miércoles, 19 de mayo de 2010

COMISARIOS DE IGUALDAD

Bibi no deja de asombrarnos como titular del Ministerio de Igualdad; En esta ocasión ha propuesto la creación de la figura del comisario de Igualdad, encargado de velar por el respeto y la no discriminación de género dentro de la empresa. Vamos, un comisario político [военный комиссар] o “politruk” a la usanza bolchevique, que debe velar por que se cumpla el «objetivo de acabar con la brecha de género que impide a las mujeres desarrollar sus vidas en términos de igualdad con respecto a los varones».

Parece ser que ni el propio Ministerio de Igualdad, ni los sindicatos y sus representantes, son competentes para llevar a cabo esta tarea propia del “BIG BROTHER” y es necesaria la implicación de un nuevo colectivo de “politruks”.

Obviamente, esta figura sólo genera costes, bien a nivel público o al sector privado, así como una mayor burocracia. Pero no se preocupen porque estará subvencionada, que es para lo único que sirven este inservible Ministerio de Igualdad “Zapatista”.

La Ley de Igualdad y las políticas subsiguientes promovidas por el Gobierno y las distintas Comunidades Autónomas han propiciado el desarrollo de este nuevo trabajo.

Una actividad emergente, mayoritariamente ejercida desde consultoras externas y por mujeres. Al parecer, un campo controlado por grupos próximos al feminismo más radical. Y una figura que está siendo fuertemente activada por el Ministerio de Igualdad, que asesora, y subvenciona a la Federación Estatal de Asociaciones Profesionales de Agentes de Igualdad de Oportunidades (FEPAIO).

La secretaria general de Políticas de Igualdad, Isabel Martínez, junto a la directora del Instituto de la Mujer, Laura Seara, y la directora general para la Igualdad en el Empleo, Capitolina Díaz, se reunieron recientemente con representantes de FEPAIO.

En el encuentro se acordó que los Agentes de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres y los Promotores de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres sean las únicas profesiones relacionadas con la igualdad reconocidas por el Catálogo Nacional de Ocupaciones. Una medida encaminada, según fuente ministeriales, a dar «más legitimidad y visibilidad a ambos colectivos».

Y, según se ha podido saber, también se ratificó el compromiso político de estudiar la forma de promover, y en la medida de lo posible convertir en obligatoria, la contratación por parte de la empresa privada y del sector público de estos «vigilantes» de la Igualdad.

Es decir, un nuevo atropello a las libertades de los ciudadanos en aras de un corrompido concepto de igualdad que cae en el ridículo, en lo risible, sobre todo por lo pertinaz.

Ya lo decía Marco Tulio Cicerón:

“Cuíusvis est errare; nullius nisi insipientes, in errore perseverare - Errar es propio de todo hombre; pero persistir en el error, de nadie sino de un necio.”

Ánimo Bíbi, que vamos sin parar del flamenco
[1] al cante, o sea a dar el cante[2] con las libertades de los individuos, muy al gusto de Zares Rojos que cantaba el himno que os adjunto y que todos reconoceréis fácilmente y que viene a cuento por aquello de los “politruks” o “Comisarios Políticos” bolcheviques.




[1]Bibiana Aído fue Directora de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco desde julio de 2006 hasta marzo de 2008.

[2] “Dar el cante” es un coloquialismo que significa hacer el ridículo

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