martes, 7 de octubre de 2014

POSH, SNOB, HORTERA, CURSI O KITSCH



El curioso comprobar como la sociedad califica a los pretenciosos, petulantes, arribistas y pagados de sí mismos con términos específicos que los definen en parte con gracia cáustica, en parte con desprecio. Son los que, con su gracia habitual, ha venido en definir Antonio Burgos, en una serie genial de artículos publicados en ABC , como los “miarmas” sevillanos.

Pero junto al término “miarma” muy local, usamos en España una serie de conceptos, más o menos extendidos, que tienen su gracia y se refieren al mismo tipo de personajes; vayamos pues a por ellos.

POSH

El primero de estos términos a que quiero referirme es «POSH», que es el acrónimo de “Port Out Starboard Home”.

Los mejores camarotes de los barcos de la “Britain´s East India Company” que hacían el trayecto desde Inglaterra hasta la India eran los del lado de babor cuando se dirigían hacia la India (Out), porque el sol al levantarse en el este calentaba ese lado de la embarcación primero en la primera fase del trayecto, y al acercarse a la India estaban orientados al Norte, con lo cual eran entonces más frescos. Al volver, y por las mismas aunque inversas razones, los mejores y más caros camarotes eran los de Starboard (estribor), para quienes volvían a Inglaterra (Home). Así, a quienes compraban los mejores sitios en un viaje de ida y vuelta se les estampaba POSH en el equipaje.

SNOB -ESNOB

De esta singular circunstancia el acrónimo en cuestión vino a desembocar en ser adjetivo, aplicado inicialmente a la gente más distinguida, y más tarde a quienes hacían expresa manifestación de su distinción personal, los esnobs, término también procedente del acrónimo S.Nob. “sine nobilitate” con que los almanaques sociales del s. XIX definían a las personas que, por su relevancia social, aparecían en los mismos aunque no ostentaran merced nobiliaria. Nuestro DRAE define al “esnob” ─así escrito como anglicismo que es─ como aquella persona que imita con afectación las maneras, opiniones, etc., de aquellos a quienes considera distinguidos.

Vamos, que los términos Snob y Posh pasaron de la sociedad inglesa a la del resto de Europa para aplicarse a quienes, en la jerga hispana, se catalogan como “Pijos”, y más generalmente a los nuevos ricos con pretensiones de alcurnia o distinción que realmente no tienen, pues la clase, cuan cierto es, no se adquiere con dinero ni con afectación.

Por lo demás recordemos que el término snob se popularizó en Inglaterra con el escritor William Makepeace Thackeray  (1811-1863), novelista inglés de la época victoriana, y su libro “El libro de los esnobs, escrito por uno de ellos” publicado en 1848, en donde define como principales características de los esnobs el «dar importancia a cosas sin importancia» o también «admirar mezquinamente cosas mezquinas».

No me resisto sin embargo a mencionar que el verdadero origen del término se encuentra en las jergas universitarias nacidas en la rivalidad histórica de las universidades de Oxford y Cambridge, y muy posiblemente como adaptación, por dichas jergas, del verbo Inglés  «to snub» («mirar de arriba abajo», «mirar con desprecio»), que puede haber ayudado a la formación del término.

 Así, lo que en Cambridge era un snob, en Oxford era un «cad», término «cad» que se define por un pequeño manual victoriano de buena conducta titulado “Hints of etiquette for the University of Oxford” (Pequeños consejos de etiqueta para uso en la Universidad de Oxford), como «a fellow of low vulgar manner» («individuo de maneras corrientes y vulgares»), aunque , con esa connotación clasista y despectiva hacia los “patanes”, ha prevalecido el termino snob nacido en Cambridge, ya que en el inglés contemporáneo la palabra «cad» ha evolucionado hasta tener el significado de canalla o sinvergüenza.

Finalmente los franceses, como no, le dieron al concepto snob un aire similar pero diferenciado del término inglés, aproximándose más a la actual definición de nuestro DRAE que al origen clasista británico de la expresión, pues como nos dice el diccionario francés “Les mots qui restent” edición de 1901, el término snob define a quien es esclavo de la moda y de las convenciones de la vida social.

Así, nos dice el mencionado diccionario, el esnob es considerado un tonto que frecuenta lugares públicos no por el placer de acudir a ellos, sino por el mero hecho de ser visto y para decir que ha estado “allí”, queriendo dar la impresión de pertenecer a una clase social superior a la suya propia;  haciendo tan sólo lo que considera chic; manifestando opiniones que no son la suyas, acomodando su juicio, con afectación, al de sus referentes sociales admirados; o vistiendo de una manera determinada no por gusto propio, sino para intentar parecerse a esos mismos referentes sociales de mayor nivel del que el esnob realmente tiene.

De lo que no se dan cuenta los propios «snobs» es que pese a sus esfuerzos, sólo son considerados entre los propios esnobs, y son doblemente despreciados, pues lo son por aquellos a los que trata de emular, que los consideran unos arribistas o «parvenues» merecedores de su desprecio; y lo son, también, por los miembros de las clases inferiores, que los catalogan de “pijos pretenciosos” que no son lo que pretenden precisamente por pretender aparentar lo que no son.

Siguiendo este corolario no puedo, refiriéndome a los esnobs, dejar de hacer referencia a otros términos habituales que están íntimamente ligados con el mismo.

HORTERA

El primero de ellos, que es puramente castellano, no es otro que «HORTERA»

Según nuestro DRAE un hortera es ─en su 3ª acepción que es la que aquí nos interesa─ una persona, cosa o acción vulgar y de mal gusto.

La palabra en cuestión fue utilizada en su origen por las clases altas con connotaciones negativas y de carácter clasista, para ridiculizar los gustos y los comportamientos de los miembros de las clases bajas, considerados vulgares y de mal gusto. Sin embargo, tal y como ha ocurrido con el anglicismo esnob, la definición de hortera se ha generalizado y hoy en día se utiliza como referencia a una persona que intenta simular lo que no es, en general inadecuada o de mal gusto.

CURSI

En este caso, la palabra «hortera» se confunde con la palabra «cursi» (de raíz árabe), aunque una coplilla gaditana lo relacionase jocosamente con la hija del Sastre francés allí instalado en el s.XIX Monsieur Sicur que era SICURSICURSICURSI CURSI que según el DRAE, hace referencia a una persona "que presume de fina y elegante sin serlo". El parentesco con la palabra esnob, como fácilmente comprobamos, es evidente.
  
KITSCH

No quiero terminar esta reflexión heteróclita sin hacer mención, por último, a otro término de la familia que analizamos y que no es otro que el menos habitual de «kitsch» que en la actualidad puede tener diversos significados, desde el simple mal gusto, pasando por el gusto exagerado, pretencioso o «cursi», la imitación «hortera» de un objeto de calidad o la desatinada y horrenda inspiración en el mismo, o el uso inadecuado o «cursi» de objetos pasados de moda.


Cuídense pues los pijos y sus pijerías, pues la sabiduría popular tiene material de sobra, como hemos visto, para definir sus pijadas en forma variada, divertida y diversa.

1 comentario: