la muerte de Jesús al ejemplo.
La redención se reduce, así, al moralismo.
Las afirmaciones del Nuevo Testamento y de la Tradición y el Magisterio de la Iglesia sobre la eficacia de la redención y de la salvación operadas por Cristo no pueden reducirse al buen ejemplo que éste nos ha dado. El misterio de la encarnación, muerte y resurrección de Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, es la fuente única e inagotable de la redención de la humanidad, que se hace eficaz en la Iglesia mediante los sacramentos

 De esta manera no se toman debidamente en consideración los pasajes evangélicos en los que Jesús atribuye a su muerte un significado en orden a la salvación.”


    En definitiva, los liberacionistas entienden que la fe ha de vivirse como instrumento materialista de liberación terrenal de los pobres y oprimidos con olvido de su trascendentalidad.

    La conclusión de estas ideas presentes en la obra de Jon Sobrino, es que, pese a partir de la sana idea de analizar nuestra fe desde la perspectiva de las víctimas, se cae en formulaciones no ya teológicas sino políticas desde mi punto de vista intolerables.

Así, en su ensayo “Espiritualidad del anti-imperialismo” el padre Sobrino, partiendo de formulaciones muy aceptables en cuanto a la necesidad de oposición al carácter marcadamente materialista y hedonista del tipo de sociedad que América ambiciona implantar en el mundo, siguiendo el modelo de la “American way of life”, acaba incurriendo en formulaciones políticas a mi juicio reprobables.

    Así se refleja en la expresión contenida en ese ensayo:

“Contra el  hay que luchar de diversas maneras, y los cristianos no deben rehuir ni el desarrollo de teorías antiimperialistas, ni la creación de fuerzas sociales y políticas que se le opongan o que lo minen poco a poco, ni siquiera la participación en revoluciones justas, como ha ocurrido a lo largo de la historia”.

lo que justificaría peligrosamente una actitud de relativismo moral en el que “todo vale” contra la opresión y la injusticia, incluso la violencia y el terrorismo, como se intuye de las palabras contenidas en el mismo ensayo:

“No hay que dejarse imponer la definición (desde los imperialistas) de lo que es terrorismo y paz”

    Como puede verse, existen motivos doctrinales teológicos de calado para poner en tela de juicio las conclusiones doctrinales del padre Sobrino y del conjunto todo de la llamada “Teología de la Liberación”, tal y como se desprende de la opinión fundamentada de los teólogos que conforman la Congregación para la Doctrina de la Fe.

    Podrá o no estarse de acuerdo con ellos, pero lo cierto y verdad es que la Iglesia Católica, como Institución, y a través de sus órganos competentes, ha manifestado sin dobleces que las formulaciones teóricas de Sobrino se apartan de la verdadera fe cristiana, tal y como esta está formulada por el “Magisterio de la Iglesia”.

    La reflexión daría para mucho más, pues las discrepancias de Sobrino con las doctrinas aceptadas por la Iglesia se extienden, conforme al contenido de la Notificatio a aspectos no sólo metodológicos o relativos al efecto salvífico del sacrificio de Jesús, sino a otros aspectos como por ejemplo la encarnación de Dios, la divinidad de Cristo o la idea de “Reino de Dios” en Jesucristo.

    En cualquier caso y para acabar, siento de verdad tener la sensación de que poco bueno dice a favor del padre Sobrino la sombra de soberbia que se intuye en el contenido en su carta al padre Kolvenbach, con expresiones como:

“No acepto la Notificatio porque varios teólogos han leído mis obras antes de la publicación de la Notificatio de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Todos ellos son buenos conocedores del tema cristológico, al nivel teológico y doctrinal. Son personas responsables. Se han fijado explícitamente en posibles errores doctrinales míos. Son respetuosos de la Iglesia. Y no han hallado errores doctrinales ni afirmaciones peligrosas. Entonces no puedo comprender cómo la Notificatio lee mis textos de manera tan distinta y aun contraria. En conclusión "no me siento representado en absoluto en el juicio global de la Notificatio". Por ello no me parece honrado suscribirla. Y además, sería una falta de respeto a los teólogos mencionados.” ---¿Quienes son esos teólogos? ¿Otros defensores de la Teología de la Liberación?

o la frase:

“Sí siento que la Notificatio producirá algún sufrimiento. Por decirlo con sencillez, algo sufrirán mis amigos y familiares, y una hermana que tengo, muy cercana a Monseñor Romero y a los mártires...”

