lunes, 1 de diciembre de 2014

PODEMOS PERO MENOS



La formación PODEMOS no atraviesa uno de sus mejores momentos ante la opinión pública, pues se han producido dos acontecimientos que hacen enorme daño a la imagen “purísima” que ha querido atribuirse la formación.

Vamos que parece que a los "podemitas" se les puede haber pinchado el globo.

1.- Le han empezado a llover denuncias de corrupción, incluso con acciones legales emprendidas por algunos aprovechados, tanto personalmente a Pablo Iglesias ─por presuntos manejos financieros poco limpios en sus fundaciones y productoras de TV─  como a su pareja Tania y sus familiares directos  ─aunque ella esté en IU y Pablo Iglesias considere que preguntarle a él por ella es machista (…que se lo pregunten a la inversa a la exministra Ana Mato)─  y a sus colaboradores Errejón y compañía, lo que demuestra que el apelativo de “CASTA” es consustancial, por desgracia, a todo aquel que como estos jóvenes universitarios, se acercan al poder; y recordemos que no es precisamente la Universidad española, ni lo ha sido desde hace años, ejemplo de pulcritud, limpieza o pureza de actuaciones…

2.- Por otra parte PODEMOS ha presentado, con una timidez inapropiada a su descaro habitual, un avance de su programa económico que realmente es un pinchazo al globo en toda regla, es decir, se abandonan posiciones radicales de los movimientos populistas 15M, que inspiraron el nacimiento y desarrollo de la formación, y se encaminan hacia planteamientos más económicamente ortodoxos con los propios de una izquierda radical “domesticada”.

¿Quieren con ello atraer el voto de la izquierda más “institucionalizada”, es decir de aquella izquierda cercana a IU o al extremo populista del PSOE, que no quiere una total “ruptura” del sistema?

Puede ser, pero con ello pierden el tirón popular de innovación, de alejamiento de los “partidos de la casta” y de carácter rompedor que le habían brindado su descaro, su rompimiento de los moldes establecidos y su osadía frente a las políticas más pegadas a la dura realidad de la crisis del PP y del PSOE, aunque este último, ahora y por evidentes motivos electoralistas, quiera desmarcarse de las referidas políticas rompiendo el pacto constitucional de estabilidad presupuestaria.

Vamos, en cualquier caso, a centrarnos en sus propuestas económicas, ya que la cuestión de la corrupción y carácter de CASTA de PODEMOS es algo que está ahí y no requiere mayor análisis.

Antes de analizar dichas propuestas he de hacer un apunte biográfico de los cátedros invitados por PODEMOS a ser ponentes de su ponencia.

El primero de ellos es Julián Torres López, cuya posición ideológica queda retratada en el artículo que el 24 de marzo de 2013 publicó en el diario El País bajo el título "Alemania contra Europa", en el que comparaba a Ángela Merkel con Hitler: "Merkel, como Hitler, ha declarado la guerra al resto del continente, ahora para garantizarse su espacio vital económico".

El segundo de ellos es Vicenç Navarro, que ha sido asesor de la Organización de las Naciones Unidas, de la Organización Mundial de la Salud y de muchos gobiernos del mundo, como el gobierno chileno de Unidad Popular, presidido por Salvador Allende, el gobierno cubano (sobre la reforma sanitaria), o del gobierno socialdemócrata sueco. Para Navarro el neoliberalismo y el fundamentalismo de mercado impuesto desde la llegada al poder de Reagan (Reaganomía) y Thatcher (Thatcherismo) en la década de 1980 se ha convertido en un dogma falso que ha desregulado el poder financiero causante de las numerosas crisis económicas de finales del siglo XX y principios del Siglo XXI.

El comentario del ya decadente profesor me recuerda lo comentado por Bastiat:

“Los liberales observan al hombre, las leyes de su organización y las relaciones sociales que resultan de estas leyes. Los socialistas imaginan una sociedad fantástica, y luego un corazón humano adecuado a esta sociedad …. van todavía más allá y se rebelan contra la sociedad y amenazan con destruirla para volver a construirla; ¿y por qué? Porque, según dicen, está demostrado por la ciencia ─¿¿¿???─ que la sociedad actual camina hacia el abismo. [1]

 y añadiría yo que ellos mismos, esos trasnochados profesores y sus padrinos de PODEMOS, se consideran a sí mismos los mesías que han de llevar a cabo esa alta misión con la creación de la “Nueva Jerusalem” para el “Hombre Nuevo” ambos conforme a sus fantasías.

