© 2024 JESÚS FERNÁNDEZ-MIRANDA Y LOZANA
A diferencia de Chateaubriand hablo frecuentemente de mis intereses, de mis emociones, de mis trabajos, de mis ideas, de mis afectos, de mis alegrías, de mis tristezas, sin pensar en el profundo tedio que el francés temía causar a los demás hablandoles de si mismo.
viernes, 17 de mayo de 2024
NUEVAMENTE NIEVE DE PRIMAVERA
jueves, 16 de mayo de 2024
EN MADRID DEL INVIERNO AL INFIERNO
Un castizo refrán
madrileño nos dice “En Madrid del Invierno al Infierno” para poner de
manifiesto lo extremo de las temperaturas invernales y veraniegas y la
prácticamente inexistente primavera.
Y efectivamente eso es lo
que ha venido ocurriendo durante los dos últimos años, en los que, además de la
pesimamente gestionada epidemia de COVID, hemos sufrido un terrible invierno en
2021, con la borrasca llamada Filomena, con nevadas y heladas que hacía muchos
años que no se recordaban.
Y lo peor está por venir, y no porque el clima vuelva a azotarnos con una terrible borrasca invernal o nuevas olas de calor, sino porque durante el invierno que llega es muy posible que la escasez de gas, tanto para consumo en los hogares, como en las centrales de generación eléctrica, nos impida, a la mayoría de los españoles, calentar nuestras viviendas para hacer llevaderas las temperaturas normales de un invierno cualquiera.
Y mientras tanto los
podemitas “indignados” llevan al PSOE a profundizar en la ecológica “Agenda
2030”, con destrucción de centrales térmicas de carbón ―que en Alemania han
vuelto a funcionar a plena potencia― o enfadados porque la UE ha declarado a
las centrales nucleares "generadoras verdes” de energía eléctrica.
Frente a la insensatez
del movimiento de los “Indignados” ha alzado numerosos a intelectuales de
prestigio.
Como muestra un botón,
los comentarios al respecto de Gustavo bueno:
“Lo que más sorprende a muchos (entre los que me cuento) es el asombroso «analfabetismo político» (o económico, histórico, filosófico...) que delatan los «indignados» al exponer sus reivindicaciones, a su abrumadora vaguedad y ausencia de conceptos «técnicos» («democracia real ya», «no nos representan», «guerra a los Bancos», «elección directa del presidente del Gobierno», «contra el pacto del euro»). Me consta que muchos «indignados» que gritaban contra los pactos del euro acababan de escuchar esta expresión y no sabían de qué se trataba.
Y ¿son estos analfabetos funcionales —saben leer y escribir, pero les sirve
para poco— los que van a redimir nuestra Sociedad enferma?
La regeneración, la
redención, son otra cosa muy diferente a la actuación vandálica anarcoide de
los antisistema, y sus actuaciones violentas o rayanas en la violencia, infantiloides
y carentes de sentido práctico.
Pero es lo que
hay, que le vamos a hacer, así que habremos de consolarnos con una nueva pieza
musical. En este caso “Oh, Fortuna”, de Carmina Burana de Carl Off
miércoles, 15 de mayo de 2024
EL CINTURÓN DE ORIÓN
El cinturón de Orión es un asterismo perteneciente a la constelación de Orión –El Cazador--.
Toma esta denominación por ser el cinturón de esa constelación, correspondiendo a su parte central, y está formado por tres estrellas: Alnitak, Alnilam y Mintaka.
Es una de las constelaciones más conocidas, pues es visible tanto en el hemisferio norte como en el sur, aunque se encuentra a 1344 años luz de la tierra.
El cinturón de Orión ha sido objeto de atención por escritores, musicos y cineastas.
Por otro parte no deja de tener un atractivo especial debido a su características.
Así. Se asocia con la Santísima Trinidad, o se recuerda que las pirámides de Keops, Kefren y Mikerinos, están alineadas con las tres estrellas que conforman el cinturón.
Pero si traigo hoy está reflexión es en honor de una de las escenas cinematografícas que está entre mis preferidas. Y que narra la muerte de Roy Batyy “replicante” --hombres artificiales creados en laboratorio mediante biotecnología y con una duración de vida determinada--.