    Vamos, que al padre Sobrino la Notificatio recibida a cerca del contenido de sus obras no le produce
, con gran cinismo, ni frío ni calor, pues el sufrimiento que la misma pudiera ocasionar sólo afectaría a otros, pero no a él.

    Pero lo más preocupante es la legitimación de los dislates de la teología de la liberación por el Sínodo concluido, que introduce el peligroso concepto del "pueblo infalible" lo que es tanto como reconocer infalibilidad teológica a cualquier indocumentado. Con las terribles consecuencias que de ello pueden derivarse.

    Y concluyamos esta reflexión con un nuevo video musical, en este caso El "Miserere Mei Deus" de Allegri, interpretado por el Coro del King's College de Cambridge, cuyos primeros versos en español nos dicen

Misericordia (Miserere)
Ten piedad de mí, oh Dios,
conforme a tu misericordia:
Conforme a la multitud de tus piedades
borra mis rebeliones
Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado


© Jesús Fernández-Miranda y Lozana




viernes, 3 de noviembre de 2023

LOCURAS DE AMOR - OFELIA


“Ofelia”, cuadro de John Everett Millais (1852)  Tate Gallery Londres

A lo largo de la historia de las artes, múltiples son las representaciones literarias o grafica de las “Locuras de amor”, enajenaciones sufridas por consecuencia del amor, del desamor o de su influencia sobre el alma humana.
Desde la fuga de Helena de Esparta con el príncipe Paris de Troya hasta el mal fario de amor de Lupe Sino por Manolete.
Hoy traigo a este blog la “Locura de Amor de Ofelia”, a mi juicio en su más bella representación, que he querido iniciar con un detalle de la obra de Millais.
Tras un largo periplo por diversas ciudades del mundo Ofelia ha vuelto a su hogar, la Tate Galery de Londres, donde se considera uno de los iconos esenciales de su colección.
Como detalles prosaicos podemos recordar que el cuadro fue pintado por Millais tomando por modelo la vegetación natural de las orillas del rio Hogsmill en Surrey, mientras que la modelo fue Elisabeth Siddall, que posó para el cuadro sumergida en una bañera de agua caliente, con el fin de que aguantase las horas de posado necesarias para la conclusión de la obra
 
