viernes, 2 de mayo de 2014

NIEVE DE PRIMAVERA


La naturaleza no deja de sorprenderme.

Después de dos días sin lluvia, como en cada primavera, en  cuanto se estabiliza un poco el tiempo, los chopos han soltado su carga explosiva de espuma y han provocado, como si de una inmensa nevada —cálida e inofensiva— se tratara, que los parques y jardines de Madrid permanezcan hoy cubiertos de una suerte de escarcha de algodón, suave y mullida.

Y el espectáculo se repite año tras año.