jueves, 18 de agosto de 2011

NO OS AVERGONCEIS DEL SEÑOR


Mientras Madrid se llena de centenares de miles de jóvenes venidos de todo el mundo para la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud con el Papa Benedicto XVI, los antisistema, el mal llamado “Movimiento de los Indignados” campan a sus anchas por la ciudad, aunque ahora parece que con un mayor control policial a gusto o disgusto de unos y otros, con actuaciones policiales desacompasadas no por culpa de los agentes, sino de sus mandos y de la Delegada del Gobierno, que no sabe lo que se trae entre manos.

Y ahora desarrollan un conjunto de acciones subversivas contra la visita del Papa a Madrid con ocasión de las Jornadas Mundiales de la Juventud, ¿También están indignados con él y con el mensaje Cristiano? ¿No son esto más muestras de su carácter radical? Pero Pérez (Rubalcaba) les quiere montar un “chiringuito” informativo permanente para proveerles de cierta institucionalidad, a ver si así araña votos.

Como dijera Trillo “manda huevos!!!!”

Y los sindicatos, esos chupópteros que no representan a nadie y viven de nuestros impuestos, se han sumado a la iniciativa convocando huelgas en el metro de Madrid y en los aeropuertos “precisamente” coincidiendo —no se lo pierdan ustedes: en pleno mes de Agosto— con la visita del Papa y las Jornadas Mundiales de la Juventud.

El criterio frente a la insensatez del movimiento de los “Indignados” ha alcanzado incluso a intelectuales de prestigio.

Como muestra un botón, los comentarios al respecto de Gustavo bueno:

“Lo que más sorprende a muchos (entre los que me cuento) es el asombroso «analfabetismo político» (o económico, histórico, filosófico...) que delatan los «indignados» al exponer sus reivindicaciones, a su abrumadora vaguedad y ausencia de conceptos «técnicos» («democracia real ya», «no nos representan», «guerra a los Bancos», «elección directa del presidente del Gobierno», «contra el pacto del euro»). Me consta que muchos «indignados» que gritaban contra los pactos del euro acababan de escuchar esta expresión y no sabían de qué se trataba.
Es sorprendente que, en las entrevistas que algunos portavoces del movimiento ofrecían, no se manejase la más mínima terminología específica en cuestiones de política, de economía, de historia, de sociología, &c. Nada de historia política, ni de referencia a las intervenciones económicas de la Unión Europea; solamente una protesta global contra el capitalismo, contra la corrupción, contra la falsa representación («no nos representan»), pero sin decir nada sobre la representación y dándola ingenuamente como concepto evidente; «nos dirigimos contra el Sistema», pero sin precisar a qué sistema se refieren. Había frases anarquistas, trotskistas, marxistas, pero más bien como fragmentos que flotaban en una corriente de consignas y proyectos indeterminados, vagos, propios de un adolescente. Y sorprendía tanto más cuanto que muchos de los «indignados» entrevistados eran licenciados o doctores en Historia, en Psicología, en Sociología, ingenieros o incluso licenciados en Políticas. Prevalecía, sobre todos sus conocimientos facultativos, la ideología absorbente (humanista, pacifista, &c.) del pensamiento Alicia (como certeramente advirtió Tomás García). A mi particularmente me indigna (alguien dirá: «profesionalmente») esa filosofía de brocha gorda expresada con convicción totalmente ingenua y acrítica, capaz de confundir y anular cualquier conocimiento facultativo.”


Y ¿son estos analfabetos funcionales —saben leer y escribir, pero les sirve para poco— los que van a redimir nuestra Sociedad enferma?

La regeneración, la redención, son otra cosa muy diferente a la actuación vandálica anarcoide de los antisistema, y sus actuaciones violentas o rayanas en la violencia.

Siguiendo en la línea de la base filosófico-intelectual del movimiento de los indignados, hemos podido ver hoy miércoles 17 de agosto, víspera de la llegada del Papa en visita a Madrid con ocasión de las Jornadas Mundiales de la Juventud que la referencia intelectual de estos energúmenos es un libretillo publicado por el francés Stéphane Hessel, llamado “Indígnate” lo que no deja de ser sorprendente por su escaso valor intelectual.

Analicemos el ensayo en cuestión comenzando por saber quien es su autor.


Stephane Hessel es un antiguo miembro de la resistencia francesa, de origen judío/alemán y de la rancia “gauche divine” francesa, que en su librito aporta vaguedades y pocas ideas nuevas, pues todo su argumento radica en la vuelta a los principios de las proclamas de la Resistencia Francesa, recogidas en el programa del Consejo nacional de la Resistencia Francesa de 15 de marzo de 1944.

Es precisamente esa expresión del deseo de vuelta a los principios de la Resistencia Francesa lo que descalifica de origen las propuestas del escrito que comentamos, ya que solamente es una vuelta a los tópicos más anticuados de la izquierda clásica, cuyo renacimiento paneuropeo ha promovido Hessel a lo largo de toda su vida.

Entre esas propuestas citamos literalmente:

“... el retorno a la nación (es decir nacionalización) de los monopolizados medios de producción, frutos del trabajo común, fuentes de energía, riqueza de las minas, de compañías de seguros y de los grandes bancos; la institución de una verdadera democracia económica y social involucra la salida de los grandes feudos económicos y financieros de la dirección de la economía."

¿En que se diferencia esta propuesta de Hessel de las proclamas del Manifiesto Comunista?

O esta otra perla, justificando como legítima la violencia:

“Pienso naturalmente que el terrorismo es inaceptable; pero es necesario admitir que cuando el pueblo está ocupado por fuerzas inmensamente superiores a ellos mismos, la reacción popular no puede ser totalmente pacífica.”

Lo lamentable del alegato de Hessel radica precisamente en su falta de “imaginación”, de innovación en las ideas, ancladas en las proclamas comunistas de la Resistencia francesa de los años 40 del siglo pasado.

¿Y es con estos mimbres con los que los “indignados” tratan de crear el “cesto” de la “Nueva Sociedad” deseada?

No puedo dejar de estar de acuerdo con Gustavo Bueno:

A mi también

“…me indigna esa filosofía de brocha gorda expresada con convicción totalmente ingenua y acrítica, capaz de confundir y anular cualquier conocimiento facultativo.”

En cualquier caso, lo más llamativo de todo esto es que mientras los “antisistema” insultaban en la tarde/noche de ayer al Papa y a los peregrinos a las JMJ, los jóvenes peregrinos respondían con sus cantos de esperanza y alegría y sus oraciones.

Así podemos verlo en la foto que encabeza este escrito, que han publicado varios diarios madrileños, en la que se ve a un homosexual, con la bandera multicolor del orgullo gay en sus manos y pinta de “Drag Qween” que increpa a un grupo de jovencitas que le responden rezando de rodillas en la Puerta del Sol madrileña.

Todo se resume en la consigna lanzada por Benedicto XVI a los jóvenes esta misma mañana, en su discurso de llegada a Madrid:

“No os avergoncéis del Señor, y manifestar vuestra fe en un clima de respetuosa convivencia con otras legítimas opciones, exigiendo al mismo tiempo el debido respeto a las propias”.

La alegría de estos jóvenes frente a los ataques de los “indignados” encuentra su fundamento en su propia fe, pues tal y como nos dijo el Propio Cristo:

5:11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
5:12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros
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1 comentario:

  1. Muy acertado y oportuno, la pena es que los indignados-iletrados no se van a ocupar de leerlo.

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