lunes, 25 de febrero de 2013

REY DE ESPAÑA...Y DE JERUSALEN

Hoy les contamos algo que no es muy conocido por la gran mayoría de los españoles: el Rey de España ostenta, entre sus muchos títulos históricos, también el de Rey de Jerusalén.

En el “Escudo Grande” del Rey, que no se utiliza protocolariamente, pues el usado es el de España, aparece el escudo del Rey de Jerusalén, Titulo que, como decimos, ostenta, entre otros históricos, nuestro Monarca.

El Reino de Jerusalén fue fundado por Balduino I en el año 1100 tras la conquista de la ciudad durante la I Cruzada por su hermano Godofredo de Bouiilón, en 1099, quien no aceptó coronarse rey "donde Cristo había sido coronado de espinas", limitándose a titularse "Protector del santo Sepulcro".
Tras Balduino I y hasta la definitiva pérdida de la ciudad ante Saladino en 1187 y la posterior de Acre en 1291, el reino funcionó según el esquema de los reinos cristianos europeos.
María de Antioquía, nieta de la reina de Jerusalén Isabel I (1192-1205), vendió sus derechos sucesorios al referido título a Carlos I de de Anjou, Rey de Ñapóles, por conquista frente a los Hohenstaufen, Conrado IV y su hijo 'Cornadillo', vinculando así para siempre ambas coronas mediterráneas, Ñapóles y Jerusalén.
Sin embargo, su antecesor 'Cornadillo', decapitado por Carlos I de Anjou en 1268, cedió sus derechos dinásticos, antes de su ejecución, a su tío Pedro, heredero de Aragón, que reclamó el reino como marido de Constanza, hija de Manfredo de Sicilia.

¿Y cómo termina la historia? Pues en que, sobre las bases de aquellos derechos hereditarios Atagón reclamó la soberanía sobre los Reinos de Napoles y Sicilia, que fueron conquistados por las tropas del Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba, para nuestro rey Fernando de Aragón, el Rey Católico. Este fue reconocido como Rey de Napóles (y también de Jerusalén) tras la conquista por bula papal de Julio II de 3 de julio de 1510, lo que fundamentó en adelante la vinculación del título de Rey de Jerusalén a la Corona española. Una vinculación de la que hizo buen alarde el propio Fernando el Católico, pero sobre todo Felipe II, que recibió el título en 1554 de manos de su padre, Carlos I, para casarse en pie de igualdad, de monarca a monarca —pues aún no era Rey de España—, con María Tudor, Reina de Inglaterra.


Y esto dio lugar a otro curioso escudo, en el que se combinan los de Inglaterra y España, usado por María I —hija de Enrique VIII y esposa de Felipe II y muerta sin descendencia — desde su matrimonio en 1154 hasta su muerte en 1558, momento en que el trono pasó a su hermanastra Isabel I. El escudo combina las armas de los Tudor, que son las de Inglaterra y las flores de lis, pues eran pretendientes al trono de Francia, y las de los Habsburgo de Felipe, y sustituyendo por soporte el unicornio escocés por el águila de San Juan, sostén a su vez del escudo español desde los Reyes Católicos, tan franquista ella, según algunos ignorantes.

Pero eso es ya otra historia...

ARTICULO PUBLICADO EN EL Nº 10, DE 24 DE FEBRERO DE 2013 DEL SUPLEMENTO DOMINICLA DE LA GACETA “ESTILO G”

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