Entre estos replicantes protagoniza la película Roy Batty. Un soldado de élite que ha venido a la tierra para tratar de buscar solución a la limitación temporal de su vida y que es perseguido por el Blade Runer interpretado por Harrison Ford
Pero una de las cuestiones que plantea este monólogo es: ¿Qué hay más allá de Orión?
Las palabras del “replicante” Roy Batyy, redactadas por Rutger Hauer arreglando un texto que no era suyo, no sospechaba que pasaría a la historia por ello, son las siguientes:
“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.”
Son apenas un puñado de letras, pero se han grabado a fuego en la memoria de millones de espectadores. Las palabras redentoras de un moribundo que paladea más que nunca el valor de su propia vida. El trazo que termina de difuminar la frontera entre los replicantes y nosotros, haciéndoles más humanos que los humanos. Son ellas quienes acaban de dar forma a Roy Batty y en cierto modo, las responsables de que Blade Runner siga siendo un icono del cine.
Y, sin embargo, por muy evocadora que pueda ser la cita, nadie la entiende. ¿Qué son la “Puerta de Tannhäuser y los “rayos C”? Es sorprendente que unas líneas tan vacías nos puedan llenar tanto, porque nada de esto existe en la realidad.
Aunque, lo cierto es que podría haber una pizca de verdad en las palabras del replicante. La constelación de Orión es real, pero ¿Qué hay más allá de ella?
Si nos fijamos en las dos esquinas superiores de la constelación, avanzando hacia el norte y otras dos estrellas en dirección sur, formando su base. Sin embargo, es complicado saber a qué se refiere Roy con “más allá de Orión”
E la versión original de la película, Roy no dice “más allá de Orión” sino “en el hombro de Orión”. Una ligera diferencia que lo cambia todo, porque su hombro derecho es la estrella Betelgeuse, una supergigante roja.
Su radio equivale (según algunos estudios) a unas 5 veces la distancia entre el Sol y La Tierra. Es tan enorme que si la sustituyéramos por nuestro astro rey engulliría a Júpiter.
Pero el tamaño no es lo más sorprendente de Betelgeuse. Su historia es extraña porque fue eyectada del lugar donde nació.
Es lo que se conoce como una “estrella fugitiva” que cruza el medio interestelar especialmente rápido. De alguna manera recuerda al mismo Roy, porque tanto él como Betelgeuse han pasado su vida huyendo.
Una vida que ha sido corta para una estrella y que promete terminar pronto. Betelgeuse tiene apenas 8,5 millones de años, y los expertos calculan que no faltan más de 100.000 para que muera como una supernova, lo que, para una estrella, sigue siendo bastante corta, apenas una centésima parte de lo que vive una como nuestro Sol, algo que nos recuerda las palabras del creador de los replicantes.
"La luz que brilla con el doble de intensidad dura la mitad de tiempo, y tú has brillado mucho, Roy." (Dr. Eldon Tyrell (Blade Runner))
Una estrella fugitiva, con una vida fugaz y cuya muerte será tan brillante que competirá con la Luna durante meses, luciendo en pleno día y proyectando sombras en la oscuridad de la noche. Podemos sospechar que el paralelismo entre Betelgeuse y Roy Batty es algo más que pura casualidad, que nombrar “el hombro de Orión” en su monólogo cerraba una analogía casi perfecta.
Pero sí os he traído hasta aquí a través de asterismos y estrellas gigantes para decirte lo que ya sospechabas, que una de las frases más bellas del cine tiene todo lo que puedas pedirle menos sentido.
Aunque lo he hecho por un motivo, para mostraros que una frase puede ser bella por lo que transmite, sin tener que buscarle justificación alguna.
Hay cosas que simplemente merecen ser, como esta cita o como la propia ciencia.
