martes, 23 de febrero de 2016

LAS UTOPÍAS DE LA “NUEVA IZQUIERDA” NO VAN A RESOLVER NUESTROS PROBLEMAS


Para pode entender en su esencia este post les invito a leer previamente este otro tomado del Blog  DICCIONARIO PARA NAUFRAGOS de Claudio Martinez Möckel, que contiene definiciones interesantes de la NUEVA IZQUIERDA

“La Nueva Izquierda surgida tras la caída del Muro y la Gran Recesión de 2008 se aglutina ideológicamente en torno a dos polos. Uno de ellos son los movimientos antiglobalización. Están totalmente en contra del Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversión (TTIP en Inglés), porque liberaliza más aún el comercio de mercancías y capitales entre EEUU y la UE, pero no exige la igualdad de derechos sociales y salariales, ni de controles medioambientales, pero sigue bloqueando la libre circulación de mano de obra entre los dos bloques. Es otro tratado más que aumenta la globalización y el dumping social. Seguimos profundizando en el modelo “iPhone”: se fabrican en Taiwan con gente que trabaja 12 horas al día, se diseñan en California con ingenieros con sueldos elevados, mientras el beneficio se queda guardado en paraísos fiscales. Este modelo provoca cada vez más desequilibrios financieros, sociales y medioambientales. 
El otro polo en torno al cual se aglutinan es la defensa de las culturas locales y tradicionales. Es una izquierda que protege el patrimonio, el folclore, las formas de vida rurales. Cuando gobierna, prohibe nuevas autopistas, bloquea planes urbanísticos, niega licencias hoteleras. Están en contra de la llegada del AVE (por ejemplo Bildu y Nafarroa Bai votaron en contra de una resolución que apoyaba la llegada del AVE a Pamplona). Es un movimiento cultural, de ahí su fuerza, que se asienta sobre todo en las lenguas vernáculas locales, usadas para construir un muro de contención que proteja el mundo rural  del pasado frente a la cultura globalizada anglo-americana. Por último, a estos ingredientes se le añade uno fundamental:  la Ideología de Género, un  neomarxismo donde el motor de la historia ya no es la lucha de clases entre proletarios y capitalistas, sino entre hombre y mujer, donde el varón es la clase explotadora que durante milenios ha sometido a la mujer. Ese varón machista, violento, debe ser sustituido por un matriarcado sin hijos, una arcadia rural  con un abuelito-dime-tú y vacas, lejos del asqueroso Mc Donalds. Por tanto, el fenómeno de las Mareas, Compromis, Nafarroa Bai, etc, no es algo casual, aislado. Y Pablo Iglesias sabe perfectamente donde se cruzan los caminos del nuevo nacionalismo de izquierdas rural y la izquierda tradicional: en Podemos que no es un partido, sino un movimiento. Han llegado para quedarse. Los únicos que se han opuesto con un relato bien construido, son Ciudadanos, que como su nombre indica, son chicos de ciudad, poliglotas, que saben muy bien de que pasta está hecho este nuevo movimiento antiglobal y nacionalista de nuevo cuño. A la derecha de Ciudadanos, sólo se dedican a hacerle palmas al jefe, creyendo que sus votos están seguros en su mayoría porque la gente no tiene a quien votar. Pero el edificio social se mueve. El PP va a sufrir un shock, y como sigan así, una larga temporada en la reserva.
Claudio Martínez Möckel”

Pues bien, cierto es que la llamada Nueva Izquierda, aunque de nueva tiene poco, pues tan sólo ha cambiado sus objetivos de luchan ─pero no su finalidad de destrucción del mundo “burgués” para la creación del “hombre nuevo” esa utopía cuasi infantil que la izquierda no ha logrado en sus múltiples experimentos─ continuando siendo los mismos sus fundamentos ideológicos marxistas, su carácter revolucionario y asambleario, y su inexistente respeto al diferente, al disidente, que es tachado automáticamente de “fascista” y perseguido ya violentamente ya mediante su desautorización con las técnicas de la “elusión de la crítica” propias de las corrientes de la corrección política.

