domingo, 30 de mayo de 2010

Horixe bai adostasunen mokordo!!! Lotsatuketan!!!





La “oposición pactista y consensual” ha vuelta a hacer de las suyas.

CiU, Coalición Canaria, y UPN (Traidores!!!) se han “abstenido” en la votación del “DECRETAZO” zapatista, es decir, que han permitido su aprobación, que contiene medidas —que duda cabe que deberían aplicarse— pero que ni deben ser las únicas ni las primeras.

Y mi título en vascuence (el “batúa”, esa lengua inventada “académicamente” porque en el País Vasco tradicionalmente no se entendían ni entre ellos ya que existían, al menos, una decena de dialectos distintos de vascuence) y cuya traducción es "¡¡¡Que Mierda de Consenso!!!, ¡¡¡Estoy abochornado!!!" no es sino un homenaje al “Consenso” que tanto le gusta al PNV y que ahora ha roto, después de votar a favor de los presupuestos del Estado para 2010, eminentemente de gasto desbocado e irrealizables.

No es esta “reflexión heteróclita” el lugar que quiero dedicar al análisis de las medidas económicas adoptadas por el Gobierno “Zapatista”.

En relación con tales medidas, su adecuación o su conveniencia, su oportunidad y su efectividad, se han manifestado, ampliamente, el Gobierno y sus socios parlamentarios y la oposición.

Para mí la única conclusión a la que puede llegarse es que tales medidas no son ni las únicas ni las prioritarias a adoptar, pues antes de rebajar las pensiones o los sueldos de los funcionarios, hay numerosas medidas de recorte del gasto que podrían haberse adoptado.

De todas formas el discurso podría ser muy largo, por eso dejemos las medidas concretas adoptadas o que debieran adoptarse y centrémonos en el concepto que quiere hoy abordar mi “reflexión heteróclita” y que no es otro que el “Consenso”, esa práctica viciosa de la democracia española desde tiempos de la Transición.

En mi post ”Y LA OPOSICION, DILETANTE… ya decía yo que esta situación no la va a arreglar el PSOE, pero tampoco el PP instalado en esa especie de “Ministerio de la Oposición” en que se ha convertido Génova, y así nos luce el pelo.

Uno de los problemas de nuestra democracia es que el “sistema” —el desastre que padecemos de estructura del Estado todo y sus instituciones— ha sido “consensuado”, durante los últimos 35 años, entre los dos partidos mayoritarios, primero PSOE-UCD, después PP-PSOE, en cada ocasión con los partidos nacionalistas de turno ordeñando la vaca del Estado en su propio provecho.

Así, a lo largo de estos años la confianza social en el “sistema” se ha deteriorado de forma sustancial.

La justicia se ha politizado, haciendo depender el Consejo General del Poder Judicial de la elección de sus miembros por el Congreso, el Senado y las Autonomías.

La economía —arrastrada desde su agujero estructural hasta la fosa de la crisis mundial— no encuentra solución, con unas Cajas de Ahorro convertidas en instrumento de financiación y poder político de los gobiernos autonómicos. Y los bancos en una situación crítica por sus fallidos y su permanente entrega al poder de turno, ya lo dice el dicho popular “El dinero es cobarde y siempre está con el poder”.

La cohesión nacional hecha trizas, concesión tras concesión de los gobiernos de turno a los nacionalismos, desde la UCD pasando por el PSOE, el PP y vuelta al PSOE.



Los principios morales desaparecidos; ya lo dijo Guerra “A este país, después del Gobierno del PSOE, no lo va a conocer ni la madre que lo parió”.

Pero es que el PP tampoco solucionó ninguno de los problemas creados en este aspecto durante el tiempo que estuvo en el Gobierno, ni reguló la unión civil homosexual, que hubiese evitado el disparate del “matrimonio homosexual”; ni quiso abrir el debate social sobre el “aborto”; ni profundizó en medidas de igualdad que hubiese evitado las medidas “justicieras” de Bibi Aído, ni reestructuro las caducas bases de nuestro sistema económico, ni reajustó el sistema abusivo de las autonomías, ni ná de ná...

Es decir, que el PP es cómplice, sino actor, de la estructura del “Sistema”.

Y el problema no es nuevo; En 1978, antes incluso de la aprobación de la Constitución, mi padre manifestaba en unas declaraciones a Pilar Urbano en ABC:

«Ya he dicho en alguna ocasión que el “consenso” me dice tantas cosas que acaba por no decirme nada. No sé si lleva a la democracia, o si la elude. El elector ha de enterarse de lo que dicen y hacen sus representantes. A fuerza de consensos y pactos, el ciudadano ya no sabe, políticamente, a qué se juega. No se siente representado y termina decepcionado y cansado del sistema parlamentario».

Esta posición crítica estuvo muy extendida durante la Transición, en la que la expresión consenso (que llegó a convertirse en un lugar común o lema de la transición) se aplicó insistentemente a la consecución del consenso constitucional o pactos que permitieron la redacción de la Constitución de 1978 por acuerdo de una gran mayoría de las fuerzas políticas. Especialmente se solía identificar el consenso con el entendimiento entre las dos principales: la gobernante (UCD) y el primer partido de la oposición (PSOE), siendo los principales negociadores Fernando Abril Martorell y Alfonso Guerra, lo que trajo como consecuencia el recelo por parte de otras fuerzas políticas, ya que todas las cuestiones venían previamente pactadas, lo que alteraría el mismo sentido de la expresión y la sombra de su carácter no democrático, con lo que pasó a recibir, incluso, un significado negativo.

Efectivamente, el mayor problema del “consenso” es el “secretismo” que inyecta en todas las decisiones políticas que se adoptan bajo su paraguas, pues los pactos de “consenso” de los partidos no se conocen públicamente, con lo que se oculta al votante lo que “dicen y hacen sus representantes”.

Y esta “lacra” viene amparada, esencialmente, en la práctica imperante en nuestro “sistema”, conforme a la cual no se constituyen “Gobiernos de Coalición” entre fuerzas políticas minoritarias, que se corresponsabilizarían de la labor de Gobierno, sino que gobierna un partido minoritario, ante la dificultad de alcanzar mayoría absoluta con un sistema electoral como el D’Hondt, cuyas perversiones ya he analizado en un post anterior, con “pactos puntuales” cuando el partido minoritario que apoya al Gobierno necesita votos para sacar a delante alguna de sus propuestas políticas que requieren decisión parlamentaria, y ello, siempre, a cambio de gabelas en beneficio de los “micropartidos” que ceden su voto, y que generalmente el elector nunca llega a conocer exactamente.

Y si eso es democracia, que venga Dios y lo vea.






ZAPATERO

Hoy mi post es, tan solo un video que he montado sobre el personaje en cuestión.

¿No dicen que una imagen vale más que mil palabras?

Pues a ver si os parece cierto.

video

jueves, 27 de mayo de 2010

BRONCA EN EL SENADO

Estan llenos los medios de comunicación y los "blogs" de quejas ante la bronca que se ha montado en el senado en la última sesión de control al Gobierno en la que intervino Zapatero. Se llega a decir incluso en algunos sitios que el abucheo, naturalmente intencionado, coordinado y previsible, ha sido una "manipulación" protagonizada por el PP, una "indignidad" o una verguenza.

La bronca en cuestión fue la siguiente:





Pero hombre, las broncas parlamentarias no son patrimonio de Ucrania o ni de ningún parlamento de reciente creación o sin tradición parlamentaria.

¿Acaso no existe "Tradición Parlamentaria" en el Reino Unido de la Gran Bretaña?

Pues en el Parlamento democrático más antiguo del planeta tambien hay broncas y no pasa nada, es parte de esa "Tradición".

He aquí el ejemplo:



martes, 25 de mayo de 2010

¡¡¡O TE CALLAS O TE VAS!!!

Una de las cuestiones que se plantean en nuestra Sociedad con bastante reiteración es el de la inadecuada legislación electoral vigente, como consecuencia de las distorsiones que provoca en la representación parlamentaria, primando a grupos minoritarios a nivel Estatal, como son los nacionalistas y castigando a otros grupos de representación nacional que tienen un número de escaños injustificadamente bajo en relación con el número de sufragios obtenidos en cómputo nacional, como sucede, por ejemplo con Izquierda Unida.

El origen de todo ello se encuentra en la aplicación del metodo D’Hondt, cuyo inventor fue Victor D’Hondt (1841 - 1901) un jurista y matemático belga, profesor de derecho civil y de derecho fiscal en la Universidad de Gante, cuya fotografía ilustra este post.

El método, que puede definirse como “Sistema de reparto de escaños por cocientes y asignación de restos” es suficientemente conocido, y está suficientemente analizado que no merece la pena detenerse mucho en él —quien lo desee pude consultar en la web centenares de artículos explicativos del mismo— sino en sus consecuencias.

No obstante y en primer lugar creo que la crítica al método no lo es al método en si mismo, sino a su incorporación a nuestra Constitución y legislación electoral, lo que le otorga un carácter casi inamovible, sobre todo cuando no existe voluntad política para su modificación.

Así el Artículo 68.2. establece que para las elecciones al Congreso de los Diputados:
La circunscripción electoral es la provincia. Las poblaciones de Ceuta y Melilla estarán representadas cada una de ellas por un Diputado.
Mientras que su párrafo 3º establece que: La elección se verificará en cada circunscripción atendiendo a criterios de representación proporcional.

La Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General, en su artículo Ciento sesenta y tres, establece dos reglas generales para la atribución de los escaños en el Congreso y en función de los resultados del escrutinio:

1. No se tienen en cuenta aquellas candidaturas que no hubieran obtenido, al menos, el 3% de los votos válidos emitidos en la circunscripción.

2. La aplicación de los escaños por aplicación del método D’Hondt, aunque no lo mencione por su nombre.

En atención a ello la modificación del sistema electoral podría llevarse a efecto respetando siempre la norma constitucional que exige, de modo genérico, la aplicación de “criterios de representación proporcional” para las elecciones al Congreso de los Diputados.

Por su parte el Artículo 81 de la Constitución establece:

1. Son Leyes orgánicas las relativas al […] régimen electoral general […].

2. La aprobación, modificación o derogación de las Leyes orgánicas exigirá mayoría absoluta del Congreso, en una votación final sobre el conjunto del proyecto
Es decir, que para modificar el régimen electoral, la aplicación del criticado método D’Hondt, se precisaría una votación favorable de la mayoría absoluta del Congreso.

Si existiese voluntad política de modificación no sería excesivamente difícil su modificación, pero es precisamente esa falta de acuerdo la que le otorga su inamovilidad.

Visto lo anterior, la siguiente cuestión es la de determinar cuáles sean los efectos negativos del método, que podríamos enumerar en la forma siguiente;

1.- La existencia de representantes parlamentarios que pese a superar el 3% de los votos en su circunscripción provincial, no llegan ni tan siquiera al 0,25% en cómputo nacional. El caso paradigmático es el de Nafarroa Bai, coalición independentista Vasco-Navarra que logró en las elecciones generales de 2008 62.073 votos, 18,53% del electorado de Navarra, lo que le permite mantener un escaño en el Congreso de los Diputados con una representación del 0,24% de los votos a nivel nacional.

2.- La discriminación entre partidos nacionalistas y nacionales por el efecto de la proporcionalidad y su juego en circunscripciones regionales, de lo que es ejemplo también paradigmática la comparación de los resultados de IU que con un 4,96% de los votos a nivel nacional (1.284.081 votos) logró 5 escaños y los de CIU, que con el 3,23% de los votos (835.471 votos) alcanzó una representación de 11 escaños.

3.- La dependencia de los grandes partidos de los votos parlamentarios de partidos que con representaciones inferiores al 3% a nivel nacional condicionan el juego de la mayoría parlamentaria que apoya al Gobierno, y que en la práctica lo hipoteca.

Y todo ello sobre el total de votos emitidos, pues los cómputos no se realizan sobre el total del censo, que en 2008 superó los 34 millones de votantes, con un porcentaje de votos válidos del 75,32% del censo.

Así, los partidos que tienen menos del 3% de los votos válidos emitidos a nivel nacional, representan en su conjunto un 4% de los escaños de la Cámara con un porcentaje de votos del 1,87% sobre el censo.

Esto, a la fin y a la postre, hace que los partidos con una representación inferior, en cómputo nacional, del 3% de los votos válidos emitidos, representen porcentajes aún menores en computo de censo global.

Es decir, que volviendo al caso de Nafarroa Bai, vemos como esta formación política disfruta de un escaño en el Congreso con un porcentaje del 0,18 % del censo, es decir, de los votos posibles en cómputo nacional.

Finalmente solo decir que los 169 escaños del partido socialista, más los 14 de estos partidos, suman 183 escaños, cuando la mayoría absoluta son 176.
Y ahora viene la anécdota.

En 1976, cuando se celebraron las primeras elecciones democráticas durante el proceso de Transición, se eligió el método D’Hondt por indicación del entonces Presidente de las Cortes, mi padre, Torcuato Fernandez-Miranda, al entonces presidente del Gobierno Adolfo Suarez, a quien, según las memorias de Fernandez-Miranda, le costó un buen rato entender su funcionamiento y las razones de su recomendación, lo que logró solo a medias, aunque confió en el olfato del Presidente de las Cortes y acordó la aplicación de este sistema.

Cuando las Cortes constituyentes establecieron sin opción la imposición de un sistema electoral proporcional y se mantuvo el sistema electoral con el método D’Hondt, mi padre manifestó por escrito a Suarez, y posteriormente a la comisión constitucional del Senado, sus dudas acerca del método elegido, pues este había sido escogido para las primeras elecciones, tratando de anticiparse a una situación política incierta y procurando obtener un efecto que se logró: la presencia parlamentaria de dos grandes grupos rodeados de pequeños que permitiesen un “Consenso Constitucional”.

Sin embargo Torcuato consideraba que no era un método adecuado a la normal vida de una democracia con vocación de “permanencia”, al igual que se opuso al sistema de autonomías por la peligrosa deriva a la que podría conducirnos, y que a la larga, pensemos que sus reservas se formulaban en 1976-77, le han dado la razón.

La primera contestación recibida de Suarez fue un poco chusca: “¿Cómo quieres que cambie el sistema con lo que me ha costado aprenderme este?

La segunda fue ofensiva, pues ante la insistencia de Torcuato en sus posiciones, públicamente manifestadas en el Senado, Suarez ya no le contestó, sino que pidió al portavoz de UCD en el Senado, Antonio Jiménez Blanco, que le transmitiese su mensaje “Torcuato, de parte de Suarez, que o te callas o te vas” lo que llevó a mi padre a pasar del Grupo de UCD al Grupo Mixto y abstenerse de la votación de la Constitución —a la que, por lealtad al Rey no podía oponerse formalmente— y a no firmar, con los restantes Diputados y Senadores Constituyentes, el ejemplar oficial de la Constitución.

Esa contestación por parte de Adolfo Suarez, a través de Antonio Jiménez Blanco, la contó el propio Torcuato a ABC, en una entrevista que se publicó el día 3 de agosto de 1978 y que se anunciaba en la propia portada del diario, que más arriba reproduzco.

Volviendo al tema concreto que nos ocupa, anécdotas a parte, la pregunta esencial es, en definitiva:

¿Por qué no se modifica el sistema electoral?

Pues esencialmente porque ninguno de los dos partidos mayoritarios ha tenido demasiado interés en ello.

Pensemos que el primer Gobierno de Aznar se constituyó con los apoyos parlamentarios del PNV, CIU, UPN y nacionalistas Canarios, a la mayoría minoritaria del PP.

En la actualidad, radicalizadas las posiciones de los nacionalismos y de los partidos republicanos presentes en el Congreso, PNV, CIU, UPN, ERC, Nafarroa Bai, Canarios, etc…, a quien le interesa mantener el sistema es al minoritariamente mayoritario PSOE.

Y de esos polvos vienen estos lodos.

Y estos lodos, la ingobernabilidad de España por el permanente chantaje de estos grupúsculos minoritarios, es lo que la Sociedad Española demanda, cada vez con mayor intensidad, que sea resuelta, a lo que se unen la demanda de apertura de las listas electorales, y la limitación de los poderes de las Autonomías, aunque estos asuntos deberán ser objeto de otros posts.

En cualquier caso, aquel enfrentamiento entre Torcuato y Suarez, tomado un poco a guasa por los más íntimos colaboradores de Torcuato, desembocó en que uno de ellos, Juan Sierra y Gil de la Cuesta, no solo colaborador sino gran amigo de mi padre, le regalara un disco con el tango “Cambalache”, que aunque haya sido publicado, no hace mucho en el blog de mi amigo Jaime, aquí os lo reproduzco en video por mi montado.

CAMBALACHE, CANTADO POR CARLOS GARDEL, EN MONTAJE DEL AUTOR DEL BLOG

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sábado, 22 de mayo de 2010

CAMBIO DE PLANTILLA





He decidido cambiar la plantilla de mi blog.
Comprrendo que pueda despistar a alguno de mis seguidores, pero todo tiene su razón.
En el modelo anterior el texto principal quedaba demasiado estrecho y no era muy comodo para su lectura.
El nuevo formato pierde si acaso brillantez, pero gana, creo, en comodidad de lectura.
Aparte de este cambio, todo sigue igual, excepto mi inspiración, que cada día es más obtusa.
Asi que espero que el cambio os parezca bien.

EL TECHO DE CRISTAL

Un comentario a mi post anterior “Rojo, utópico y feminista” me pregunta:

“¿Que encierra el concepto "la defensa de la mujer en su propia esencia"? Suena rancio.”

Voy a intentar explicar lo que se me pide.

Desde que la Vicepresidenta del Gobierno, doña Maria Teresa Fernandez de la Vega, nos deleitase con una anécdota familiar hablándonos de sus tías Elisa y Jimena, que según relató doña Maria Teresa sufrieron una clara discriminación en la Universidad:

"Techo de cristal que ni Elisa ni Jimena pudieron traspasar y que hoy casi un siglo después aún existe para las mujeres"

Desde entonces no he vuelto a escuchar el término en cuestión.

En el lenguaje del colectivo de ejecutivas feministas españolas se conoce como “techo de cristal” a la barrera casi infranqueable que tiene que romper la mujer para acceder desde los puestos intermedios de la empresa a las esferas de alta dirección.

Se denomina así por su carácter de invisibilidad, que viene dado por el hecho de que no existen leyes ni dispositivos sociales establecidos ni códigos visibles que impongan a las mujeres semejante limitación, sino que está construido sobre la base de otros rasgos que por su invisibilidad son difíciles de detectar.

