lunes, 21 de marzo de 2016

YIHAD, REFUGIADOS, ISLAM Y UNA PANDA DE MERMAOS



Durante los últimos días, más bien semanas, hemos venido asistiendo no ya a un espectáculo lamentable, sino a una serie de acontecimientos, que pese a su complejidad, son gravísimos para Occidente, entendiendo por OCCIDENTE un modo de vida basado en la libertad, la tolerancia y la democracia, fruto de dos mil años de historia en la que se han fundido las influencias del imperio romano, las invasiones de los llamados bárbaros, la edad media, el Cristianismo ─aunque algunos personajes como Giscard Dèstayn se negaran a aceptar su mención en la definición de la esencia de la Unión Europea por puro apaciguamiento de los musulmanes instalados ya en Europa en su época─, la Reforma, la Contrarreforma y la Revolución francesa, que en su combinación e influencias mutuas ha dado lugar a lo que hoy en día es la Sociedad occidental, de raíz cristiana y democrática.

Frente a esta idea de vida nos encontramos con dos grandes amenazas muy reales, el islamismo radical, concretado en las acciones del terrorismo yihadista, y el populismo creciente, basado en el comunismo revanchista y resentido y que está poniendo en peligro la estabilidad y gobernabilidad de los países europeos, empezando por Grecia, siguiendo con Portugal y afincada ya en España.

La combinación de ambas fuerzas ya fue denunciada por la activista antisoviética de origen judío Nadiezda Mandelshtam ─que dedicó su vida, tras el encarcelamiento y muerte de su marido Ósip en un campo de concentración, a denunciar la degradación cultural y moral de la Unión Soviética─ con la siguiente reflexión:

"La atracción de los comunistas por el Islam no es casual. El determinismo, la disolución del individuo en la sagrada militancia, el orden que aplasta al individuo. Todo eso le atrae al comunismo más que la doctrina cristiana del libre albedrio y el valor de la personalidad humana."

Pues bien, ese mismo atractivo del comunismo hacia el islam se refuerza con la teoría de que el Islam será un poderoso aliado para la destrucción del Sistema Occidental, acobardado, relajado y dócil, como una reedición de las tesis del sionismo más feroz, que yo consideraba hoy en día superado, representado por EL PLAN KALERGI elaborado en 1923 por el político austriaco Richard Nikolaus Coudenhove-Kalergi  para destruir a Europa y exterminar a la raza blanca, mediante el fomento del multiculturalismo (el primer paso hacia la dictadura de un único estado mundial) y la inmigración masiva de negros, asiáticos, mestizos latinoamericanos, amerindios y musulmanes con el fin de mezclarlos racialmente, produciendo así, según sus propias expectativas, una raza mestiza pasiva, amansada, predecible y manipulable, de carácter e formación inferior sobre la cual pudiera gobernar eternamente la élite aristocrática judía, pues dicho carácter acomodaticio y su falta de preparación intelectual les impediría organizarse para rebelarse, e incluso darse cuenta de que están siendo dominados.

No creo que este PLAN KALERGI ─que para mayor INRI era un mestizo hijo de un austriaco y una japonesa─ esté hoy en día en la mente de ningún político europeo, pero sus conclusiones se acercan mucho a las de la multiculturalidad proislámica de la izquierda más radical, lo que no deja de aportar un elemento más de temor hacia sus posicionamientos políticos.

Efectivamente, en mi post Izquierda e islam, publicado en 2010 en mi BLOG REFLEXIONES HETERÓCLITAS, ya describía ese efecto de “inmigración-Invasión” que hoy estamos presenciando.

Se me llamará racista y xenófobo, pero el descontrol de ese proceso de inmigración constituye un verdadero peligro para nuestras sociedades democráticas.

Y las pruebas están siendo evidentes. Citemos sólo algunos ejemplos:

La detención del terrorista cerebro de los atentados de París,  Salah Abdelman, ha venido seguido de manifestaciones violentas de los residentes en el barrio belga de Molenbeeck, autentido Gheto islamista.

1Un 30% de los musulmanes nacidos de segunda o tercera generación en el reino unido afirman la prevalencia de la Sharía ( o ley coránica) sobre las leyes aprobadas por el Parlamento Británico.

  La oleada de violaciones de ciudadanas de esos países, ocurridas en Alemania, Dinamarca, Suecia y Noruega durante estas últimas semanas han sido protagonizadas por musulmanes refugiuados sirios.

3 El 90 % de los refugiados sirios que han invadido Europa son hombres entre 20 y 40 años que deberían estar en sus países defendiendo su fe y sus propiedades frente al ISIS.

4 Pese a los intentos de integración cultural en los países de acogida, los inmigrantes musulmanes han constituido sus ghetos culturales, religiosos e idiomáticos, con sus leyes propias, creando verdaderos Estados paralelos a los Estados de las Naciones de acogida. 

   La izquierda radical les hace el juego entre el buenismo, la corrección política y la complicidad antisistema. Recordemos que la alcaldesa de Madrid, la senil Carmena ya ha anunciado que del presupuesto municipal se dedicará idéntica partida a las celebraciones de la Semana Santa Católica, religión absolutamente mayoritaria en Madrid, y a las celebraciones del Ramadán musulmán y el año nuevo chino, propiciando el absurdo, casi de chiste, acoja un refugiado en su casa.

6  Los ataques a la Iglesia Católica y las profanaciones de sus templos por parte de los mermaos perroflautas es constante, pero no se ha producido ningún atentado contra mezquitas, madrasas, o centros islámicos.

7   Solamente Suiza y Croacia han prohibido la construcción de mezquitas en su territorio.

8   Los atentados islamistas en distintas ciudades de Europa son el pan nuestro de cada día.

Y la pregunta es ¿Hasta cuando los cristianos, y en general los occidentales,  tenemos que soportar pacíficamente esta situación?

El “apaciguamiento”, o pacto con el enemigo por miedo a su reacción, del que Chamberlain, primer ministro inglés fue ejemplo con los pactos de Munich firmados con Hitler, fue bien definido por Churchil:

“Se trata de dar de comer al cocodrilo sin darnos cuenta de que cuando haya crecido lo suficiente nos devorará a nosotros”

Hoy Europa está en la misma tesitura sobre la falacia de la “solidaridad” con los refugiados, no olvidemos que denunciada por algunas instancias de la Iglesia Católica como el principio de la “Tercera Guerra Mundial” y lo único que me inspira esta situación es el recuerdo del poema de Almafiera (Pedro Bonifacio):

¡Molto Più Avanti!

Los que vierten sus lágrimas amantes
sobre las penas que no son sus penas;
los que olvidan el son de sus cadenas
para limar las de los otros antes;

los que van por el mundo delirantes
repartiendo su amor a manos llenas,
caen, bajo el peso de sus obras buenas,
sucios, enfermos, trágicos, sobrantes.

¡Ah! Nunca quieras remediar entuertos;
nunca sigas impulsos compasivos;
ten los garfios del Odio siempre activos
y los ojos del juez siempre despiertos...

¡y al echarte en la caja de los muertos,
menosprecia los llantos de los vivos!


Aunque se me acuse de xenófobo o antisolidario.

La Caridad bien entendida empieza por uno mismo, y Europa tiene de por si suficientes problemas como para solucionar antes los de otros.

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