Efectivamente está bien traída esa diferencia entre la “Nueva Izquierda antiglobalización”, lo que podríamos llamar “Nueva izquierda Identitaria Romántica” pues románticos fueron los orígenes de la lucha identitaria de las Naciones y los pueblos, y la “Nueva Izquierda de Identidad de Género” de fundamentos existencialmente feministas.

El primero de estos núcleos de acción se centra como dice el Post que comentamos, en:

“(La lucha) contra del Tratado Trasatlántico de Comercio e Inversión (TTIP en Inglés), que liberaliza el comercio de mercancías y capitales entre EEUU y la UE”

Y explica que esa lucha se basa en el hecho de que dicho tratado:

“no exige la igualdad de derechos sociales y salariales, ni de controles medioambientales, pero sigue bloqueando la libre circulación de mano de obra entre los dos bloques. Es otro tratado más que aumenta la globalización y el dumping social. Seguimos profundizando en el modelo “iPhone”: se fabrican en Taiwan con gente que trabaja 12 horas al día, se diseñan en California con ingenieros con sueldos elevados, mientras el beneficio se queda guardado en paraísos fiscales. Este modelo provoca cada vez más desequilibrios financieros, sociales y medioambientales.”

No sé si el autor del Post defiende estos argumentos, pero son fácilmente critables:

1.- No exige igualdad de derechos sociales y salariales ni de controles medioambientales pero sigue bloqueando la libre circulación de mano de obra entre los dos bloques, nos dice, como si ello fuera un pecado, cuando de lo que se trata es de mantener el equilibrio de fuerza laboral y productividad en los países implicados.

2.- Es puramente demagógico y falso que el TTIP sea otro tratado más que aumenta la globalización y el dumping social. Seguimos profundizando en el modelo “iPhone”: se fabrican en Taiwan con gente que trabaja 12 horas al día, se diseñan en California con ingenieros con sueldos elevados, mientras el beneficio se queda guardado en paraísos fiscales. Este modelo provoca cada vez más desequilibrios financieros, sociales y medioambientales

TALES MANIFESTACIONES SON ABSOLUTAMENTE FALSAS, sesgadas e intencionadas, tratando de demostrar que la globalización económica es mala cuando hay estudios que demuestran lo contrario, y de los que traemos tres a colación:

a.- A nivel mundial, el alcance de la pobreza ha pasado de los niveles del 80-90% que se registraban en 1820 a las tasas inferiores al 20% en las que nos movemos en la actualidad, de acuerdo con los estudios del Banco Mundial y de los economistas Bourguingnon y Morrison.

b.- Estos avances socioeconómicos permiten que el número de horas trabajadas vaya a menos. De modo que mientras en los años 50 el empleado medio pasaba 2.250 horas al año en su puesto de trabajo; la media global mundial actual ronda las 1.800 horas. Datos de la OMT:


c.- A pesar del crecimiento continuado de la población, la caída de la pobreza se mantiene incluso en términos absolutos. Esto significa que no solamente hay menos pobreza "relativa": también si contamos el número de personas con un ingreso inferior a los umbrales de miseria comprobamos que la incidencia ha ido a menos desde 1970. Lo vemos en la siguiente gráfica de Xavier Sala i Martín, no sospechoso de ser economista de derechas


Al final el ejemplo es muy fácil, es menos pobre y tiene mayor acceso a un mayor nivel de vida el Tahilandes o Vietnamita que ha pasado de ganar 1 $ diario cultivando arroz, con trabajo de sol a sol, que el que ha sido empleado por una multinacional y trabaja por 4$ al día en jornada normalizada.

Y por cierto, los abusos horarios y la explotación infantil no la protagonizan las grandes multinacionales con su deslocalización industrial, sino procesos laborales consentidos políticamente en países subdesarrollados como los africanos o Bolivia por poner algún ejemplo.
 




El segundo núcleo de la “Nueva Izquierda” el que hemos venido en llamar “Nueva izquierda Identitaria Romántica” pues románticos fueron los orígenes de la lucha identitaria de las Naciones y los pueblos.