Sinceramente no estoy al cabo de la calle.

La expresión “techo de cristal” había sido tradicionalmente utilizada para referirse a las situaciones en la que alguien es incapaz de ocultar realidades que el afectaban y que no era capaz de mantener ocultas.

Así se decía de alguien que “tiene el techo de cristal” para describir su vulnerabilidad por el conocimiento de los aspectos que creía más íntimos y reservados y que sin embargo podían llegar a ser de general y público conocimiento.
Y esa era la acepción por mi conocida.

Pero a partir de los años 70 el término ha venido siendo utilizado, actualmente con plena eficacia, para referirse a aquella situación de discriminación de la mujer, perdiendo su antiguo significado.

La cuestión que se plantea es la de determinar quienes, en la sociedad, han sido los constructores de ese techo de cristal, de esas barreras a la promoción profesional de las mujeres y su acceso a los más altos escalones de la responsabilidad empresarial o política.

La contestación, desde las posiciones feministas radicales, es que tales barreras han sido establecidas por los hombres que no quieren ver peligrar su posición social, su control de los núcleos de poder de la sociedad, en beneficio de las mujeres, trasladando la retórica marxista de la lucha de clases a la “lucha de sexos” por el control de los mecanismos de poder de la sociedad.

Las cosas, no obstante, me parece que no son tan sencillas.

¿Se trata de establecer una absoluta equiparación entre hombres y mujeres sin tomar en consideración sus diferencias, que realmente existen, psicológicas y fisiológicas?
¿Acaso no existen elementos sociológico-históricos difícilmente superables a la velocidad que pretenden los feministas?

Hay un libro, gracioso y esencialmente básico o simplista, llamado “Por qué los Hombres no escuchan y Las Mujeres no entienden los Mapas” de los ingleses Allan y Bárbara Pease, que trata de explicar las diferencias existentes entre ambos sexos como consecuencia de los diferentes roles que históricamente han asumido, durante milenios, unos y otras.

Sin embargo, y con el riesgo de ser tachado de machista, creo que deberíamos formularnos algunas otras cuestiones incomodas:

¿Hasta que punto no son responsables de esa realidad social las propias mujeres?

¿Hasta que punto no contribuye la mentalidad de nuestras propias madres y abuelas a fomentar una visión machista de la Sociedad?

¿No debería centrarse la educación por la equiparación sexual en modificar las concepciones machistas de las propias mujeres sobre su papel en nuestra Sociedad?

Por otra parte

¿En que medida afectan los roles vinculados a los procesos reproductivos humanos a las aspiraciones de las mujeres?

Lo cierto es que en los planteamientos de nuestra sociedad la conquista de los puestos de control, de poder, en el mundo empresarial y político, exige una dedicación casi exclusiva del sujeto a sus responsabilidades profesionales precisamente en la edad en que por naturaleza deben producirse los procesos reproductivos.

La consecuencia de ello es que en las Sociedades occidentales desarrolladas cada vez es más frecuente la figura de las “primiparas añosas”, como se denomina en el argot médico a las primerizas mayores de treinta años.

Es decir, mujeres que han retrasado el ciclo reproductivo por exigencias de la dedicación demandada por sus obligaciones profesionales, hasta el momento en que han alcanzado una posición en la escala de poder que les permite ciertos “abandonos” de su dedicación profesional exclusiva y excluyente, sin perjudicar su carrera.

Son numerosos los instrumentos que se están tratando de poner en marcha para corregir los desajustes de los roles de la madre y el padre en relación con los recién nacidos.

Así, los permisos de paternidad o las medidas laborales tendentes a conciliar la dedicación de madres y padres en el cuidado de los hijos.

Sin embargo, son numerosas las opiniones científicas contrarias al retraso en la edad de concepción por parte de las mujeres, pues estadísticamente está demostrado que el porcentaje de alteraciones genéticas en los fetos crece exponencialmente en relación con el incremento de edad de las madres, al tiempo que son mayoritarias las opiniones médicas que aconsejan la lactancia materna en las primeras semanas de vida como instrumento esencial para una adecuada conformación del sistema inmunológico de los niños.

¿Cómo pueden conciliarse estas exigencias científicas con la compatibilidad entre la dedicación profesional absorbente que demanda una carrera profesional ambiciosa y la dedicación del tiempo de las mujeres a la maternidad y lactancia?

De lo que no cabe duda alguna es que los hombres no puede sustituir a las mujeres en los roles fisiológicos que a estas corresponden en los procesos reproductivos.

Y aquí volvemos a conectar, aunque desde un prisma diferente, con las políticas “malthusianistas” de los programas de natalidad de los países en desarrollo fomentada por los organismos competentes de Naciones Unidas.
El objetivo es la reducción de la natalidad en un mundo sobre habitado, a cuyo efecto no dejaría de ser instrumento válido la reducción de la natalidad por vía de fomentar la mayor dedicación laboral de las mujeres, pues esta, en los deshumanizados esquemas laborales del mundo contemporáneo, sería incompatible con aquella.

El riesgo es que, a largo plazo, acabemos conformando dos “clases” de mujeres, las dedicadas a la maternidad, no implicadas en el mundo laboral, o implicadas en el mundo laboral básico, sin pretensiones de acceso a los más altos escalones de poder, y las dedicadas a sus carreras profesionales previa renuncia a la maternidad.

La consecuencia sería nefasta, pues supondría tanto como la creación de una “Mujer No Madre” como representante de las mujeres en los más altos niveles de poder del mundo empresarial o político.

¿Es esto lo que desean las feministas? No lo creo. Pero los tópicos feministas radicales arraigados en esta materia parecen indicar lo contrario.

Efectivamente una mujer “realizada” socialmente, prioritariamente dedicada a su mundo laboral, que retrase o incluso renuncie a la maternidad en beneficio de su carrera profesional o política, amparada en la práctica del libre aborto si la maternidad se presenta indeseada o inoportunamente, parece ser el modelo de mujer que propugnan los movimientos radicales feministas.

Personalmente no sé que medidas hay que adoptar para solucionar el dilema tratado, pues ciertamente no podemos pedir a la mujer que renuncie a la maternidad en aras a su mejor carrera profesional, ni viceversa, pero no creo que el modelo feminista comentado sea el ideal.

No creo, tampoco, en los procesos de “discriminación positiva” es decir la técnica de equiparación en la que se prima al presuntamente discriminado, estableciendo políticas que dan a un determinado grupo social, étnico, minoritario o que históricamente haya sufrido discriminación a causa de injusticias sociales, un trato preferencial en el acceso o distribución de ciertos recursos o servicios así como acceso a determinados bienes, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de esos grupos desfavorecidos, y compensarlos por los prejuicios o la discriminación de la que fueron víctimas en el pasado, pues tal práctica es injusta en relación con los “no discriminados” que se ven relegados en beneficio de los “discriminados” sin considerar méritos o derechos, siendo en consecuencia frontalmente opuesto al principio de “igualdad de oportunidades”.

La realidad es que la existente discriminación de la mujer en las sociedades occidentales no tiene una solución a corto plazo, y no parecen lo más adecuado el establecimiento de “cuotas femeninas” mínimas en toda clase de actividades sociales, desde las listas electorales de los partido a los Consejos de Administración de las Sociedades, sin tener en cuenta la “capacidad” y el “merito” de los individuos, sean hombre o mujeres.

Posiblemente en nuestra generación, nacida en plena mitad del siglo pasado, las mujeres hayan tenido menor preparación intelectual y profesional que los hombres, lo que las ha relegado a posiciones secundarias en el mundo laboral o profesional, o incluso han quedado excluidas del mismo por elegir la dedicación familiar.

Pero esa situación está cambiando radicalmente.

Hoy en día las mujeres que estudian en la Universidad son inmensa mayoría respecto de los hombres. Y eso a medio plazo implicará la mayor presencia de las mismas en puestos de relevancia empresarial, profesional o política.

Solo sé que es muy fácil caer en los tópicos y la demagogia y muy difícil acertar, habrá, tal vez, que dejar que la vida continúe fluyendo para ver por dónde van los tiros, y profundizar en el cambio de la mentalidad social que permita a la mujer, sin renuncias, avanzar en esta materia hacia el logro de sus objetivos; Eso si, respetando su propia esencia y sin tratar de convertirla en el varón que no es
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jueves, 20 de mayo de 2010

ROJO, UTOPICO Y FEMINISTA


Esa es la autodefinición que pronunció José Luis Rodríguez, Presidente de Gobierno Español, en un reportaje publicado por la revista “Marie Claire” en el mes de octubre de 2005.

Pasados los años y a la vista de lo visto, yo más bien le definiría como oportunista, inculto, naíf y resentido.

Y porqué no preguntárselo, ¿tal vez masón? Pues tal vez y así parece deducirse de las informaciones recopiladas, entre otros, por Cesar Vidal.

A lo largo de los últimos doscientos años la masonería ha jugado un papel primordial en la vida política española como defensora de sus ideas, primero contra las instituciones del antiguo régimen, con apoyo explicito a Napoleón como impulsor de los principios revolucionarios franceses y más tarde como adalid de los principios del laicismo más radical y del despotismo ilustrado más feroz.

Pero volvamos a nuestra primera reflexión, pues lo cierto es que la conclusión a la que hemos llegado después de los años transcurridos desde la entrevista citada, es que Rodríguez ni es Rojo, ni es utópico, ni es feminista.

