martes, 19 de octubre de 2010

SAN SALVADOR

Hay una tradición asturiana que se concreta en la frase:

Quien va a Santiago y no a San Salvador visita al siervo y no al Señor”.

El origen de esta frase se encuentra en el hecho de que el Camino de Santiago en su ramal “Francés” no transita Asturias, sino que, bajando desde Roscenvalles a la meseta Castellana, obvia pasar por Asturias.

A ello le hemos de sumar que en la Catedral de Oviedo, llamada San Salvador, en la que se venera una bellísima talla románica en piedra policromada de Jesús (San salvador), se custodia una reliquia tradicionalmente considerada como el Santo Sudario que envolvió la cabeza de Cristo en el momento del descendimiento de la cruz, junto a otras reliquias venerables que se conservan en la llamada Cámara Santa.

Así pues los asturianos, siempre socarrones con sus vecinos gallegos (Gallegos y Asturianos primos hermanos, los gallegos los primos y nosotros los hermanos), critican la ruta de peregrinación que olvidando la visita de la Catedral de Oviedo y su atesorada reliquia de Cristo, viajaban para venerar al Apóstol y no a Jesús.

La Cámara Santa de la Catedral de Oviedo es una torre románica ramirense del s. VIII que conserva reliquias de gran importancia en la tradición histórica Cristiana y del primigenio reino astur, cuna de la reconquista.

El edificio en cuestión fue volado por dinamiteros de las cuencas mineras asturianas durante la revolución de octubre de 1934, el intento de golpe de estado bolchevique contra la republica, promovido por Largo caballero e inicio, según los más modernos historiadores, de nuestra Guerra Civil del S. XX.

En este edificio, hoy reconstruido, se guardan, además del santo sudario, que presenta según los más recientes estudios, coincidencias sorprendentes con la Santa Sindone, la Cruz de la Victoria, símbolo de Asturias y que se considera la cruz de roble enarbolada por Pelayo en Covadonga enriquecida y recubierta de oro por los primeros reyes de la dinastía asturiana, así como la cruz de los Ángeles, símbolo de Oviedo, una sandalia de san Pedro, etc…

Y a cuento de que esta referencia a todo lo relatado en esta reflexión heteróclita.

Pues miren ustedes, tiene un sentido, la tradición cristiana ha sido el fundamento de nuestra sociedad occidental y hoy es desconocida, obviada y mancillada por la izquierda con Rodríguez a su cabeza, y esos fundamentos de nuestra sociedad europea occidental, que se transmiten de generación en generación desde hace dos mil años, se concretan en tradiciones formales como las descritas, tradiciones que le acaban de jugar una mala pasada diplomática a nuestro presidente Rodríguez.

En atención a la importancia que tiene el Pontífice de la Iglesia Católica, cuya sede se encuentra en el Estado independiente del Vaticano, del que el Papa es su Jefe de Estado y que está en Roma, la republica de Italia, desde su nacimiento allá por la época de Garibaldi, mantiene unas normas protocolarias no escritas pero muy estrictas.

Según esas normas cualquier Jefe de Estado o de Gobierno que visita Roma lo hace o bien para visitar al Papa, o bien para visitar a las autoridades de la Republica Italiana, pero no se admite mezclar ambos objetivos.

Rodríguez, que se sitúa por encima del bien y del mal ha tenido el poco tacto de romper esa norma protocolaria diplomática no escrita y después de visitar al Papa en el Vaticano quiso visitar a Berlusconi y el resultado es el del video que les adjunto.
El tema es antiguo, pero el desplante de Berlusconi al "santificado Rodriguez" me ha hecho tanta gracia que no he podido evitar subirlo a mi blog.




1 comentario:

  1. Otra de las situaciones sonrojantes de nuestro Presidente en el extranjero. Hay colección.
    Y luego se extraña de que le comparen con Mr Bean.

    ResponderEliminar