 La "Ofelia" de Millais, está inspirada en el personaje del "Hamlet" de Shakespeare: Ofelia, que después de la muerte de su padre Polonio, por mano de su amado Hamlet ─tras confundirle con su tío el Rey Claudio─ enloquece por consecuencia de ser su amado príncipe el autor de tan dramática muerte y, en su delirio, vagabundea por el bosque en los alrededores del lago.
Mientras recoge flores, la enajenada Ofelia se sube a un sauce con intención de colgar de sus ramas las guirnaldas de flores que ha trenzado; Por desgracia, la rama del árbol por la que trepa se rompe y muere ahogada en las fangosas aguas de un arroyo al que ha caído.
El cuadro, enmarcado en el movimiento “prerafaelita” británico, de claras influencias románticas, nos presenta a Ofelia dejándose llevar por la corriente, inconsciente de su fatal destino, semisumergida en las aguas del arroyo, antes de hundirse y morir.
Shakespeare pone en voz de la reina Gertrude el anuncio de la muerte de Ofelia:
GERTRUDE: Una desgracia va siempre pisando las ropas de otra; tan inmediatas caminan. Laertes, tu hermana acaba de ahogarse.
LAERTES.- ¡Ahogada! ¿En dónde? ¡Cielos!
GERTRUDE: Donde hallaréis un sauce que crece a las orillas de ese arroyo, repitiendo en las ondas cristalinas la imagen de sus hojas pálidas. Allí se encaminó, ridículamente coronada de ranúnculos, ortigas, margaritas y luengas flores purpúreas, que entre los sencillos labradores se reconocen bajo una denominación grosera, y las modestas doncellas llaman dedos de muerto. Llegada que fue, se quitó la guirnalda, y queriendo subir a suspenderla de los pendientes ramos, se troncha un vástago envidioso, y caen al torrente fatal, ella y todos sus adornos rústicos. Las ropas huecas y extendidas la llevaron un rato sobre las aguas, semejante a una sirena, y en tanto iba cantando pedazos de tonadas antiguas, como ignorante de su desgracia, o como criada y nacida en aquel elemento. Pero no era posible que así durarse por mucho espacio. Las vestiduras, pesadas ya con el agua que absorbían la arrebataron a la infeliz, interrumpiendo su canto dulcísimo la muerte, llena de angustias.
 Millais representa a Ofelia abandonándose a su suerte, pocos instantes antes de morir ahogada, con sus ojos y boca entreabiertos, asumiendo la proximidad de su fin, sin reaccionar ante su fatal y cercano destino, “como ignorante de su desgracia”, en palabras de Gertrude.
La atormentada Ofelia, que no puede ya seguir depositando su amor en Hamlet, el asesino ─aún por error─ de su padre, se arropa en la enajenación para asumir su trágico destino, abandonándose a la muerte

     Y concluyamos como siempre con una nueva pieza musical, hoy "Shine on tour crazy diamod" de Pink Floyd 


©2023 JESÚS FERNÁNDEZ-MIRANDA
LOZANA

viernes, 27 de octubre de 2023

LA RISA

 


La risa es la reacción biológica de los humanos a momentos o situaciones de humor o de tensión: una expresión externa de diversión o de descompresión emocional.

Por su parte, la sonrisa se pude considerar como una forma suave y silenciosa de risa.

El filósofo John Morreall sostiene que el origen biológico de la risa humana puede estar en una expresión compartida de alivio tras pasar un peligro.

La laxitud que sentimos tras reírnos puede ayudar a inhibir la respuesta agresiva con la que nos enfrentamos a los peligros, convirtiendo la risa en un signo de conducta que indica la confianza en los compañeros y la desaparición del estrés nervioso provocado por la excitación previa.

Algunas teorías médicas atribuyen a la risa efectos beneficiosos para la salud y el bienestar, dado que libera endorfinas. Un estudio demostró que algunos indicadores relacionados con el estrés disminuyen durante los episodios de risa, lo que apoya la teoría de que el humor alivia el estrés.

La risa, sin embargo, no está restringida a los humanos, lo que conectaría con las explicaciones mencionadas anteriormente.

Efectivamente, y según un estudio publicado en la revista “Science” por Jaak Panksepp, existe la risa animal, y no sólo en los primates, pues estudió perros y ratas y encontró que en sus juegos emitían sonidos muy similares a las risas de los humanos.

En parte se puede deber a que el sistema límbico, que maneja la risa, es una de las partes menos evolucionadas del cerebro humano que compartimos en buena medida con animales inferiores.

Platón y los aristotélicos no apreciaban mucho la risa, pues el espíritu irreverente de su época se oponía al concepto de mundo ideal que pretendían encontrar.

Así Aristóteles afirmaba que:

“La risa es fealdad que deforma el alma y el cuerpo, rompe las buenas costumbres y la armonía social, porque causa sentimiento de superioridad en el que se ríe y humillación en quien es objeto de risa.”

       Esa reticencia hacia la risa se ha mantenido a lo largo de muchos siglos, hasta llegar a nuestros días en que la risa es considerada como uno de los grandes tesoros de la humanidad.

       Tal vez esta reticencia clásica hacia la risa está reflejada con genialidad en la escena que os copio de “El nombre de la Rosa”


©2023 Jesús Fernández-Miranda y Lozana