Y voy a explicar porque.

No puede ser “rojo” —en su más autentico sentido— quien en las Cortes Generales se ha auto proclamado, respetuoso del libre mercado y no intervencionista en la economía, pues el marxismo y no otra cosa es el “rojerío”, es precisamente contrario al libre mercado y a la propiedad privada y consecuentemente a la libre empresa, y sus políticas económicas son esencialmente intervensionistas y planificadoras de la economía socializada.

Por otra parte los recortes a los beneficios sociales de los funcionarios y pensionistas, recientemente adoptadas por su gobierno, son profundamente antisociales, lo que es argumento nuevamente en contra de su carácter de “rojo”, salvo, naturalmente, que sea un mentiroso contumaz y compulsivo, o peor, un oportunista.

Eso sí, para no tener que acometer nuevos recortes, pues esta vez afectaría al “pesebre” —es decir a las subvenciones, asesores, contratados a dedo, sindicatos y partidos, entre otros— anuncia que va a subirnos los impuestos.

Por otra parte, tampoco es "feminista", por muchas ministras que nutran o engalanen su gabinete, porque el autentico feminismo es la defensa de la mujer en su verdadera esencia y no un mero intento de equiparación de la mujer al hombre, cuyos mayores logros han sido la feliz ocurrencia de la Ministra de Igualdad, Srta. Aído, con su “Miembros y Miembras” dirigido a sus señorías los Diputados en una de sus comparecencias ante el Congreso; o la adaptación de los uniformes de las fuerzas armadas por la Ministra Sra. Chacón a los esquemas tipológicos “pera” “diabolo” y “ovalo” definidos por el Ministerio de Sanidad, que ha invertido ingentes recursos para la normalización de las tallas de las prendas de vestir femeninas.

Y por supuesto, y finalmente, no es "utópico", porque “Utopía” no es sino el lugar perfecto e imposible relatado por Tomás Moro, cuando el más elevado pensamiento político de nuestro presidente no es “Pensamiento utópico”, sino “Pensamiento Alicia” como acertadamente lo ha expresado Gustavo Bueno en la siguiente reflexión:

"Lo característico del pensamiento utópico, consistiría en que la sociedad que en él se nos describe nos es presentada precisamente como irreal; una presentación llevada a cabo por procedimientos literarios «inmanentes» (una utopía no contiene informaciones sobre los caminos o medios que hay que seguir para alcanzar la sociedad descrita por ella). El autor o el lector de utopías podrá creer o no creer en la posibilidad o en la existencia de esas sociedades futuras, generalmente pacíficas y felices; pero sabe que estas «sociedades» no son de este mundo, y en todo momento conoce las distancias que separan a la utopía de su realidad.
Hay otro tipo de pensamientos irreales, creados por personas individuales, que nos ofrecen descripciones o proyectos sobre sociedades futuras, felices y pacíficas (como las utopías), pero que, sin embargo, no poseen la característica que hemos señalado en las utopías, porque no nos ofrecen indicios sobre su lejanía o sobre las dificultades insalvables que se interponen para alcanzarlas. Simplemente se nos introduce en ese mundo irreal sin medir las distancias que guarda con el mundo real nuestro; se nos presenta un mundo visitable y visitado de hecho por los hombres, a la manera como Alicia visitaba, según Carroll, el País de las Maravillas. Es a este tipo de pensamiento al que llamamos «Pensamiento Alicia». La característica del Pensamiento Alicia, tal como la hemos dibujado, es la borrosidad de sus referencias internas y de las referencias del mundo de quien imaginó el texto literario, la indistinción entre el mundo descrito y el mundo en el que vive su autor, la borrosidad de las referencias internas del mundo que describe y la ausencia de distancia entre ese mundo irreal y el nuestro. Por ejemplo, porque se supone que el mundo imaginado es el mismo mundo real, su otra cara ya existente y accesible mediante adecuados actos de voluntad".


En definitiva el Presidente Rodríguez no es un utópico, sino que, como Alicia, es un inculto naíf, que confunde utopía con inconsistencia intelectual, realidad con deseos extravagantes.

Finalmente nos falta tan solo referirnos a una más, la última, de sus características intelectuales, pues el Presidente Rodríguez es, aunque naturalmente y por serlo nunca lo diría, un “resentido”.

Marañón En su obra “Tiberio, historia de un resentimiento” nos dice que:

“Coincide muchas veces el resentimiento con la timidez. El hombre fuerte reacciona con directa energía ante la agresión y automáticamente expulsa, como un cuerpo extraño, el agravio de su conciencia. Esta elasticidad salvadora no existe en el resentido. Muchos hombres que ofrecen la otra mejilla después de la bofetada no lo hacen por virtud, sino por disimular su cobardía; y su forzada humildad se convierte después en resentimiento. Pero, si alguna vez alcanzan a ser fuertes, con la fortaleza advenediza que da el mando social, estalla tardíamente la venganza, disfrazada hasta entonces de resignación. Por eso son tan temibles los hombres débiles —y resentidos— cuando el azar les coloca en el poder, como tantas veces ocurre en las revoluciones. He aquí también la razón de que acudan a la confusión revolucionaria tantos resentidos y jueguen en su desarrollo importante papel. Los cabecillas más crueles tienen con frecuencia antecedentes delatores de su timidez antigua y síntomas inequívocos de su actual resentimiento.”

Conclusión, que el Presidente Rodríguez no es rojo, no es feminista, no es utópico y es un resentido, así que lo único que le queda, si quiere distinguirse de “los demás”, es hacerse “gótico” como sus hijas, y a lo peor, así…

Aunque lo mejor sería que se fuese.

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miércoles, 19 de mayo de 2010

COMISARIOS DE IGUALDAD

Bibi no deja de asombrarnos como titular del Ministerio de Igualdad; En esta ocasión ha propuesto la creación de la figura del comisario de Igualdad, encargado de velar por el respeto y la no discriminación de género dentro de la empresa. Vamos, un comisario político [военный комиссар] o “politruk” a la usanza bolchevique, que debe velar por que se cumpla el «objetivo de acabar con la brecha de género que impide a las mujeres desarrollar sus vidas en términos de igualdad con respecto a los varones».

Parece ser que ni el propio Ministerio de Igualdad, ni los sindicatos y sus representantes, son competentes para llevar a cabo esta tarea propia del “BIG BROTHER” y es necesaria la implicación de un nuevo colectivo de “politruks”.

Obviamente, esta figura sólo genera costes, bien a nivel público o al sector privado, así como una mayor burocracia. Pero no se preocupen porque estará subvencionada, que es para lo único que sirven este inservible Ministerio de Igualdad “Zapatista”.

La Ley de Igualdad y las políticas subsiguientes promovidas por el Gobierno y las distintas Comunidades Autónomas han propiciado el desarrollo de este nuevo trabajo.

Una actividad emergente, mayoritariamente ejercida desde consultoras externas y por mujeres. Al parecer, un campo controlado por grupos próximos al feminismo más radical. Y una figura que está siendo fuertemente activada por el Ministerio de Igualdad, que asesora, y subvenciona a la Federación Estatal de Asociaciones Profesionales de Agentes de Igualdad de Oportunidades (FEPAIO).

La secretaria general de Políticas de Igualdad, Isabel Martínez, junto a la directora del Instituto de la Mujer, Laura Seara, y la directora general para la Igualdad en el Empleo, Capitolina Díaz, se reunieron recientemente con representantes de FEPAIO.

En el encuentro se acordó que los Agentes de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres y los Promotores de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres sean las únicas profesiones relacionadas con la igualdad reconocidas por el Catálogo Nacional de Ocupaciones. Una medida encaminada, según fuente ministeriales, a dar «más legitimidad y visibilidad a ambos colectivos».

Y, según se ha podido saber, también se ratificó el compromiso político de estudiar la forma de promover, y en la medida de lo posible convertir en obligatoria, la contratación por parte de la empresa privada y del sector público de estos «vigilantes» de la Igualdad.

Es decir, un nuevo atropello a las libertades de los ciudadanos en aras de un corrompido concepto de igualdad que cae en el ridículo, en lo risible, sobre todo por lo pertinaz.

Ya lo decía Marco Tulio Cicerón:

“Cuíusvis est errare; nullius nisi insipientes, in errore perseverare - Errar es propio de todo hombre; pero persistir en el error, de nadie sino de un necio.”

Ánimo Bíbi, que vamos sin parar del flamenco
[1] al cante, o sea a dar el cante[2] con las libertades de los individuos, muy al gusto de Zares Rojos que cantaba el himno que os adjunto y que todos reconoceréis fácilmente y que viene a cuento por aquello de los “politruks” o “Comisarios Políticos” bolcheviques.




[1]Bibiana Aído fue Directora de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco desde julio de 2006 hasta marzo de 2008.

[2] “Dar el cante” es un coloquialismo que significa hacer el ridículo

martes, 18 de mayo de 2010

RESULTA QUE NO ES ROBESPIERRE, QUE ES FOUCHÉ…


Desde un primer momento, ya en su etapa bajo la Presidencia de Felipe González, Alfredo Pérez Rubalcaba se especializó en mantenerse en el poder dentro del PSOE, y así mantuvo sus posiciones, después, bajo la dirección de Joaquín Almunia y lo ha hecho finalmente bajo la dirección de Rodríguez.

Al igual que Fouché ha sido Ministro bajo opciones muy diferentes: lo fue con Felipe y lo es con ZP.

