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martes, 2 de mayo de 2023

¿SON DOBUANOS NUESTROS POLÍTICOS DE LA IZQUIERDA?

 

      La isla Dobu pertenece al archipiélago de Entrecasteaux, más allá de la costa meridional de la Nueva Guinea oriental, y su pueblo es uno de los más meridionales de la Melanesia noroccidental, región mejor conocida a través de las muchas publicaciones del doctor Bronislaw Malinowski.

        La isla Dobu es rocosa, volcánica, solamente alberga escasos depósitos de tierra vegetal y proporciona poca pesca.

        Según nos relata Erich Fromm en su obra “Anatomía de la destructividad humana” los dobuanos no se caracterizan por el hecho de su pobreza, sino por su peligrosidad.

        Se dice de ellos que son magos con poder diabólico y guerreros que no se detienen en la traición.

     Hace un par de generaciones, antes de la intervención de los blancos, eran caníbales, en una zona donde muchos pueblos no comen carne humana.

              No tienen leyes y son arteros.

        La mano de todo hombre se levanta contra cualquier otro hombre.

       Dobu no tiene jefes sino “magos maléficos” que con sus hechizos alcanzan el poder.

          En sentido estricto no tiene legalidad.

        Y esto, no a causa de que los dobuanos vivan en un estado de anarquía, como "el hombre natural" de Rousseau, todavía no trabado por el contrato social, sino porque las formas sociales de Dobu premian el mal y la felonía y hacen de ellas virtudes aceptadas en su sociedad.

        Los que viven juntos se hacen, entre sí, daño sobrenatural y real continuo.

    Juegan con la devastación de la cosecha del prójimo, traen confusión en sus cambios económicos, causan enfermedad y muerte.

        Cada uno usa la magia de sus hechiceros para estos fines, y la usa en todas las ocasiones.

        La violencia de los dobuanos, su desconfianza recíproca y su malevolencia, están groseramente reflejadas en su religión, y proyectan, sobre sí mismos y sus bienes, la malignidad que muchas sociedades han reducido mediante sus instituciones.

    El dobuano vive sin reprimir las malas pesadillas del hombre, la mala voluntad del universo; y, de acuerdo con su visión de la vida, la virtud consiste en elegir una víctima sobre la cual descargar la malignidad que atribuye a la sociedad humana y a los poderes de la naturaleza.

    Toda existencia se le aparece como una lucha feroz en la que adversarios mortales se enfrentan en una contienda por cada uno de los bienes de la vida.

    A ellos se refiere Ortega y Gasset en unas notas preparatorias de un “Comentario al banquete de Platón” escritas en Portugal hacia 1940 ─según relataba su discípulo Julián Marías en su artículo “El fin de los Dobuanos” publicado en el diario la Vanguardia de Barcelona el 11 de mayo de 1975─ definiéndolos como paradigma de la existencia de lo que sería “contramoral” o “contraetica” elevadas a la categoría de "ética" o "moral".

    Y concluye Ortega afirmando que los dobuanos son el reflejo de lo malvado (según concepciones occidentales) elevado a la categoría de bueno. ─Nuevamente desde nuestras perspectivas occidentales romano judeocristianas─

    Y hete aquí que nuestros políticos de la extrema izquierda, los que sustentan el gobierno Sanchista/Socialcomunista de Antonio, y él mismo, anclado electoralistamente en el más rancio populismo comunista bolchevique, se asemejan, y mucho, a los dobuanos definidos como inmorales y antiéticos por Ortega y Gasset, ya que:

• No se detienen en la traición ni en la mentira.

• No respetan la Ley.

• Traen confusión en sus cambios económicos.

• Descuidan la enfermedad y causan la muerte

• Viven sin reprimir las malas pesadillas del hombre y la mala voluntad del universo.

• Y de acuerdo con su visión de la vida, la virtud consiste en elegir una víctima sobre la cual descargar la malignidad.

        Victimas que hoy en día son los hombres ─varones humanos─ los niños, o quienes no pertenecen a su tribu ideológica, a quienes persiguen cruelmente procurando su permanente humillación y la negación de sus libertades y sus derechos.

        Dios nos libre, pues, y lo antes posible, de los dobuanos en que se han transmutado los inmisericordes políticos de la Extrema Izquierda que nos gobierna.

    Y terminemos con un nuevo video musical, como es nuestra costumbre.

     Una danza y canción de Papúa, ya que, siendo imposible confraternizar con sus gentes, no hay ninguna imagen de los aborígenes de Dobu.


© 2023 Jesús Fernández-Miranda y Lozana




3 comentarios:

  1. Nunca había oído hablar de los dibuanos, pero si es cierto que se asemejan a nuestra política de extrema izquierda, como decía Ortega y Gasset y usted mismo corrobora en su artículo de hoy, que Dios nos coja confesados. Tremendo panorama el que se nos presenta como no cambiemos la situación con nuestro ya cercano voto. Interesantísimo artículo, muchas gracias

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  2. El mal como camino, el puedo y lo hago. En definitiva lo animal contra la civilización. Y ya sabemos como acaba todo esto...

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  3. El mal en estado puro, el puedo y lo hago. En definitiva el caos contra la civilización. Y ya sabemos como acaba todo esto...

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