Y termino como siempre con música. En esta ocasión el “Tema de Amor” de la banda sonora de “Blade Runner” de Vangelis
© 2024 JESÚS FERNÁNDEZ-MIRANDA Y LOZANA
lunes, 13 de mayo de 2024
LA IZQUIERDA OCCIDENTAL Y LOS ASESINOS PALESTINOS
"La atracción de los comunistas por el islam no es casual. El determinismo, la disolución del individuo en la sagrada militancia, el orden que aplasta al individuo. Todo esto le atrae al comunismo más que las doctrinas judías o cristianas del libre albedrio y el valor de la personalidad humana"
La segunda ha sido expuesta por Albiac en su columna de el Confidencial del pasado 11 de mayo, en que nos dice:
"Sólo una sugerencia: Mientras apuráis vuestra última cervecita (estrictamente prohibida en el territorio de Hamás) pensad en que país del Cercano Oriente os sería posible un modo de vida europeo sin ser fulminados como transgresores de la Ley Divina. O en que país de esa zona, sobre todo, puede una mujer vivir tan libremente como un hombre sin ser fulminada por esa Ley. Ese país existe y se llama ISRAEL. No es nada del otro mundo."
“Recordamos continuamente los crímenes del nazismo, del fascismo o del franquismo, y con mucha más facilidad olvidamos los del comunismo. Los intelectuales de izquierda siguen pensando que la idea en que se inspiraba el comunismo era buena, pero que en la práctica se realizó mal. La utopía sigue obrando dentro de la cultura de izquierda, aunque no produce ninguna idea nueva.”
viernes, 10 de mayo de 2024
LA JUSTICIA
La justicia se
representa en la iconografía clásica como una bella mujer, con una venda
tapándole los ojos, ataviada con vestimentas grecorromanas y que sostiene con
su mano izquierda una balanza y con su mano derecha una espada.
La representación
iconográfica se explica considerando que su ceguera le impide ser influenciable
por acontecimientos extraños a su esencia, mientras que la balanza es el signo
del equilibrio, pues da a cada uno lo suyo y la espada su potestad sancionadora
ejecutiva.
Una de las cuestiones que más me llama la atención de los políticos es su permanente desprecio a la Justicia, a los órganos jurisdiccionales ya sus decisiones.
Así es frecuente oírles hablando de la
“Desjudicialización
de la política en Cataluña pues se considera «poco conveniente» que la
Justicia entre en las decisiones de cariz político”.
Sin
embargo, el control de la legalidad de los actos del Gobierno y demás órganos
de la Administración, es una de las grandes conquistas de la democracia,
consecuencia del principio de separación de poderes y del de legalidad o
sometimiento a la ley de todas las actuaciones de los poderes públicos.
No obstante existe una tendencia
reiterada de los políticos de la izquierda y nazionalistas a considerar “soberanas”
las actuaciones del Gobierno, o incluso de los “gobiernos” autonómicos y
consecuentemente, a no aceptar el control jurisdiccional de sus actos.
Tal Consideración responde a la
influencia de las doctrinas que podríamos llamar “asamblearias” de los
revolucionarios franceses —que nada tienen que ver con los movimientos
asamblearios de tipo anarquista y que se reproduce en toda dictadura de izquierdas—
que consideraban que la soberanía residía en La Asamblea o Convención, y que
todos los poderes del Estado emanaban de ella en forma de “Comités” y por tanto
quedaban sometidos a sus decisiones, lo que en la práctica nos llevaría a una
“dictadura parlamentaria” que se compadece poco con la idea de un sistema
democrático y parlamentario constitucional.
El riesgo es pues que la influencia de
esa concepción “asamblearia” llevase a
considerar que el Gobierno es una especie de “Comité” emanado del Parlamento, cuyos
actos, consecuentemente, gozan de la consideración de soberanos como si se
tratase de actos emanados del propio Parlamento en el que el Gobierno encuentra
su origen y fundamento, lo que supondría destruir el principio de legalidad y
el de interdicción de la arbitrariedad del poder y dar un paso atrás en la
democracia.
La asunción de esta postura por nuestros políticos
se desprende de las actuaciones del déspota Sánchez y su Gobierno socialcomunista.
En puridad, solo los actos del poder
legislativo tiene el carácter de “actos
soberanos”, categoría que nunca alcanzaría a los
actos del poder ejecutivo, ya procedan del Gobierno o de cualquier órgano de la
Administración del Estado.
Y ello es así porque nuestra
Constitución establece claramente:
Art.