Y, como Fouché, es Ministro del Interior, con control de la Policía, tanto de la conspicua cúpula que investigó el “11M” como de la que se embarró con el “Caso Faisán”, sin que nuestro particular “Rubalché” haya sido tocado, ni mínimamente, por las salpicaduras nauseabundas de la escoria que anida en los sectores más políticamente comprometidos de esa insana “tropa” policial, gracias a Dios minoritaria dentro del Cuerpo Nacional de Policía.

La última proeza de “Rubalché” ha sido la negativa categórica de la existencia de negociaciones con ETA, cuando él mismo y todos nosotros sabemos que el Gobierno la Fiscalía y y los Jueces politizados estan haciendo todas las concesiones posibles a la izquierda nacionalista vasca, que no son sino vías de acercamiento y, al fin y al cabo, de negociación, ya sean los chivatazos del Caso Faisán, el acercamiento de Otegui a una cárcel próxima a Vascongadas, la evasión de De Juana, el permiso para cuidar a su mami concedido al etarra Rafael Díez Usabiaga, etc.etc…

No se estará negociando, simplemente se están creando “las condiciones indispensables” para que ETA deje las armas, como primer paso para esa negociación, vamos que no están jugando al tute, sino que solo han repartido las cartas.



Menos mal que nos queda la Música, aquí está 11M en recuerdo de los que murieron en Madrid y a los que nunca sabremos lo que realmente les ocurrió.



DE BIBI A TRINI


Tras las magistrales intervenciones públicas de nuestra Ministra Bíbi, con sus “miembros y miembras”, el sexismo de los cuentos clásicos, y sus reiteradas patadas, “feminísimas patadas”, al Diccionario y a las normas de la Academia, llegando a invitar a su equipo de “lingüistas” a cambiar el Diccionario de la Lengua, ahora Sanidad quiere demostrar que también está por encima del correcto español; le llega la hora de tomar el relevo a la Ministra Trini.

La batalla que está llevando este Gobierno en contra del correcto uso del lenguaje, que propone con escaso éxito la máxima autoridad lingüística nacional, que no es otra que la Real Academia de la Lengua, está llegando a límites absurdos, rayanos en la estulticia.

Según publica la prensa, hay que decir "criatura" para referirse a los "recién nacidos" vetándose el uso del término “bebé”, hasta ahora de uso generalizado, por sus connotaciones sexistas.

Así, la supresión de esta expresión se produce en el último borrador de la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva.

Pero, como casi siempre, caen en el ridículo.

Simplemente acudamos al Diccionario que patean Bibi y Trini inmisercordemente:

Según el Diccionario de la RAE, que no se si las Ministras tendrán siquiera en su Casa o en su Despacho y que llego a dudar, incluso, que hayan hojeado alguna vez en su vida:

Bebé: significa “niño de pecho” y aclaro que se trata de un genérico que engloba a los “niños y niñas” de pecho, que preferirían decir Bibi y Trini.

Criatura: por su parte, significa, en sus dos acepciones, Niño [o niña] recién nacid@ —usemos las gilipolleces propias de estas taradas— o de poco tiempo, o feto antes de nacer; pero de lo que no se dan cuenta Bibi y Trini es que el término es también sexista aunque a la inversa, porque siendo genérico es termino femenino y no neutro, como a ellas les hubiere gustado y ello por razones semánticas que…. para que vamos a entrar en ellas si Bibi y Trini no entienden ni de que trata eso.

Pero es más, ya que Trini, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, aunque Bibi tampoco lo sepa, ya que por su corta edad solo habrá estudiado geografía local de la Comunidad de Andalucía, el mismo documento mencionado nos recomienda el cibersexo para contribuir a la "fantasía" y el "escape para los más tímidos", además de "satisfacer deseos sin riesgo de embarazo no deseado o infecciones".

¿Pero me quieren explicar ustedes que mundo es el que quieren crear estas taradas? Mucho me temo que un mundo cuasi hermafrodita, sin relaciones sexuales entre hombres y mujeres, perdón entre “personas humanas”, que disfruten del cibersexo, a poder ser preferiblemente homosexual, lúbrico y mastúrbico, y que releguen la reproducción a los laboratorios de fertilidad.

MEJOR IN VITRO” podría ser la próxima conjura de estos necios, digo consigna de estos memos.

Ya lo decía Nietzsche,:

La degeneración global del hombre, hasta rebajarse a aquello que hoy les parece a los cretinos y majaderos socialistas su «hombre del futuro», — ¡su ideal! — esa degeneración y empequeñecimiento del hombre en completo animal de rebaño (o, como ellos dicen, en hombre de la «sociedad libre»), esa animalización del hombre hasta convertirse en animal enano dotado de igualdad de derechos y exigencias, son posibles ¡no hay duda! Quien ha pensado alguna vez hasta el final esa posibilidad conoce una náusea más que los demás hombres, — ¡y tal vez también una nueva tarea!…”


Y de regalo "Canción de Cuna para un bebé" de Richard Clayderman


sábado, 15 de mayo de 2010

MALTHUS




Estamos asistiendo a un ataque organizado y severo contra la Iglesia Católica que viene tanto de la izquierda radical comunista como desde las posiciones ultraconservadoras capitalistas, y que han puesto el foco sobre la Iglesia en tres frentes esenciales.

1º.- El carácter antidemocrático de la Iglesia por oponerse a la legislación interna de los países que autorizan el aborto, considerando la ley como bien supremo, aspecto tratado en el post
¿NO SON HUMANOS?

2º.- La pederastia como mal típico de la iglesia, a quien también me he referido el post
IGLESIA CATOLICA Y PEDERASTIA

3º.- Finalmente se ataca a la iglesia por anti progresista, insensible ante los problemas del SIDA y la prohibición del uso del preservativo en países del tercer mundo.

Lo que no se ha querido entender es que la Iglesia en este punto mantiene una posición contraria a los preservativos no por estrechez mental, sino por antimalthusianismo.

Desde 1798 Malthus y sus seguidores nos advierten de un peligro respecto de la cual deberían adoptarse medidas y que no es otro que el hecho de que mientras la población mundial crece en progresión geométrica, la capacidad del planeta para producir Alimentos crece en progresión aritmética, lo que nos conducirá a una situación insostenible.

O dicho de otra manera, ya que la superficie terrestre limita inexorablemente la producción alimenticia, también limita el número de seres humanos que pueden vivir en el planeta.

Las tesis sostenidas por Malthuse tendrían estas consecuencias fundamentales:

1º.- La naturaleza procede a una selección natural de los individuos tratando de evitar el colapso.

2º.- Sin embargo las medidas sociales adoptadas por los Estados perturban el juego de las leyes de la naturaleza encargadas de seleccionar a los más aptos y de eliminar al resto.

3º.- Dado que es inadmisible que los menos dotados perjudiquen a la especie, es preciso ayudar a la naturaleza en su proceso selectivo, con medidas tendentes a garantizar la viabilidad de los más aptos y deprimir la de los inútiles o no aptos.

Nos referimos a doctrinas nacidas a principios del s. XIX, pero, desgraciadamente, con plena vigencia actual.

Son interesantes las críticas dirigidas frente a la constante inspiración Malthusianista de la ONU en sus programas de control del crecimiento de la población, expuestas por el Profesor de la Universidad de Lovaina Michel Schooyans.

Sus conclusiones esenciales podríamos resumirlas del modo siguiente:

1º.- La política de control mundial de la natalidad propugnada por la ONU, esencialmente a través del FNUAP (Fondo de Población de Naciones Unidas) se basa en la falsa idea de que sin control de la población no existe desarrollo, sobre la base de tres controvertidos argumentos:

a) Los países pobres del tercer mundo tienen demasiados hijos y son responsables de su propia miseria.

b) El crecimiento poblacional desordenado es causa de la pobreza y del desempleo.

c) La concentración de pobres, desplazados a las grandes ciudades, es origen de criminalidad y delincuencia.

2º.- La corrientes neomalthusianistas explotan las concepciones hedonistas, el derecho al placer individual y la emancipación de la mujer como instrumentos de sus fines, tal y como se demuestra en las propias conclusiones de las Conferencias de la FNUAP (Fondo de Población de Naciones Unidas) desde 1994, que recogen postulados tan discutibles como los siguientes:

a)La educación y emancipación de las mujeres son medios para lograr la reducción de la natalidad” Lo que nos llevaría, por deducción, a considerar que las políticas “feministas” de la ONU no responden a una finalidad intrínseca de lucha por la igualdad de la mujer, si no que son mero instrumento demográfico.

b)La educación de la mujer debe de contener una expresa referencia a la educación sexual y reproductiva, en la que aparecen como “nuevos derechos” la libertad sexual, el aborto, la homosexualidad e incluso la esterilización voluntaria o forzosa”.

c)La familia debe ser “reinventada” pues en su concepción tradicional es una institución de opresión y marginación de la mujer, a la que impone un rol meramente reproductor, impidiendo su realización. Por ello debe defenderse la idea de los “nuevos modelos de familia” frente a la monógama y heterosexual, defendiéndose el modelo de familia monoparental, homosexual, reconstruida, etc...”

Formulaciones que se realizan, nuevamente, con una finalidad puramente demográfica tendente a la reducción de la natalidad, pues no se trata de defender las distintas opciones sexuales de la mujer y de liberarla de su carga reproductora en aras a su realización como ser humano, si no que lo que se pretende es disminuir la natalidad.