Y les aseguro que la afirmación no es cosa mía, pues en el documento presentado expresamente se nos dice que:

A nuestro juicio, la historia muestra diariamente que el capitalismo en el que vivimos o no da, o da respuestas a los problemas de los seres humanos que son claramente insatisfactorias. No puede negarse que en este sistema se han alcanzado grandes hitos y un progreso nunca antes conseguidos en la historia de la humanidad, que el capitalismo ha promovido una acumulación de capitales impresionante, capaz de multiplicar la producción de bienes y servicios, y que ha extendido su consumo a espacios y grupos humanos que habían estado siempre excluidos de cualquier tipo de satisfacción material y expuestos a todo tipo de amenazas y sufrimientos.
Pero, al mismo tiempo, nos parece igualmente innegable que ese progreso y la expansión de la producción y el consumo, de los ingresos y de la riqueza, es extraordinariamente desigual e injusta y basada en una profunda explotación de unos seres humanos por otros. Y mucho más en los últimos decenios de políticas neoliberales que prácticamente han acabado con todo tipo de contrapoderes para dar plena libertad a los capitales y a las fuerzas del mercado.
El capitalismo de nuestros días se ha convertido en una economía de la exclusión y la inequidad y creemos que es un imperativo ético oponerse a ello y decir basta porque, como ha escrito con razón el Papa Francisco, “esa economía mata”. Por eso creemos que la humanidad debe superar este sistema económico tan injusto e irracional para aspirar a otro mundo más equitativo, eficiente y humano.
Además, mientras que estos datos demuestran que el capitalismo es una fuente inagotable de insatisfacción, los datos y las evidencias científicas de todo tipo muestran que los seres humanos disfrutan de mucha más felicidad y bienestar cuando las decisiones sobre el uso de los recursos no se guían solo por el lucro de unas pocas personas o empresas a través del mercado sino por el interés colectivo.

Análisis que se remata con la siguiente falacia:

Lo cierto es que en los países donde han gobernado durante más tiempo partidos políticos comprometidos con el socialismo (partidos socialdemócratas aliados a partidos comunistas o progresistas) tienen mejores indicadores de salud, igualdad y bienestar que aquellos gobernados por partidos conservadores y liberales.

Lo cual no deja de ser una burda mentira, o ¿acaso alguien sensato de verdad puede llegar a pensar que se ha vivido con mejores indicadores de salud, igualdad, y bienestar en países como Corea, China, la Unión Soviética, los Países del telón de Acero, Cuba, o las actuales Venezuela y Bolivia, que en otros gobernados por partidos conservadores o liberales como son los europeos occidentales como Francia, Italia, Inglaterra, Alemania o la propia España, incluidos Canadá o los Estados Unidos?

Pero vayamos a un análisis de algunas de sus principales propuestas

De entrada mantienen la promesa de una renta no ya universal sino “básica” aunque ni se cuantifica ni se especifica a quien beneficiaría, solamente se hace una genérica declaración:

“…equiparación de las Pensiones No Contributivas con el mínimo de las Pensiones Contributivas de Jubilación.”

 No quisiera olvidar que desde un primer momento todo analista con sentido común definió como inabordable por inexistencia de recursos, esta medida que nutre a los seguidores de PODEMOS de la esperanza de poder vivir a costa de “Papá Estado”

Volveré a parafrasear a Bastiat:

“El “problema social” () es la sombra de Banquo en el festín de Macbeth, sólo que no es una sombra muda, y, con voz formidable, grita a la sociedad aterrada: ¡Una Solución, o la muerte!” [2]

Y a ese clamor no puede responderse con medidas populistas irrealizables, y esos son, en definitiva, los pies de barro de PODEMOS, que ha logrado gran tirón popular mediante la promesa de medidas radicalmente de izquierdas que, ya lo estamos viendo, ni tan siquiera ellos mismos consideran realizables, matizan y no concretan, lo cual no dudo que producirá gran desencanto en parte de sus potenciales votantes.

En segundo lugar suavizan su propuesta de “cancelación de la deuda considerada injusta” según la expresión recogida, ad littere, de su propuesta de programa para las elecciones europeas, abogando por una “renegociación de la deuda” que es algo mucho menos revolucionario y más leve que sus iniciales propuestas revolucionarias.

Otra de las geniales propuestas contenidas en este avance de programe es la del:

“Fomento de formas de consumo alternativas encaminadas a promover el reciclaje, la reparación y reutilización, la oferta de bienes y servicios compartidos y de procedencia local, la eficiencia energética en el hogar, el transporte colectivo y, en general, orientadas a valor de otro modo lo útil y lo inútil.”

La lectura de esta propuesta me ha llevado, como una magdalena de Proust a la vida económica española de los primeros años 60 del siglo pasado, o a la Cuba Castrista.

Efectivamente veo de nuevo establecimientos en donde se “Cogen puntos a las medias”, o a nuestras madres remendando calcetines con aquellos famosos huevos de costura hechos de madera, o a los cubanos “reciclando” los automóviles de los años 40 y organizando viajes compartidos para acercarse en uno de esos vehículos a otras localidades porque los “transportes colectivos” tras el empeño de la búsqueda de la “autarquía” a través del fomento del consumo de la producción local, no tenían o no tienen carburante para cumplir sus horarios o programaciones de viaje.