Según el Blog que comentamos:

(En ella) se aglutinan la defensa de las culturas locales y tradicionales. Es una izquierda que protege el patrimonio, el folclore, las formas de vida rurales. Cuando gobierna, prohíbe nuevas autopistas, bloquea planes urbanísticos, niega licencias hoteleras. Están en contra de la llegada del AVE (por ejemplo Bildu y Nafarroa Bai votaron en contra de una resolución que apoyaba la llegada del AVE a Pamplona). Es un movimiento cultural, de ahí su fuerza, que se asienta sobre todo en las lenguas vernáculas locales, usadas para construir un muro de contención que proteja el mundo rural del pasado frente a la cultura globalizada anglo-americana.

En el fondo es una izquierda de contenido puramente “proteccionista” como lo fueran los liberales y conservadores del s.XIX al grito de “lo mío que no me lo toquen”

Es, cuando menos pretencioso, decir que es una “Izquierda Cultural”, pues si la cultura consiste en defender los espectáculos de lanzamiento de troncos (Escocia) o de levantamiento de piedras (vascongadas) frente al conocimiento cultural universal (Baroja, Shakespeare, Cervantes, Chateaubriand, Ortega, Proust, Dickens, etc, etc… (englobado todo en la expresión poco afortunada de cultura globalizada anglo-americana) apaga y vámonos.

Hemos pasado de una izquierda internacionalista a una izquierda ombliguista. Y además lo han hecho a base del asesinato, el terrorismo y la coacción social.

Lo que está claro es que la defensa a ultranza y excluyente de las lenguas vernáculas, unido al freno al desarrollo industrial y de infraestructuras, con el fin de mantener “el santuario” virgen, no hará sino empobrecer a sus partidarios, reducir su bienestar y aislarlos física, moral, intelectual y económicamente. 

A ellos y a sus vecinos, aunque no compartan la utopía, pues volvemos a encontrarnos con el populismo totalitario como eje de actuación de esta “Nueva Izquierda”, vieja como las Ciudades Estado griegas y condenadas, como ellas, a su extinción.

Y vamos, por último a referirnos al último núcleo de esta “Nueva Izquierda” que no lo es tanto, y que no es si no el defensor de la “Identidad de Genero”

un  neomarxismo donde el motor de la historia ya no es la lucha de clases entre proletarios y capitalistas, sino entre hombre y mujer, donde el varón es la clase explotadora que durante milenios ha sometido a la mujer. Ese varón machista, violento, debe ser sustituido por un matriarcado sin hijos, una arcadia rural  con un abuelito-dime-tú y vacas, lejos del asqueroso Mc Donalds.

Y yo me pregunto: ¿Dónde está la novedad en estas posiciones antipatrialcales y de liberación sexual de la mujer? Ya en el Manifiesto comunista, publicado en 1848, está presente esta idea de acabar con el patriarcado, abolir la familia y pretender sustituir la situación de la mujer, hipócrita y aparentemente recatada, por una colectivización oficial, franca y abierta. Por lo demás, ─continúa el propio manifiesto─ es fácil comprender, que al abolirse el actual sistema de producción, desaparecerá con él la comunidad de las mujeres que se engendra, por ejemplo, con la prostitución oficial y la encubierta ─matrimonio─.

Por lo tanto no nos encontramos ante algo nuevo, sino ante una nueva explosión de las posiciones feministas marxistas, que ya estalló durante el mayo del 68 y que ya entonces fracasó.

Las gentes tradicionales y bienpensantes se escandalizan, pero como dice Eduardo Aquevedo en el Blog “CIENCIAS SOCIALES HOY”

Haz el amor y no la guerra". El mayo francés se encargó de amplificar esa consigna hippy con efectos insospechados. La revuelta contestataria del 68, contra la burguesía y el capitalismo o los totalitarismos, permitió blandir la bandera de la libertad, empezando por la del propio cuerpo. La sexualidad debía ser libre o no ser, aunque para ello hubiera que abrazar la promiscuidad, tragarse los celos con quinina o participar en orgías con más o menos estupefacción. ¿Lo disfrutaron? Seguro. Pero cuarenta años después de aquella primavera del amor libre – "una locura", recuerdan algunos-, las relaciones de pareja siguen marcadas por las formas tradicionales, los celos se cobran víctimas, la juventud basa las relaciones en la posesión y el sexo de pago está en su mayor apogeo. ¿Qué fracasó en aquella revolución sexual más allá de la irrupción del sida?

A mi juicio su inconsistencia con la esencia de las relaciones de pareja, que van más allá de las ideologías.