Además, no deja de ser escandaloso que los programas sobre población de las Naciones Unidas, siguiendo sin empacho el modelo Malthusianista, centren su acción en los países pobres a quienes, en la ola “neoecologista” tan de moda, se acusa de ser los causantes de los males que aquejan al planeta, pues sus políticas de desarrollo ocasionan la degradación del medio ambiente, la deforestación, la contaminación y el efecto invernadero. Lo que llevaría a la conclusión formulada por Malthus:

Ayudar a los pobres es transgredir la moral natural

Según el propio las concepciones de Schooyans Malthus se han reactivado en los últimos años en defensa de los intereses de los países ricos, en el dialogo Norte-Sur, países ricos-países pobres.

Sin embargo, el mismo autor cita los trabajos de varios Premios Nóbel para desmontar la teoría malthusinista.

Así, en primer lugar se nos cita al premio Nóbel Norman Borlaug quien en sus trabajos habría venido a demostrar que la pobreza de los llamados “países del tercer mundo” no es debida al agotamiento de los recursos productivos del planeta, si no a causas humanas, como serían las guerras, los malos gobiernos, la falta de educación, la precariedad en los sistemas de garantía de los derechos de los ciudadanos, o la imperfección de los procesos de distribución.

En segundo lugar se nos citan los trabajos del Premio Nóbel Gary Becker , premiado con este galardón en 1992 por sus trabajos tendentes a demostrar la importancia de la familia tradicional y el papel de la madre en la educación y en el desarrollo de la sociedad.

Finalmente se nos citan los trabajos del Premio Nóbel de Economía de 1998 Amartya Sen que pone el énfasis en los derechos políticos de los ciudadanos como instrumento esencial de lucha contra la pobreza, sobre el principio de que no hay desarrollo sin democracia, ni democracia sin libertad. Como dijera el propio Sen:

“La tentación de imponer un modelo obligatorio de control de la natalidad nace en el momento en que los Gobiernos tienen prioridades distintas a las de sus ciudadanos y sus familias”

La conclusión no puede ser otra que considerar que la ONU y sus programas malthusianistas de control de la natalidad responden a criterios materialistas inadmisibles, puestos al servicio de concepciones que atentan a los Derechos Humanos, a la dignidad de la persona, fruto de las concepciones antagónicas, pero en esta ocasión coincidentes en los métodos ---en cuanto que sirven a la consecución de sus dispares fines materialistas--- del capitalismo neoliberal y de la planificación neomarxista.

Ninguna de ambas corrientes doctrinales tiene consideración hacia el ser humano, sino que persiguen la defensa del Mercado o del Estado, como bienes supremos a los que debe supeditarse el individuo.

Ninguna de ambas corrientes doctrinales, en consecuencia, puede aportar una visión aceptable del problema del desarrollo en el tercer mundo, y solo concepciones basadas en el humanismo, podrían aportar luz en este asunto.

Y en este juego, de manera no explicita pero si evidente, la Iglesia ha tomado partido contra el Malthusianismo y su posición contraria a los preservativos no es un intransigencia sexual, sino una lucha contra la deshumanizada política de “control de la natalidad”, que pretende descapitalizar humanamente a los países del tercer mundo en beneficio de los países ricos y desarrollados.

El problema, como en muchos casos es que la Iglesia no ha sabido, o no ha querido, explicarse con más contundencia.

BALTASAR GARZON



Lo cierto es que ni me alegro ni me dejo de alegrar de la suerte que persigue al Juez Baltasar Garzón, sin embargo creo que el debate sobre el mismo se ha planteado en términos muy inadecuados de izquierda pro, derecha contra, que no hace sino crear una nebulosa en relación con los acontecimientos reales que afectan al Magistrado.

Si analizamos los hechos con objetividad y dejando al margen los mérito pasados del Juez, lo cierto es que las acusaciones formuladas contra él merecen, cuando menos, ser enjuiciadas; lo de si habrá condena o no por los hechos que se le imputan será cuestión que resolverán los tribunales competentes.

Ya lo decía Maquiavelo en sus “Comentarios a la Primera Década de Tito Livio”:

“Ninguna república bien organizada compensa, jamás, los servicios con los delitos; al contrario, establecidos los premios para los actos meritorios y los castigos para las malas acciones, premiado un ciudadano por obrar bies es después castigado si obra mal, sin consideración a sus precedentes servicios. Pues el ciudadano que se ve recompensado por sus servicios agrega la audaz confianza de poder hacer algo malo sin temor a la pena, llegará a ser tan insolente que anulará la eficacia de las leyes”.

Es decir, que no es admisible que se pretenda la exención de responsabilidad penal del Juez Garzón sobre la base de que sus servicios a la Sociedad hayan sido meritorios durante su etapa de Juez central de Instrucción de la Audiencia Nacional. Sin perjuicio, además, de las críticas a su eficacia o diligencia como instructor, ni a sus méritos o deméritos a lo largo de su carrera.

Lo único que hemos, pues, de considerar, son los hechos que se enjuician, sin que tampoco sea admisible el comentario, muy extendido, de que se le persigue a instancias de “ultraderechistas” ya que la acusación la ejerce una asociación legal, nos guste o no su ideología, ni que alguna de las querellas lo sean a instancias de “los abogados de los corruptos”, pues el derecho a la defensa judicial y la presunción de inocencia, hasta la condena efectiva e irrecurrible, son pilares esenciales de nuestro sistema democrático.

Dicho todo lo anterior, ¿Cuáles son los hechos imputados a Garzón?

1º.- La aceptación y tramitación de una querella contra los “asesinos fascistas” por sus crímenes desde 1936 a 1975, con evidente y, a juicio de los querellantes, malintencionado olvido de la vigencia de la Ley de Amnistía de 1977, la misma Ley que le llevó a rechazar de plano, pocos años antes, una querella contra Santiago carrillo por su presunta implicación en los “Crímenes de Paracuellos”. Recordemos además que en el auto de archivo de esta última querella garzón acuso a los querellantes en sus autos de 16 de diciembre de 1998 y de 6 de marzo de 2000, de “mala fe” y “falta de deontología profesional del letrado de los querellantes.” Mientras que en la querella que ha dado lugar a la apertura de juicio oral contra él por presunta prevaricación (dictar resolución jurídica injusta a sabiendas) no solo la admite a trámite, sino que en una muestra de “lucimiento teatral” poco serio pide que el registro Civil certifique la muerta de Francisco Franco, uno de los imputados, cuando es un hecho de domino público.

2º.- La violación de los derechos de defensa y de comunicación de los abogados con sus clientes grabando sus conversaciones en sus comunicaciones en la cárcel, decisión anulada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid a instancia de los propios abogados cuyas conversaciones habían sido ilegalmente intervenidas.
Estos hechos, contrarios al derecho de defensa, y proscritos en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, excepto para los casos de terrorismo, vuelve a ser, a juicio de los querellantes, una violación de la legalidad vigente, injusta, consciente y voluntaria, lo que constituiría y por eso el Supremo ha iniciado la instrucción de la casusa, un nuevo delito de prevaricación protagonizado por Garzón.

3º.- La percepción irregular de retribuciones por conferencias pronunciadas en Nueva York y presuntamente financiadas por el Banco de Santander en el mismo momento que el Juez garzón resolvía la inadmisión de querellas por delitos fiscales y de apropiación indebida contra el Sr. Botín, presidente del referido banco y otros directivos del mismo, lo que a juicio, nuevamente, de los querellantes, constituiría un delito de cohecho (Soborno) al Juez, y que nuevamente a dado lugar a la instrucción de una causa contra el Juez ante el Tribunal Supremo.

4º.- El Juez Garzón, pese a que la Ley establece que cuando en los delitos "estén implicados aforados", los jueces de instrucción sólo pueden tomar medidas urgentes y remitir la causa a los tribunales competentes, continuó con la instrucción del “Caso Gurtel” sin haberse inhibido a favor de los tribunales correspondientes, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y el de Valencia, como solicitó la fiscalía Anticorrupción el 18 de febrero.
Según los querellantes, el juez actuó "con plena consciencia de que carecía de competencia para instruir" en el caso de presunta corrupción, lo que sólo podría entenderse como una decisión consciente de pretender suplantar la ley por la propia voluntad", lo que constituiría un "comportamiento doloso" tipificado como un delito de prevaricación.

Hasta aquí los hechos.

En cuanto a las consecuencias de todo ello…; pues dejemos al Tribunal Supremo hacer su trabajo y decidir libremente y en Justicia, porque lo que no podemos hacer es poner en tela de juicio todo lo que ocurra en nuestras instituciones, tachar al Alto Tribunal y a sus Magistrados de Corruptos, Franquistas y Torturadores, como está haciendo la izquierda radical, ni exigir la condena “sine qua non” del juez como pretende la derecha.

Como dijera Cicerón:

Iustitia est habitus animi, communi utilitate conservata, suam quique tribuens dignitatem – La Justicia es el hábito del espíritu mantenido por utilidad común, que atribuye a cada uno su dignidad

viernes, 14 de mayo de 2010

EL MARQUES DEL VALLE DE TENA


Siempre recordaré mi primera visita a la Casa de ABC en Serrano; en ella se respiraba el olor de la tradición y la Historia.

Era octubre de 1983.