¿Pero a qué mundo nos quieren llevar estos muchachos que consideran que los experimentos políticos de Cuba, Venezuela o Bolivia nos enseñan ─según su enajenado criterio─ un modelo nuevo de hacer política exportable a Europa, con el fin de superar el injusto Capitalismo?

 En la misma línea de retroceso estructural se mueve otra de sus propuestas, consistente en:

“La creación de una comisión plural y de la máxima solvencia técnica que elabora una evaluación de la política de grandes inversiones en infraestructuras que en los últimos años ha sido la fuente principal de corrupción y de gastos de mantenimiento desorbitados y sin apenas rendimiento social. Moratoria de este tipo de obras e inversiones.”

En definitiva se plantea una Moratoria de las Grandes Obras e Inversiones en Infraestructuras, lo que aparte de ser una contradicción con sus postulados keynesianos progresistas de incrementar la inversión pública para crear empleo y fomentar el consumo, aunque la inversión sea o no rentable, ello daría lugar a un frenazo a nuestro desarrollo como potencia industrial, agrícola o de servicios (Turismo) a que debemos aspirar como país que se encuentra dentro de las 20 economías más desarrolladas del planeta, pese a nuestros innegables problemas estructurales. La solución no está en parar el desarrollo sino en controlarlo económica y políticamente bajo el prisma de la transparencia y la eficacia.

Por otra parte se insiste en posiciones de la izquierda más radical, nada novedosas y en la mayoría de los casos prácticos llevados a cabo, fracasadas, y cuya puesta en marcha provocarían muy negativos desajustes y desequilibrios económicos, de una gravedad difícilmente cuantificable como son:

- La Creación de una banca pública, idea abandonada en todas las economías desarrolladas o en vías de desarrollo.

- Nacionalización de las grandes empresas en sectores estratégicos, aunque no se definen cuales, ni con que finalidad, ni en que sectores ni con que controles ni con que eficacia programada.

- Redefinición del modelo productivo basado en la demanda interna, fomento del mercado interno y la consecución de un estado social, lo que no sé porque me suena a los soviéticos “Planes Quinquenales” a los que me he referido en mi post “Añoranza de los planes quinquenales.

- Aumentar la progresividad de los impuestos, cuando se ha demostrado que las reducciones de impuestos tienen un efecto multiplicador sobre la creación de empleo y la multiplicación de la riqueza de los ciudadanos y el consumo privado.

- Aumento del salario mínimo y limitación de los salarios máximos. Medidas realmente desmotivadoras de la creación de empleo y de la excelencia laboral, pues para que voy a tener deseo de mejorar si alcanzo el techo retributivo posible.

- Reducción de la jornada laboral a 35 h semanales. Empeño de la izquierda que la mayoría de los economistas consideran errónea y desaceleradora de la creación de empleo y del crecimiento económico por reducción de la productividad nominal.

-Fomento del alquiler social usando las viviendas vacías en posesión de las entidades financieras. Ya que nos vamos a cargar a la banca privada apropiémonos de su parque de viviendas, aún con el riesgo de como en el caso Tania, se repartan entre amiguetes, familiares o afiliados.

-Reducción del gasto militar. ¿Más? Claro ¿para qué necesitamos fuerzas armadas si vamos hacia el comunismo internacionalista y los musulmanes no son un peligro si no unas almas benditas a quienes debemos abrir nuestras puertas para el mayor éxito de su Yihad?

En fin, que ya lo dijo Baruch de Spinoza allá por el s. XVII

“Los filósofos ─y aún más los pensadores políticos o económicos─ conciben a los hombres no como son, sino como ellos quisieren que fueran. De ahí que, las más de las veces, hayan escrito una sátira en vez de una ética, y que no hayan ideado jamás una política que pueda llevarse a la práctica, sino otra que o debería ser considerada como una quimera, o sólo podría ser instaurada en el país de Utopía o en el siglo dorado de los poetas, es decir, allí donde no haría falta alguna”. [3]

Y no deja de ser UTOPÍA que un grupo de jóvenes colegas universitarios traten de cambiar el mundo sobre esquemas marxistas o revolucionarios pasados de moda, apoyándose en las tesis de otros profesores universitarios ya jubilados, que nunca lograron ver en la práctica el éxito de sus trasnochadas teorías.







[1] Bastiat: Armionías Económicas”; Obras escogidas de Frédéric Bastiat, 1844 Traducción: Pedro Andrés Rodríguez Edición y estudio preliminar: Francisco Cabrillo Diseño de cubierta: Daruma Editor digital: Daruma ePub base r1.2

[2] Bastiat: Armionías Económicas”; Obras escogidas de Frédéric Bastiat, 1844 Traducción: Pedro Andrés Rodríguez Edición y estudio preliminar: Francisco Cabrillo Diseño de cubierta: Daruma Editor digital: Daruma ePub base r1.2

 [3] Baruch de Spinoza, Tratado político, capítulo I