9: 1. Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y
al resto del ordenamiento jurídico.
3.
La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía
normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las
disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos
individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de
la arbitrariedad de los poderes públicos.
Por otra parte tampoco podemos olvidar
su artículo 1 en relación con su artículo 66, conforme a los cuales:
Art.
1.2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan
los poderes del Estado.
Art.
66.1. Las Cortes Generales representan al pueblo español y están
formadas por el Congreso de los Diputados y el Senado.
Consecuentemente la “soberanía popular”
se ejerce a través de las Cortes Generales y no del Gobierno.
Mientras que en relación con el Gobierno
la propia Constitución nos dice:
Art.
97 El Gobierno dirige la política interior y exterior, la Administración
civil y militar y la defensa del Estado. Ejerce la función ejecutiva y la
potestad reglamentaria de acuerdo con la Constitución y las leyes.
Finalmente y en relación con la Justicia
nuestra Carta Magna establece:
Art.
117.1. La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por
Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial, independientes,
inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley.
La conclusión, que deberían tener en
cuenta todos los políticos, es que sus actos ejecutivos, los del Gobierno y de
cualesquiera otros órganos del Estado, centrales o autonómicos, están sometidos
a la Ley, y que la garantía del cumplimiento de la ley se encuentra en el
control jurisdiccional de sus actos, de todos sus actos, ya políticos ya
meramente técnicos.
Incluso, aunque ello le desagrade a
nuestros políticos, quedan sometidos a ese principio de legalidad los actos que
pudieran llamarse “discrecionales”[1],
es decir aquellos no reglamentados taxativamente por la ley, sino que pueden
adoptar la forma, e incluir el contenido, que determine la autoridad competente
en atención a sus criterios personales, pues desde el s.XIX existen en nuestra
tradición jurídica las llamadas técnicas de “control de la discrecionalidad”
a la que debe añadirse la doctrina de los “conceptos jurídicos indeterminados”,
técnicas y doctrinas a través de las cuales se trata de evitar que la actuación
del Poder Ejecutivo, siempre amparada en cierta capacidad de libre actuación en
atención a los grandes principios inspiradores de nuestro Ordenamiento
Jurídico, se convierta en arbitraria,
arbitrariedad proscrita expresamente en el artículo 9,3 de nuestra
constitución.
Comprendo que los políticos no sean
expertos en Derecho Constitucional, pero lo que ya no creo que sea admisible es
que su aparente ignorancia responda a intereses espurios, como lo es su interés
de ampliar su campo de libre acción sin control jurisdiccional y se pasen la
ley por el arco del triunfo.
Esperemos que la sensatez, o nuestro
propio sistema Constitucional, logren atajar estas tentaciones, aunque el sesgo
partidista que se quiere dar a la composición del Tribunal Constitucional vaya
a dificultarlo en el futuro.
Es esa otra costumbre jurídica muy del
gusto de los políticos que nos gobiernan:
¿Qué el tribunal constitucional no es
favorable a sus tesis? Pues se cambia su composición y ya está.
A ello parece responder la propuesta de
modificación de la composición del Tribunal Constitucional presentada por el
PSOE y que será aprobada con la aquiescencia de sus socios de izquierdas y
nacionalistas y filoterroristas.
La intención es que los cuatro magistrados
del Tribunal Constitucional que han de nombrarse lo sean saltándose la ley
mediante su torticera modificación al gusto de los intereses del Gobierno.
Y ahí, precisamente, está el riesgo de
que nuestra Democracia acabe siendo un sistema en manos de populistas, al estilo
chavista o cubano.
Y todo lo empeora Sánchez con su pretensión de controlar y someter a la Justicia, junto con los medios de comunicación discrepantes con su política, tras cinco días de meditación que le han inspirado responder a las consignas frente populistas y guerracivilista propias del socialista bolchevique Largo Caballero.
Y
concluyo, como siempre con un nuevo video musical, en esta ocasión “La ci dsre la mano" de Don Giovanni de Mozart.
[1] DRAE: Discrecional: Que se hace libremente, que se deja al criterio de
la persona o autoridad que puede regularlo.