Conocí aquel día a Guillermo, mi jefe y amigo, después, durante muchos años, con su impresionante porte, su pelo blanco y su innata autoridad, que emanaba de todo él como parte propia de su propio ser.

Quien conociera a Guillermo sabe que era un hombre con gran criterio y mucho sentido del humor, oculto tras su impresionarte aspecto serio y formal.

Nos entendimos bien desde el primer día, tal vez le hiciese gracia, desde su bonohomía, aquel joven abogado que yo era entonces y poco a poco fuimos haciéndonos depositarios de confianza y afecto mutuos, de los que me siento orgulloso aún hoy, cuando él se ha ido y yo llevo ya más de diez años sin colaborar profesionalmente con él, aunque el afecto y la confianza se mantengan incólumes.

Yo tenía entonces 28 años, él 56.

Mi relación con él se fundamentó desde mi juventud y mis circunstancias, pues mi padre había muerto hacía tan solo tres años y me encontraba con un hombre maduro que me acogía bajo sus alas y que estaba dispuesto a aconsejarme y ayudarme, no solo a que trabajase para él o con él.

Desde 1983 hasta el año 1999 fui su colaborador, su consejero y su amigo, hasta que, fruto de una lamentable enfermedad y de una insoportable traición, se alejó de la Presidencia de la “Casa” y yo con él de mis responsabilidades, aunque nunca nos perdimos el afecto, que mantengo hacia sus hijas y que sé, me consta, es correspondido.

La última vez que nos vimos fue almorzando en su compañía y con su hija Soledad, mi querida Petisa, en el “Nuevo Club”, uno de los sitios que le gustaban de su Madrid, si acaso no pudiera decirse que le gustaba Madrid todo, aunque su ciudad amada fuese Sevilla.

Se ha escrito mucho sobre Guillermo, todo podría decirse, desde su fallecimiento (q.e.p.d.), pero yo he querido dejar pasar algunos días desde su despedida para escribir estas líneas de adiós.

Guillermo fue, efectivamente como se ha dicho numerosas veces, un gran editor cuya pasión era ABC; recuerdo como me definió un día lo que era la independencia del periódico:

No se trata de mantener una objetividad cuasi virginal, sino de informar verazmente y opinar sobre los acontecimientos y sobre las noticias, de acuerdo a nuestros principios fundacionales, es decir, de acuerdo a nuestra línea editorial y sin admitir influencias o presiones externas.”

Pero también era un gran empresario, que cuando su hermano Torcuato propuso, allá por los años 70, la suspensión de pagos de PRENSA ESPAÑOLA, la Sociedad editora de ABC, ante sus dificultades económicas, Guillermo compró la mayoría de Capital a sus hermanos y familiares, hipotecándose con todo su patrimonio y añadiendo más préstamos con pignoración de las acciones adquiridas, y todo con el fin de evitar la muerte de ABC.

A la larga su apuesta tuvo éxito llegando a acumular más de 67% del Capital de una saneada Prensa Española; Años más tarde presencié como un accionista le preguntaba:

“¿Oye Guillermo, como es que tu tienes tantas acciones si tu padre os dejó a todos los hermanos la misma cantidad?”

a lo que Guillermo contestó:

“Porque, como muchos accionistas no se fiaban del futuro, he ido comprando las de casi todo el mundo y además acudiendo a las ampliaciones de Capital que tuvimos que ir haciendo y que en parte quedaban desiertas”

Años más tarde fui testigo y en alguna medida co-protagonista de la cancelación tanto de los endeudamientos personales en que Guillermo había incurrido, como de los de la Sociedad y ello gracias a los beneficios que empezaron a generarse en PRENSA ESPAÑOLA a partir de 1994, mi primer año como Consejero Delegado de la Empresa.

Hace algunos días, Luis María Ansón ha cometido el error imperdonable de publicar en “El Mundo” un artículo inmisericorde contra Guillermo, en su sección “Canela Fina”, que, en esta ocasión, más huele a “fétido muladar” que a fina especia ultramarina, en expresión por él acuñada años atrás, para denunciar las miserias morales de otros, expresión que el Tribunal Supremo consideró como una “expresión de critica aceptable” dentro de los usos periodísticos.

No voy a comentar las insidias y medias verdades relatadas en su artículo por Ansón, que a fuer de atacar a Guillermo se convierte en protagonista, él mismo, de su propio escrito, pero que olvida que todo lo que es se lo debe al hecho de haber sido Director de ABC precisamente por la decisión personal de Guillermo. Allá él y su conciencia. Al final no deja de ser penoso tener que acabar , ya anciano, amparado por quien, durante años, fuera tu principal competidor “El Mundo”

Ya lo decía Nietsche:

“Hablar mucho de uno mismo no es, también, sino una forma de ocultarse.”

Pero volvamos a Guillermo que es lo que me ocupa.

En nuestro último almuerzo hablamos de lo divino y de lo humano, como siempre nos había gustado, y solo cruzamos dos frases sobre ABC:

Guillermo: “Que pena, Jesús, que no lográsemos los objetivos que nos habíamos propuesto para la Casa”

Yo: “Las circunstancias fueron las que fueron Patrón, pero no miremos al pasado, al fin y al cabo ahí sigue el ABC cada día en el quiosco, hablemos de otras cosas”

Me dirigió una entrañable sonrisa y continuamos charlando de tirios y troyanos.

En el año 2003 S.M. El Rey concedió a Guillermo el Título de Marqués del Valle de Tena con Grandeza de España; en este solo gesto se resumen el reconocimiento de los méritos y valores de Guillermo, quien vivió su vida en la lealtad a España y la Corona y dedicado, en cuerpo y alma, a sus dos grandes pasiones, ABC y la vida toda, tal y como nos recordó hace algunos días su hija Soledad en un artículo publicado en ABC.

Descansa en paz, Guillermo y que encuentres sosiego y recompensa más allá de los mármoles de tu última morada.

lunes, 10 de mayo de 2010

DESTINO, LIBERTAD Y MIEDO


¡Ay mísero de mí! ¡Y ay infelice!
Apurar, cielos, pretendo
ya que me tratáis así,
qué delito cometí
contra vosotros naciendo;
aunque si nací, ya entiendo
qué delito he cometido.
Bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor;
pues el delito mayor
del hombre es haber nacido.
Sólo quisiera saber,
para apurar mis desvelos
(dejando a una parte, cielos,
el delito de nacer),
qué más os pude ofender,
para castigarme más.
¿No nacieron los demás?
Pues si los demás nacieron,
¿qué privilegios tuvieron
que yo no gocé jamás? […]

Segismundo se lamenta de su destino y de su falta de libertad, en los bellísimos versos transcritos de la obra dramático-filosófica de Calderón de la Barca “La vida es sueño” (1635)

En estos versos se condensan dos de las cuestiones esenciales que agobian al ser humano, las referentes a su propio destino y a su propia libertad personal.

Todos nos hemos preguntado, alguna vez, porqué el destino nos ha premiado o castigado con nuestras alegrías y tristezas, nuestros desvelos y nuestras ilusiones, nuestros éxitos y nuestros fracasos, y todo lo ligamos, además, a nuestra situación de libertad o sujceción en todo cuanto hacemos.

Y generalmente, esas preguntas se convierten en obsesión en los malos momentos, cuando la realidad que nos circunda, las experiencias que vivimos, los momentos por los que atravesamos, no son los más favorables.

En un interesante libro de influencia tántrico budista llamado “Cuando Todo se derrumba” con el subtítulo “Palabras sabias para momentos difíciles” de la norteamericana Pema Chodron, podemos leer:

La oportunidad más preciosa para abrirnos o cerrarnos a la vida se nos presenta cuando llegamos a ese lugar donde pensamos que no podemos con lo que está pasando, que es demasiado, que las cosas han ido demasiado lejos”.

Efectivamente, en esos momentos de desánimo, de desconcierto, de perturbación del espíritu, es cuando más fuertes debemos hacernos y más firmemente actuar.

Son, esos, momentos de introspección y reflexión; Ya lo decía Pascal:

Hay que conocerse a uno mismo, aunque ello no sirva para encontrar la verdad, servirá, por lo menos, para arreglar la propia vida y nada más justo que esto”.

Sin embargo es el propio Pascal quien pone de manifiesto la tendencia del hombre a no entrar en razón, sino a encubrir sus preocupaciones con meras ocupaciones banales, cuando nos dice:

Nuestra naturaleza está en el movimiento; el reposo completo es la muerte. Nada es tan insoportable para el hombre como estar en pleno reposo, sin pasiones, sin quehaceres, sin divertimiento, sin aplicación. Siente entonces su nada, su abandono, su insuficiencia, su dependencia, su impotencia, su vacío. Inmediatamente surgirán del fondo de su alma el aburrimiento, la melancolía, la tristeza, la pena, el despecho, la desesperación. […] Que hombre, por muy lleno de tristeza que esté, si se puede obtener de él que se embale en algún divertimiento, helo feliz durante este tiempo; [...] Sin divertimiento no hay alegría, con el divertimiento no hay tristeza.”

Pero, ¿a que es debida esta debilidad del espíritu humano, esta tendencia a frivolizar la vida ocupándola en cosas triviales?

