viernes, 8 de diciembre de 2006

HETERÓCLITOS Y HETERODOXOS

He de confesar que le he cogido gusto a esto de escribir, e incluso no me importaría, de vez en cuando, declamar las palabras escritas.

Pero en este empeño de literatura y tentación de oratoria, lo primero que debo hacer a cada intento es no reprocharme mi locuacidad, como se la reprochaba Chateaubriand, pues como él puedo llegar, en caso contrario a

No hablar nunca con nadie de mis intereses, de mis intenciones, de mis trabajos, de mis ideas, de mis afectos, de mis alegrías, de mis tristezas, pues estoy convencido del profundo tedio que se causa a los demás hablándoles de uno mismo.”

Pero también he de confesarme curado de tales prevenciones e insolentemente decidido a importunar sin pudor a mis prójimos, preferiblemente a los amigos, con mi manía de escribir cosas, en ocasiones incluso fútiles, por el mero hecho de procurarme un divertimento inofensivo consistente en trasladarles, en negro sobre blanco, mis reflexiones.

Así que aquí va la primera de ellas.

Diccionario de la RAE :

Heteróclito : 1.- Irregular, extraño y fuera de orden
2.- Se dice, en general, de todo paradigma que se aparta de lo regular.

Heterodoxo: Disconforme con las doctrinas o prácticas generalmente admitidas.


Cuenta la tradición que cuando Buda sintió la proximidad de su muerte, quiso reunir a todos los animales para dejar testimonio de su voluntad. Solo aparecieron 12: La rata , el buey, el tigre, el conejo, el dragón, la serpiente, el caballo, la cabra, el mono, el gallo, el perro y el cerdo y como premio a su respuesta, Buda los convirtió en los doce signos del zodiaco chino.

Lo cual nos lleva a la conclusión de la escasa capacidad de convocatoria de Buda en los ambientes animales, pues al parecer hay más de dos millones de especies catalogadas por los zoólogos, aunque otros, más condescendientes con Siddharta “El Iluminado”, piensan que todo se trata de una mera invención de los astrólogos que quisieron deidificar los signos zodiacales para darles mayor “glamour”

Este no es si no un bello ejemplo de pensamiento heteróclito.

Si alguien fuera a catalogarme intelectualmente me gustaría más serlo como heteróclito que como heterodoxo pues, en mis inquietudes, estoy más cerca de moverme de modo extraño o fuera del orden regular de las cosas, que en una actitud de disconformidad con las prácticas o las doctrinas generalmente admitidas por nuestra sociedad.

Es decir, que soy poco convencional aunque dentro de una cierta ortodoxia social.

Ya se que es una cuestión de puro matiz, pero la entiendo esencial.

Vivimos en un mundo en el que si no te estás quieto no te sacan en la foto, aunque si lo estás demasiado pueden pensar que te has muerto. Y te pasan por encima.

El secreto está en moverse en atención a lo que te inspire tu libre albedrío y saber detenerse, en los momentos oportunos, sobre todo con un gesto bonancible para no fastidiarle la instantánea al fotógrafo.

2 comentarios:

  1. Curioseando por tu blog, como hago de vez en cuando, he encontrado esta entrada y he recordado el libro editado por Acantilado en 2.008 sobre unos textos de Chateaubriand realmente sobrecogedores.Dejo aquí un fragmento:

    "No esperes poder engañarme.La amistad alimenta muchas más ilusiones que el amor, y son mucho más duraderas.La amistad crea ídolos y los ve siempre tal como los ha creado.Vive con el corazón y el alma;la fidelidad le resulta algo natural, se acrecienta con los años y a diario descubre nuevas prendas en el objeto de su predilección.

    El amor se engaña a sí mismo; no te embriagues con él, pues la ebriedad pasa.No vive de poesía, no se alimenta de gloria, al descubrir, todos los días, que el ídolo que creó pierde algo a sus ojos.Pronto ve los defectos y solo el tiempo lo vuelve infiel al despojar al objeto que amó de sus encantos.El talento no devuelve lo que el tiempo borra.La gloria no rejuvenece sino nuestro nombre."

    Abrazos.

    Lolita

    ResponderEliminar
  2. Gracias Lolita; Chateaubriand es un personaje realmente interesante, y sus escritos además de llenos de calidad literaria, estan llenos de pasajes imborrables. Si te atreves leete sus memorias de ultratumba, son una visión realemente imprescindible de la histira de Francia desde la Revolución hhasta la restauración y la segunda república.

    ResponderEliminar