Según Erasmo de Rotterdam en su “Encomio de la Estulticia” o “Elogio de la Locura” —pues de ambas formas es conocida su obra satírica—, el motivo estaría en la estupidez que preside la vida del hombre, así en el Capítulo XVI de su obra, por boca de la propia “Estulticia”, nos dice:

[…] volvamos a la Tierra para ver en ella que nada hay alegre ni feliz que no se deba a mi favor. Observad primeramente con cuánta solicitud ha cuidado la naturaleza, madre y artífice del género humano, de que nunca falte en él el condimento de la estulticia. En efecto, según la definición de los estoicos, la sabiduría no es sino guiarse por la razón y, por el contrario, la estulticia dejarse llevar por el arbitrio de las pasiones, pero Júpiter indujo en la vida humana más inclinación a las pasiones que a la razón para que ésta no fuese irremediablemente triste y severa. ¡¡¡En tanta medida difiere media onza de una libra!!! Además relegó a la razón a un angosto rincón de la cabeza, mientras dejaba al resto del cuerpo al imperio de los desórdenes. Así pues enfrentó a dos tiranos violentísimos: la ira que domina en el castillo de las entrañas y hasta en el corazón, fuente de la vida; y la concupiscencia, que ejerce dilatado imperio hasta lo más bajo del pubis.”

Es decir que el hombre sería, así, una criatura gobernada por las pasiones, esencialmente la ira y la concupiscencia, cuya felicidad y alegría no serían sino fruto de la estupidez que gobierna su mente, pues la razón habría quedado, por designio de los Dioses, relegada a un angosto rincón de su cabeza.

Me niego sin embargo a mostrar mi acuerdo con los clásicos.

Puede que esa descripción alcance al común de los mortales, pero creo que existen hombres que difieren de comportamiento tan irracional y se esfuerzan por conseguir que la razón gobierne sus vidas.

Hombres a los que la Razón y la Fe ayudan a superar sus miedos, sus desgracias, sus fatalidades.

Serán, tal vez, los menos, pero se apartan del rebaño Nietzeiano, ajustan su comportamiento a los dictados de la razón y responden a la máxima de considerar que el problema no es que ellos sean distintos, sino que todos los demás son demasiado iguales.

Y ellos serán, en definitiva, los triunfadores, aunque no tengan el reconocimiento de sus semejantes, pues habrán alcanzado su equilibrio interior, incluso ante las adversidades.

Y lo lograrán, incluso, ante la mayor de las adversidades posibles, que es el anuncio de la propia muerte.

La psiquiatra suiza-americana Elisabeth Kübler-Ross, en su libro “On Death and Dying” publicado en 1969 y en el que define el conocido “Modelo de los cinco estados de lamento” frente a las adversidades, lo concreta de modo magistral en esta frase:

Quienes aprenden a conocer la muerte, más que a temerla y luchar contra ella, se convierten en nuestros maestros sobre la vida.”

El Modelo Kübler-Ross, define los siguientes estados emocionales frente a la adversidad:

1.Negación — "Me siento bien."; "Esto no me puede estar pasando, no a mi." La negación es solamente una defensa temporal para el individuo

2.Ira — "¿Por qué a mi? ¡No es justo!"; "¿Cómo me puede estar pasando esto a mi?"; Cuando el individuo reconoce que la negación no puede continuar, le invaden sentimientos de ira, resentimiento y envidia

3.Negociación — " Señor, Déjame vivir para ver a mis hijos graduarse."; "Haré cualquier cosa por un par de años más."; Etapa que involucra la esperanza de que el individuo puede de alguna forma posponer o retrasar la muerte

4.Depresión — "Estoy tan triste, ¿Por que hacer algo?"; "Voy a morir, ¿Cuál es el punto?"; "Extraño a mis seres queridos, ¿Por qué seguir?"; Durante la cuarta etapa, la persona que está muriendo empieza a entender la seguridad de la muerte. No es recomendable intentar alegrar a una persona que esta en esta etapa. Es un momento importante que debe ser procesado, pues conduce a la última y definitiva etapa.

y 5.Aceptación — "Todo va a estar bien."; "No puedo luchar, debería prepararme para esto."; Con ella llega con la paz y la comprensión de que la muerte está acercándose irremediablemente.

El modelo es adaptable a cualquier adversidad importante y, aunque en su descripción no se hable ni de Razón ni de Fe, ambos conceptos son componentes esenciales en el proceso.

Solo desde la aceptación racional de la realidad en que consista la adversidad, podrá esta enfocarse adecuadamente, ya se trate de la muerte, frente a la que el hombre se prepara para abandonar en Paz el mundo terrenal, hasta cualquier otra adversidad, pues solo desde su aceptación, solo desde su interiorización reflexiva podrá buscarse una solución realista y aceptable.

Y solo desde la fe, el desapego y la resignación, podremos construir un nuevo estado de ánimo que nos permita enfrentarnos a nuestros problemas.

Desde luego y aunque tratemos de engañarnos, cegados por la “estulticia”, ninguna adversidad podrá ser superada buscando quehaceres banales o el divertimento, pues transcurrido el breve espacio de nuestro tiempo en que la distracción nos ocupe, la angustia, el temor, la melancolía, la tristeza, la pena, el despecho, la desesperación, EL MIEDO, todos estos sentimientos volverán a conquistarnos.

Creo que la música que mejor puede sintetizar el contenido de este post no es otra que el fado que os incluyo, cantado por Mariza.



domingo, 9 de mayo de 2010

¿NO SON HUMANOS?


La aprobación parlamentaria de la Ley del Aborto promovida, con alborozo, por la Ministra Aído y sus secuaces feministas del Gobierno Zapatero, me traen a la memoria unas palabras del hoy Papa Benedicto XVI pronunciadas en Madrid el 16 de febrero de 2000, siendo entonces cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, dentro de los actos del Primer Congreso Teológico Internacional, organizado por la Facultad de Teología «San Dámaso», sobre la encíclica «Fides et ratio» que Juan Pablo II dedicó las relaciones entre fe y razón; Las palabras de Ratzinger fueron las siguientes:

“Cuando Flores d'Arcais (1) reprocha a la encíclica del Papa consecuencias mortíferas para la democracia, e identifica su enseñanza con el tipo "fundamentalista" del Islam, argumenta remitiendo al hecho de que el Papa ha calificado como carentes de validez auténticamente jurídica las leyes que permiten el aborto y la eutanasia. Y afirma que quien se opone de este modo a un Parlamento elegido e intenta ejercer el poder secular con pretensiones eclesiales, muestra que el sello de un dogmatismo católico permanece esencialmente estampado en su pensamiento.
Tales afirmaciones (de Flores D’Arcais) presuponen que no puede haber ninguna otra instancia por encima de las decisiones de una mayoría (políticamente conformada en forma de Parlamento).
La mayoría coyuntural se convierte en un absoluto. Porque de hecho vuelve a existir lo absoluto, lo inapelable. Estamos expuestos al dominio del positivismo y a la absolutización de lo coyuntural, de lo manipulable.
Si el hombre queda fuera de la verdad, entonces ya sólo puede dominar sobre él lo coyuntural, lo arbitrario.
Por eso no es "fundamentalismo", sino un deber de la Humanidad proteger al hombre contra la dictadura de lo coyuntural convertido en absoluto y devolverle su dignidad, que justamente consiste en que ninguna instancia humana puede dominar sobre él, porque está abierto a la verdad misma.
Precisamente por su insistencia en la capacidad del hombre para la verdad, la encíclica es una apología sumamente necesaria de la grandeza del hombre contra lo que pretende presentarse como la cultura "tout court".


Efectivamente, la izquierda progresista, dogmática, intolerante y radical, de talante netamente bolchevique, que anida en el Gobierno de la Nación y su entorno, y que constituye una autentica “secta” que tiene secuestrado al PSOE, es la primera en articular esta actitud de considerar verdad y bien absoluto e indiscutible todo aquello que apruebe el parlamento y por tanto deslegitima cualquier crítica que contra las decisiones de este puedan elevarse desde sectores disconformes de la Sociedad.

Y digo de talante “bolchevique” porque sus manifestaciones, desde la izquierda, se asemejan a las de los nazis.

¿Quieren mis lectores una prueba de lo que digo?

En 1939 Adolf Hitler, ya Fürher de Alemania, después de haber ganado legalmente unas elecciones parlamentarias, manifestó en el Congreso de Nüremberg de las Juventudes Nacional Socialistas:

“Es cierto que los judíos son una raza, que son seres vivos, pero no podemos admitir que se les considere seres humanos pues no hay base científica para ello.”

La Ministra de Igualdad del Gobierno Español doña Bibiana Aído, manifestó en 2009, ante los “miembros y miembras” del Parlamento, durante las discusiones previas a la aprobación de la “Ley del Aborto” que:

“Es cierto que el feto es un ser vivo, pero no puede decirse que sea un ser humano, pues no existe base científica para ello”

Y no olvidemos que desde el Gobierno y la “secta” se han tachado las manifestaciones contrarias a la mencionada “Ley del Aborto”, que han movilizado a cientos de miles de españoles en todo el territorio nacional, como demostración de la existencia de un sector fundamentalista y antidemocrático, o sea “fascista”, en la Sociedad española.

Otra de las tácticas dialécticas habituales de la “secta”: la descalificación y el insulto al contrario como técnica de elusión de la crítica.


(1) Paolo Flores d'Arcais (Cervignano del Friuli, Italia, 1944) Filósofo, periodista y editor italiano, de ideología laicista y ateo militante, cuyos ensayos se inspiran frecuentemente en el pensamiento de Albert Camus y Hannah Arendt.